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Productos de temporada: por qué consumirlos a su debido tiempo

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Comer alimentos de temporada es bueno para la salud, ayuda a ahorrar y sirve para reducir las emisiones de dióxido de carbono y apoyar el comercio local. Repasamos qué frutas y verduras es preferible comer en cada época del año. La sostenibilidad también está en la alimentación.

Descubre 'Gastronomía Sostenible', la iniciativa que promueve los alimentos de temporada

No es lo mismo comerse un melón en agosto que en enero. Muchas frutas se pueden comprar durante todo el año en el supermercado. Pero en ocasiones se trata de productos de importación o se han conservado en cámaras. Apostar por los alimentos de temporada y locales ayuda a llevar una dieta equilibrada y saludable y a combatir el cambio climático. Algunos alimentos viajan en neveras durante semanas hasta mercados repartidos por el mundo. En este trayecto, inevitablemente se emiten gases de efecto invernadero.

De hecho, un tercio de los gases de efecto invernadero están relacionados con la producción, transformación y distribución de alimentos, según la base de datos EDGAR-FOOD, que ha recopilado información de 1990 a 2015 de todo el mundo. “La situación actual debe provocar un cambio de actitud en todos nosotros”, afirma el chef de El Celler de Can Roca, Joan Roca. Es esta una cuestión cada vez más en boga. Poco a poco cala la idea de que nuestra alimentación impacta en un fenómeno tan global como es el cambio climático.

El cocinero del Celler de Can Roca considera que “debemos ser mucho más conscientes de la importancia de la salud, del respeto con el entorno y el medioambiente, conscientes de que hay que preservar los recursos naturales y reconociendo la labor de la gente que trabaja en la tierra y en el mar”. Y enumera los tres pilares básicos de “una recuperación social, que ha de ser verde, inclusiva y resiliente”.

Primavera

Existen algunos portales como Soy de Temporada que sirven de referencia para saber por qué tipo de productos es mejor optar en cada mes. En marzo, es temporada de aguacates, limones, naranjas, kiwis, acelgas, apio, coliflor, col, endivias, espárragos, espinacas y lechuga. Abril es una época ideal para empezar a comprar alcachofas o guisantes, además de seguir consumiendo aguacate, naranjas, acelgas, endivias, espárragos, espinacas, apio o zanahorias. Más tarde, en el mes de mayo, empieza a acabarse la temporada de aguacates y empieza la de algunas frutas frescas, como el albaricoque, o frutas del bosque, como las cerezas o las fresas.

Verano

Con la llegada del buen tiempo una buena opción sería la de optar por ensaladas con fruta. En junio es temporada de calabacines, pepinos, pimientos, ajos o patatas. También de algunas frutas refrescantes como la sandía, los albaricoques, las frambuesas o las fresas. Mientras que en julio, a estas últimas frutas se suman los melones, nectarinas, melocotones, moras o peras. Además, llegan los tomates y las berenjenas, que necesitan temperaturas elevadas para crecer, por lo que normalmente se producen en verano, a no ser que sea en invernadero. En agosto es temporada de higos, Pero también es aconsejable aprovechar las frutas mencionadas para los dos meses anteriores, así como las cebollas, remolachas, patatas, judías o zanahorias.

Otoño

Tras el verano y, para muchos, la vuelta a la rutina al terminar las vacaciones, llega el otoño y con él productos de temporada como la calabaza, las uvas, las manzanas, el maíz, los puerros o las granadas. Otros alimentos que pueden ser una buena opción en septiembre son aquellos que se producen a finales de verano y que aún están disponibles para comienzos del otoño. Son la frambuesa, el higo, el melocotón, el melón, las moras, la pera, el tomate, la berenjena, la lechuga, la cebolla, la endivia, las zanahorias o las espinacas. En octubre se pueden comprar batatas, brócolis, rábanos o kiwis. Y en noviembre, al fin, vuelven los cítricos, como por ejemplo el limón, la lima, la mandarina, la naranja o el kiwi. También es posible aprovechar para volver al aguacate o las acelgas. El champiñón, col, coliflor, nabo pertenecen a esta época, así como la remolacha, otro rescoldo del verano.

Invierno

En diciembre normalmente bajan las temperaturas y su descenso acompaña a la Navidad. Además de las coles de Bruselas, otros productos de temporada en esta época invernal son el aguacate y el caqui. De nuevo podemos encontrar cítricos como el limón, la naranja o el pomelo. A los que se añade el kiwi. En cuanto a las verduras más comunes tenemos la acelga, el apio, el brócoli, el cardo, la col, la coliflor, la endivia, la espinaca, el nabo, el puerro y la zanahoria. En enero y en febrero, además de los alimentos mencionados, llega de nuevo la temporada de las lechugas, aunque prácticamente se pueden comprar durante todo el año, pues se cultivan en todos los climas.

Para la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), la clave está en no dejarse llevar por lo que ven nuestros ojos a primera vista: “A veces, es fácil encontrar piezas muy apetecibles pero que han conseguido su buena apariencia mediante procedimientos forzados artificialmente”. Es importante elegir fruta y verdura de temporada porque al consumir la fruta y la verdura dentro de su ciclo natural, “evitamos que haya un cultivo forzado de las mismas”.

Además, es una forma de estimular la producción local y de disfrutar de un mejor sabor y precio, según la organización: “Siempre es mejor que la fruta y verdura crezca hasta su tamaño natural al tiempo indicado, conservando todas sus propiedades. Además, si elegimos frutas que no dependen de ser importadas para su comercialización, estaremos ahorrando el coste en transporte, lo que se refleja en el precio final de la fruta”.

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