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Finanzas personales 10 ago 2018

Ventajas de posponer el verano a septiembre y octubre

Septiembre es un mes especial. Aunque todavía sigue siendo verano, para muchos es el momento de volver a la rutina de trabajo, los estudios o las obligaciones familiares, teniendo que decir adiós a las vacaciones, la playa y las siestas. Sin embargo, cada vez existen más personas que optan por organizar su descanso estival al contrario que la mayoría, y eligen el final de verano para descansar.

Una alternativa que, lejos de parecer algo exótico, puede suponer una magnífica decisión financiera, no sólo en cuanto a viajes, sino, también en relación a productos para el hogar, artículos de lujo o herramientas para facilitar el estudio de los hijos. Aquí las causas:

1. Electrodomésticos y muebles: Las tiendas que venden este tipo de productos renuevan su stock en otoño, por lo que es posible encontrar ofertas que superen el 30% del precio original. En especial, las grandes naves y ‘outlets’ de los centros comerciales suelen ser las más interesadas en reducir inventario para poder poner a la venta los nuevos modelos.

2. Automóviles: Las dos grandes campañas para la venta de coches son el verano y las época navideña, por lo que septiembre suele ser un mes en el que los concesionarios suelen vender poco. Por ello, intentan animar a los compradores mediante bajadas importantes en los precios. Además, no hay que olvidar el beneficio de las facilidades en el pago a plazos que ofrecen y que ayudará a que el desembolso que hagas sea mucho más llevadero.

3. Material escolar: Los más rezagados en las compras de la vuelta al cole pueden ser, paradójicamente, los que mayor beneficio obtengan, ya que en septiembre las tiendas intentan vaciar sus almacenes de este tipo de productos en previsión de la próxima campaña de Navidad. Normalmente, este tipo de descuentos no se suele aplicar a los libros de texto.

4. Joyería y bricolaje: Dos sectores tan distantes en apariencia comparten un nexo común: su demanda cae mucho en otoño y las tiendas deben estimular a los compradores mediante precios y promociones atractivas. Por ello, septiembre es un momento propicio para adquirir productos de alta gama a un coste sensiblemente inferior que en otras épocas del año.

5. Alimentos de temporada: Frutas y verduras como la remolacha, las coles, la cebolla o las uvas son propias de este periodo y, por lo tanto, resultan más baratas al existir una mayor oferta. Por tanto, un buen momento para intentar comer sano y variado mientras se le da un buen descanso a tu bolsillo.

Vacaciones a contracorriente

Si es posible, septiembre puede ser un gran mes para realizar ese gran viaje del año. Este mes es propicio para hacerlo por distintos motivos:

1. Existen mayores chollos: La temporada alta del sector turístico toca a su fin y tanto operadores como compañías de transporte abaratan considerablemente sus precios para intentar atraer a los viajeros. Además, allá donde vayas es probable que las tiendas también inicien rebajas con lo que los gastos en general serán más llevaderos.

2. Menos masificación: Al comenzar los colegios, a muchas familias les resulta imposible posponer sus vacaciones para este mes, lo que se nota en que hay menos gente en los lugares de ocio. En términos prácticos, esto significa una reducción en posibles colas y, desde luego, un menor nivel de aglomeraciones.

3. Temperaturas más suaves: El efecto del calor se reduce a partir de septiembre, aunque, al ser aún verano, el buen tiempo permanece, tanto si eliges playas como montaña. Además, en este mes muchas localidades celebran fiestas populares, lo que, sin duda, significa un atractivo más para disfrutar.

4. Posibilidad de improvisar: La mayor disponibilidad en alojamientos y vuelos permite no tener que decidir con tanta anticipación nuestro lugar de destino, pudiendo incluso esperar por si podemos beneficiarnos de alguna oferta de último minuto que suele haber en internet.

5. Las ventajas de trabajar en julio y agosto: Aunque este apartado no tiene que ver directamente con el ahorro, sí que impacta de lleno en tu paz interior, ya que en verano tendrás menos atascos para llegar a tu trabajo, podrás organizarte con mayor flexibilidad y disfrutarás en general de una máxima tranquilidad en la ciudad. ¡Ah! Y una cosa muy importante, al llegar septiembre no tendrás síndrome ‘post vacacional’, ya que será entonces cuando comience tu época de relax.

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