Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Fondos de resiliencia: financiación clave para la gestión de desastres naturales

Los fondos de resiliencia son mecanismos financieros que ayudan a las comunidades a prepararse mejor ante los riesgos naturales y climáticos, tanto de forma preventiva como reactiva.

¡Suscríbete a nuestra 'newsletter' semanal de sostenibilidad!

En solo 12 horas, la tormenta tropical Otis se intensificó de forma inusual. Alcanzó la categoría 5 y sorprendió a los científicos. El 24 de octubre de 2023 tocó tierra en Acapulco, México. Dejó vientos de 265 km/h y fuertes lluvias. El balance fue de al menos 47 muertos y 59 desaparecidos. También causó graves daños materiales, según el Gobierno de México.

La rápida intensificación de un huracán requiere condiciones muy concretas. Influyen factores como El Niño y el cambio climático. Este fenómeno refuerza la necesidad de contar con fondos de resiliencia ante desastres.

Naxhelli Ruiz Rivera, investigadora de la UNAM, aporta un dato relevante. Señala que los daños de Otis multiplicaron por 25 el fondo disponible. Este desequilibrio evidencia la falta de recursos suficientes.

La DANA de Valencia y el terremoto de Turquía

Otros desastres recientes muestran un patrón similar. Es el caso del terremoto de Turquía y Siria de 2023. También de la DANA de Valencia de 2024. Ambos reflejan la importancia de financiar la reconstrucción.

En Turquía y Siria se registraron dos terremotos de magnitud 7,7 y 7,6. Afectaron al sur de Turquía y al norte de Siria. La Cruz Roja cifra el impacto en 55.000 fallecidos. Más de 17 millones de personas resultaron afectadas.

Podcast | La respuesta social de BBVA un año después de la DANA; ayuda, resiliencia y futuro

00:00 26:51

La DANA de Valencia dejó 103 municipios inundados. También 1.500 viviendas no habitables y 230 víctimas mortales. Son datos oficiales. El Gobierno de España anunció 16.600 millones de euros para la respuesta. A febrero de 2026, se había ejecutado algo más de la mitad. En concreto, 9.200 millones de euros.

Fondos de resiliencia: financiamiento clave para la gestión de desastres

¿Qué son los fondos de resiliencia y por qué son clave?

Los fondos de resiliencia son instrumentos financieros que ayudan a comunidades y países a prepararse ante riesgos naturales o climáticos. En el caso de Europa, la idea de vincular financiamiento y resiliencia ha ganado fuerza en los últimos años, sobre todo gracias al plan NextGenerationEU de la Unión Europea que surgió como respuesta a la crisis de la COVID-19.

El Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) canaliza fondos a la transición ecológica y digital en los diferentes Estados miembros. La resiliencia se entiende sobre todo en un sentido económico y social, ya que permite a los estados fortalecer sus economías y sus sistemas (como, por ejemplo, el de salud) frente a futuras crisis. Así, el MRR puede contribuir a reducir la vulnerabilidad ante desastres, gracias a las inversiones en adaptación al cambio climático, por ejemplo, pero este no es su mandato principal.

En Europa hay otros instrumentos vinculados directamente a dar respuesta a desastres naturales, como el Fondo de Solidaridad de la Unión Europea (FSUE), que busca ayudar a los Estados miembros tras catástrofes graves como inundaciones, incendios forestales o terremotos. Contribuye a la resiliencia social y económica gracias al apoyo en las tareas de reparación y recuperación.

Tipo de financiación Cómo funciona Cuándo se utiliza
Prevención Inversión en infraestructuras y sistemas Antes del desastre
Transferencias públicas Ayudas directas no reembolsables Después del desastre
Préstamos blandos Financiación a largo plazo y bajo interés Reconstrucción
Seguros paramétricos Pago automático según evento Inmediatamente tras el impacto

Fondos de resiliencia en México: instrumentos y límites

En otros países del mundo también se ha explorado esta vía, aunque no siempre bajo el nombre de fondos de resiliencia. “En México tenemos otros instrumentos financieros que cumplen este rol”, explica Ruiz. Por lo general, los fondos de resiliencia y otros instrumentos similares tienen tres mecanismos para financiar proyectos: uno funciona a través de préstamos o deudas a muy bajo interés y a largo plazo para financiar proyectos preventivos, la segunda modalidad se basa en transferencias no reembolsables y la tercera está relacionada con diferentes estrategias financieras para la recuperación una vez que hay impactos relacionados con desastres. “Algunas de estas estrategias se parecen más a seguros paramétricos (seguros que tienen montos fijos asociados a un evento con una determinada magnitud) y otros son como unos fondos especiales que se invierten en proyectos de reconstrucción o recuperación”, dice Ruiz.

Mecanismos de financiación de los fondos de resiliencia
Tipo de financiación Cómo funciona Cuándo se utiliza Ejemplo de uso
Préstamos blandos Financiación a largo plazo con bajo interés Antes del desastre (prevención) Infraestructuras resilientes, sistemas de alerta
Transferencias públicas Ayudas económicas no reembolsables Después del desastre Reconstrucción de viviendas o servicios básicos
Instrumentos financieros Seguros, fondos específicos o mecanismos de riesgo Tras el impacto o para cobertura Seguros paramétricos o fondos de emergencia

En la actualidad, México cuenta con el FOPREDEN, que trabaja, en parte, con proyectos preventivos como el que realiza un registro de la actividad sísmica del país. Cuenta también con un rubro presupuestal específico de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), que busca mejorar la infraestructura local ligada al agua y la prevención de inundaciones. No obstante, estos instrumentos no siempre resultan suficientes.

FOPREDEN, por ejemplo, es un organismo muy pequeño que tiene poca financiación”, explica Ruiz, haciendo referencia a la gran brecha entre lo que costó el huracán Otis, atendido con fondos financieros para la reacción ante desastres, y los fondos de los que dispone el FOPREDEN. Estas cifras ponen en evidencia la necesidad de contar con fondos de resiliencia con una cartera diversificada de financiación.

Fondos de resiliencia: financiamiento clave para la gestión de desastres

Retos de los fondos de resiliencia: prevención y gobernanza

Uno de los grandes desafíos a la hora de crear y mejorar los fondos de resiliencia (así como otros mecanismos con fines similares, aunque con otros nombres) es lograr un cambio de paradigma y centrarse en financiar la prevención y no solo la reconstrucción.

“Por cada dólar (o, en este caso, peso) invertido en resiliencia, puedes llegar a ahorrar entre cuatro y siete en respuesta y recuperación”, señala Ruiz, haciendo referencia a un cálculo realizado por la Oficina de Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR) teniendo en cuenta la realidad de América Latina y el Caribe.

Sin embargo, esa transición no es sencilla, porque en países como México la gestión del riesgo sigue marcada por una tradición de respuestas reactivas y depende de instituciones locales que, en muchos casos, no cuentan con los recursos necesarios para anticiparse a los eventos.

“En México, los sistemas de protección civil, de los que deriva la idea de gestión del riesgo, siempre se han basado en intervenciones reactivas. Por ello, durante muchos años no tuvimos áreas o instrumentos financieros relacionados con la prevención: se pensaba en lo que va a costar cuando ya estaba el problema encima”, explica Ruiz.

“Hoy, el problema se aborda de otra manera, pero las instituciones no han crecido ni en la forma ni con la velocidad necesarias para hacerlo correctamente. A esto se suma que en México las áreas de medioambiente y de gestión urbana, que son las más ligadas a estos fondos, son de competencia municipal. Y muchos municipios no tienen herramientas ni financieras, ni técnicas, ni políticas para actuar”, añade.

Otro de los grandes retos es dar forma a estrategias integradas y cohesionadas, que puedan replicarse de forma satisfactoria en otros contextos. A estos desafíos se suma el de conseguir crear fondos de resiliencia que atiendan no solo a las grandes catástrofes, sino a aquellos eventos que no son tan devastadores, pero que afectan de igual modo a las poblaciones.

“Tenemos un buen ejemplo en Colombia, en donde el financiamiento no se dirige a un proyecto en concreto, sino a lo que llaman un catastro multipropósito. Al financiar el catastro, se puede invertir en instrumentos de gestión de riesgo basados en los usos de suelo, para que el gobierno local pueda sostener una estrategia a lo largo del tiempo”, explica Ruiz. “De este modo -añade-, con fondos de resiliencia que se centren en inversiones locales y que puedan integrarse y replicarse en las comunidades para hacer frente a todo tipo de eventos, se lograría un impacto positivo mucho mayor”.

Ejemplos de fondos de resiliencia en acción

En julio de 2024, menos de un año después de que el huracán Otis devastara Acapulco, el huracán Beryl tocó México. Pero esta vez no causó la misma destrucción. Entró en juego el hecho de que se trataba de una tormenta mucho menos intensa y que llevaba otra trayectoria, pero también fue determinante la prevención. “En este caso hubo muy buenas alertas, un muy buen mecanismo de evacuación y también unos correctos sistemas de provisión de emergencias”, señala Ruiz.

Esto es lo que se debería buscar, concluye la investigadora: inversiones estratégicas en alertas, en infraestructura resiliente y en equipos de emergencia que reaccionen bien y que consigan adelantarse a los problemas.

Otro ejemplo se encuentra en Europa, donde el Fondo de Solidaridad aportó 116 millones de euros en ayuda de socorro, tras las graves inundaciones ocurridas en 2024 en Alemania e Italia, según aprobó el Parlamento Europeo. Este es un ejemplo de cómo la ayuda para reforzar la resiliencia también puede ser reactiva y jugar un papel vital después de que haya ocurrido una catástrofe.

Preguntas frecuentes sobre fondos de resiliencia

¿Qué son los fondos de resiliencia?

Son instrumentos financieros diseñados para ayudar a comunidades y países a prepararse, responder y recuperarse ante desastres naturales y riesgos climáticos.

¿Para qué sirven los fondos de resiliencia?

Sirven para financiar infraestructuras preventivas, mejorar sistemas de alerta temprana, apoyar la respuesta ante emergencias y facilitar la reconstrucción tras desastres.

¿Cómo se financian los fondos de resiliencia?

Se financian a través de tres mecanismos principales: préstamos a largo plazo y bajo interés, transferencias públicas no reembolsables y herramientas como seguros o fondos específicos para la recuperación.

¿Qué diferencia hay entre prevención y reconstrucción?

La prevención implica invertir antes del desastre para reducir riesgos, mientras que la reconstrucción se centra en reparar los daños después del impacto, generalmente con un coste mucho mayor.

¿Por qué es importante invertir en resiliencia?

Porque invertir en prevención puede reducir significativamente los costes futuros y minimizar el impacto humano y económico de los desastres naturales.

¿Qué ejemplos de fondos de resiliencia existen?

Existen instrumentos como el Fondo de Solidaridad de la Unión Europea o mecanismos nacionales que financian tanto la prevención como la recuperación ante desastres.