¿Qué tipos de placas solares existen y para qué se utilizan?
Las placas solares son dispositivos que aprovechan la radiación del sol para generar electricidad, calor o ambas formas de energía. Según su tecnología, se clasifican en fotovoltaicas, térmicas e híbridas, y cada tipo se utiliza para cubrir distintas necesidades energéticas.
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En 2025, las energías renovables representaron el 34 % de la generación eléctrica mundial, prácticamente al mismo nivel que el carbón, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE). La energía solar fotovoltaica destacó especialmente por registrar su mayor incremento anual de generación hasta la fecha.
Las placas solares permiten aprovechar la radiación del sol para cubrir distintas necesidades energéticas. Según su tecnología, pueden generar electricidad mediante sistemas fotovoltaicos, producir calor mediante captadores solares térmicos o combinar ambas funciones en paneles híbridos. Como cada tipo responde a necesidades diferentes, elegir una instalación depende del uso que se quiera dar a la energía.
Según la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), los paneles híbridos combinan la generación eléctrica y térmica mediante un circuito de fluido situado en la parte posterior del módulo fotovoltaico, que permite recuperar parte del calor que genera. Así, una misma instalación puede producir electricidad y calor.
Tipos de placas fotovoltaicas
Los paneles fotovoltaicos se pueden clasificar según la tecnología de sus células. Entre las principales se encuentran las de silicio monocristalino y policristalino, así como las tecnologías de capa fina, entre las que figura el silicio amorfo.
“Los paneles fabricados con células monocristalinas son los que tienen un mayor rendimiento y son más estables a lo largo del tiempo. Lógicamente también suelen ser los más caros”, cuentan desde el departamento técnico de la Asociación Nacional de Productores de Energía Fotovoltaica (Anpier).
Mientras tanto, las células policristalinas se fabrican a partir del silicio metalúrgico mediante procesos de solidificación menos exhaustivos que en el caso de las monocristalinas, según Anpier: “El crecimiento de los cristales de silicio no se controla por lo que se forman distintas estructuras cristalinas. Esto permite la fabricación de lingotes de forma rectangular que facilita la posterior conformación de las celdas fotovoltaicas”. Los paneles con células policristalinas tienen “rendimientos un poco inferiores a costes más reducidos”.
Las tecnologías de capa fina constituyen otra familia de células fotovoltaicas. Se fabrican depositando capas delgadas de material semiconductor sobre un soporte, que puede ser de vidrio, plástico o metal. Entre estas tecnologías figuran el silicio amorfo, el telururo de cadmio y los compuestos de cobre, indio, galio y selenio. Algunas permiten desarrollar módulos ligeros, flexibles o parcialmente transparentes, aunque sus prestaciones dependen del material y del diseño.
Independientemente del tipo de variante, es importante tener en cuenta que para instalar placas solares para autoconsumo es necesario un equipo de profesionales.
¿Para qué sirven las placas solares térmicas?
Las placas solares térmicas aprovechan la radiación solar para generar calor. Se utilizan principalmente para producir agua caliente sanitaria y apoyar la calefacción de viviendas y edificios, aunque también pueden cubrir determinadas necesidades térmicas de procesos industriales.
Su funcionamiento se basa en los captadores solares, que absorben la radiación del sol y transfieren ese calor a un fluido que circula por su interior. La energía térmica obtenida puede utilizarse directamente o almacenarse para cubrir la demanda cuando sea necesario. El tipo de captador se elige en función de la temperatura y de las necesidades de la aplicación.
En las instalaciones convencionales, los captadores se destinan sobre todo a cubrir demandas de baja temperatura, como el agua caliente sanitaria. Para aplicaciones que requieren temperaturas más elevadas existen tecnologías específicas de concentración solar, que utilizan espejos o lentes para concentrar la radiación y producir calor a alta temperatura.
Cuando el objetivo es generar electricidad a partir de calor solar, se emplean instalaciones solares termoeléctricas de concentración. En ellas, el calor calienta un fluido que permite accionar una turbina conectada a un generador eléctrico. No se trata, por tanto, de la misma tecnología que la utilizada habitualmente para calentar agua en una vivienda.
¿Cuáles son las ventajas y desventajas de las placas solares?
Tanto los paneles térmicos como los fotovoltaicos, tienen sus ventajas y desventajas. Entre los beneficios de los paneles térmicos, Anpier menciona que pueden aprovechar hasta un 70% de la energía solar incidente. Además, destaca que la instalación de un kit de placas solares es sencilla y el mantenimiento es mínimo. No obstante, reconoce que en los meses de invierno pueden tener problemas de congelación. Además, a día de hoy “sus aplicaciones son muy limitadas”. Su principal aplicación en viviendas es la producción de agua caliente sanitaria, aunque también pueden contribuir a la calefacción y cubrir determinadas necesidades térmicas industriales. Su utilidad depende de la demanda de calor, las condiciones climáticas y el diseño de la instalación.
Mientras tanto, los paneles fotovoltaicos “pueden suponer un ahorro de energía en una casa de entre un 50% y un 60%”. Además, el mantenimiento que necesitan es mínimo y “si son de buena calidad, pueden funcionar durante 30 años o más”. A diferencia de lo que ocurre con los paneles térmicos, no tienen problemas de congelación y valen para cualquier tipo de aplicación eléctrica. Para Anpier, las desventajas de estos paneles son que suponen una inversión inicial elevada y que existe un exceso de oferta en el mercado con niveles de calidad muy dispares.
¿Cómo calcular cuántas placas solares necesita una vivienda?
Antes de instalar placas solares, conviene estimar cuánta electricidad consume la vivienda, qué potencia necesita y qué ahorro podría conseguir con el autoconsumo. Estos factores ayudan a valorar el tamaño de la instalación y la inversión necesaria.
BBVA dispone de una calculadora de autoconsumo solar que permite estimar cuántas placas solares necesita una vivienda. Esta herramienta facilita una primera aproximación antes de solicitar información sobre la instalación y valorar las opciones de financiación disponibles.
Preguntas frecuentes sobre los tipos de placas solares
¿Qué tipos de placas solares existen?
Existen tres tipos principales según su funcionamiento: las placas fotovoltaicas, que generan electricidad; las térmicas, que producen calor; y las híbridas, que combinan ambas funciones.
¿Qué diferencia hay entre las placas solares fotovoltaicas y las térmicas?
Las placas fotovoltaicas transforman la radiación solar en electricidad para el autoconsumo o la generación eléctrica. Las placas térmicas aprovechan esa radiación para calentar un fluido y cubrir necesidades como el agua caliente sanitaria, la calefacción o determinados procesos industriales.
¿Qué son las placas solares híbridas?
Son paneles que combinan la generación de electricidad y calor. Incorporan células fotovoltaicas y un circuito por la parte posterior que absorbe el calor del panel mediante un fluido.
¿Qué diferencia hay entre los paneles monocristalinos, policristalinos y de capa fina?
Los paneles monocristalinos utilizan células de silicio con una estructura cristalina uniforme. Los policristalinos se fabrican con silicio formado por distintas estructuras cristalinas. Las tecnologías de capa fina depositan materiales semiconductores en capas delgadas sobre un soporte y permiten desarrollar módulos ligeros, flexibles o integrados en superficies.
¿Para qué se utilizan las placas solares térmicas?
Se utilizan principalmente para producir agua caliente sanitaria y apoyar la calefacción. También pueden cubrir determinadas necesidades de calor en instalaciones industriales, dependiendo de la tecnología y de la temperatura requerida.
¿Cómo calcular cuántas placas solares necesita una vivienda?
Para estimar el número de paneles conviene tener en cuenta el consumo eléctrico, la potencia necesaria y las características de la cubierta. La calculadora de autoconsumo solar de BBVA permite realizar una primera estimación de las placas que podría necesitar una vivienda.