Sostenibilidad en la cadena logística: claves para reducir emisiones y mejorar la eficiencia
La sostenibilidad en la cadena logística impulsa la transición hacia un transporte más eficiente y con menor impacto ambiental, gracias a la innovación tecnológica, la digitalización y la colaboración público-privada.
Con el Pacto Verde Europeo, la UE lanzó un mensaje claro que gobiernos de todo el continente han recogido para hacer los deberes. Organismos comunitarios e instituciones vinculadas al medioambiente y el transporte han conseguido que su voz se escuche. La Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente pidió en 2020 a la Comisión Europea, al Banco Europeo de Inversión y a los estados miembros revisar la normativa relativa al combustible del transporte de mercancías. Este es el último eslabón de la cadena logística, clave para el funcionamiento de la economía, y cada vez más necesario.
Ramón García, director de Innovación y Proyectos del Centro Español de Logística (CEL), habla de “el cambio coyuntural de hábitos de consumo”. En los últimos años ha habido un aumento sin precedentes de la compra ‘online’, lo que supone una urbe repleta de furgonetas de reparto en las ciudades para lo que es fundamental tomar medidas coordinadas tanto por parte de las empresas como de las administraciones con el objetivo de mitigar el impacto en el medioambiente.
En la crisis del COVID-19, vimos "que la logística es un sector estratégico y necesario, pero para descarbonizarlo se necesita una gran inversión”, apunta la profesora del EAE y experta en logística, May López. En su opinión, el ‘ecommerce’ será sostenible “cuando el pequeño comercio se sirva de él y el consumidor asuma el impacto de sus compras y recorte sus expectativas en tiempos”.
Más allá de la conocida como 'última milla' (fase final del proceso logístico en la que un pedido se entrega desde el último centro de distribución hasta el destino final del cliente), el escaso desarrollo de combustibles para grandes camiones de mercancías no ayuda. Tampoco ayuda el compromiso de las ciudades, que aún manejan normativas laxas en grandes capitales para las flotas antiguas. Miguel Quintana, socio de la consultora Supplychange, apunta qué factores deberían modificarse para alcanzar la descarbonización de la logística:
- Mejora tecnológica: “El estado de la tecnología aún dista mucho de permitir la autonomía necesaria a costes asequibles y, además, faltan infraestructuras”.
- Mayor uso del transporte ferroviario.
- Optimización de los envíos por carretera.
- Búsqueda de soluciones de embalaje.
- Reducción del consumo energético.
“Los desarrollos logísticos deben convivir con el comportamiento de los consumidores, que deben tener criterios sostenibles para elegir proveedor”, señala Quintana, quien añade que “la sostenibilidad es algo más que un mantra y la colaboración entre partes aumenta la eficiencia”.
Nuevos combustibles para el sector logístico
Cuando se habla de combustibles alternativos en logística, todos los caminos llevan al Gas Natural Comprimido (GNC), aunque todavía tiene limitaciones. Las empresas logísticas, sin embargo, comparten la misma preocupación: no existen suficientes puntos de recarga para poder hacer trayectos realistas, como apunta Juan Miguel Moreno, cofundador del operador logístico digital BooBoo: “La falta de puntos de recarga y ‘gasineras’ es una de las barreras que frenan un mayor uso de vehículos eléctricos o por gas. Por ello, es necesaria una apuesta clara que provea un marco regulador estable e infraestructuras eficientes”, asegura. Sin ello, la transición se quedará estancada.
Como explica Pablo Valín, de la empresa gallega de transporte por carretera Valín e Hijos, “las flotas se van cambiando lentamente porque aún no compensa para rutas que atraviesan distintas altitudes. Con combustibles que no sean gasóleo se ralentiza el recorrido”. Valín reivindica el papel de las Administraciones Públicas “a nivel económico y práctico” para ayudar en la transición. Asimismo, en su opinión, a las empresas “cuando se les indica que tener una flota de bajas emisiones implica una subida de precio, muchas dejan de interesarse por el medioambiente”.
Justo en el lado contrario, Cristian Oller, country manager de Prologis España, empresa de almacenamiento de logística, defiende que no hay marcha atrás en este cambio. “La sostenibilidad es un aspecto intrínseco en el sector logístico y de transporte y no un valor añadido de las empresas”. “Buena parte de las empresas ofrecen soluciones que protegen el medioambiente y es imprescindible que la cadena de suministro ponga la sostenibilidad en el centro de todas las operaciones y a lo largo de toda la cadena”, destaca. Para López, “lo que falta es implicar a todos los eslabones de la cadena de la logística y al consumidor, que debe tener información para decidir si esa cadena logística es o no sostenible en función del envasado, el transporte, la cercanía y la forma en que tratan a sus trabajadores”.
La economía circular y la digitalización en la logística
Empresas como Chep, especializada en transportar mercancías en palés, cajas y contenedores, son un ejemplo de economía circular y buenas prácticas de esa logística que no se ve en la ciudad, que ocurre de puertas para dentro. Hace tiempo se marcaron tres objetivos, “eliminar residuos, cambiando los 'packaging'; erradicar los kilómetros en vacío apostando por el transporte colaborativo y reducir cuellos de botella en la cadena de suministro”, explica Enrique Montañés García, directivo de la compañía, que recuerda que el sector logístico es uno de los más contaminantes y de los que más impactan en el desperdicio de alimentos.
Tanto Prologis como Chep resaltan la importancia de la tecnología y la digitalización para optimizar procesos. Sobre este aspecto pone énfasis el director de innovación de CEL Ramón García: “Quien estaba más digitalizado ha salido mejor parado en esta crisis, la información ha fluido de forma más sencilla en esta cadena”.
La digitalización es además un paso previo para poder empezar a trabajar de manera generalizada en un entorno más colaborativo y eficiente, que habilitará, entre otras cosas, el uso compartido de recursos de almacenamiento y transporte. El CEO de BooBoo también destaca la planificación de las actividades, cuando hace referencia al ‘software’ y a la inteligencia artificial, “que aseguran una toma de decisiones más acertada en cuanto a los medios que se necesitan y contribuyen a reducir la huella de carbono”.
Preguntas frecuentes sobre sostenibilidad en la cadena logística
¿Qué significa hacer sostenible la cadena logística?
Implica integrar criterios ambientales, sociales y de gobernanza en todas las fases del transporte, almacenamiento y distribución de mercancías.
¿Por qué la sostenibilidad es un reto para el sector logístico?
Porque el transporte de mercancías concentra gran parte de las emisiones de CO₂ y requiere transformar infraestructuras, procesos y hábitos de consumo para reducir su impacto.
¿Qué papel juegan la innovación y la digitalización?
Son herramientas clave para medir la huella de carbono, optimizar rutas, reducir consumos energéticos y mejorar la eficiencia en la cadena de suministro.
¿Cómo contribuye la colaboración público-privada?
Permite desarrollar políticas y tecnologías comunes que favorecen la movilidad baja en carbono y una logística más resiliente y competitiva.
¿Qué objetivos persigue Europa en materia de transporte sostenible?
La Unión Europea busca que el ferrocarril asuma al menos el 30 % del transporte interior de mercancías para 2030, frente al 17 % actual, reduciendo la dependencia del transporte por carretera.