Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

El whisky y su fuerte influencia en la cultura uruguaya

Uruguay es el mayor consumidor per cápita de whisky en la región y es el segundo a nivel mundial después de Francia. Si bien aún es tema de debate el porqué de esta característica, al no ser un país tan marcadamente vitivinícola como Argentina y Chile, y al no tener tanta influencia italiana como en Argentina, se fue desarrollando un gusto por el whisky que estuvo vinculado con los ingleses.

El ambiente que se genera entorno al whisky refleja parte de la herencia, la tradición cultural y una forma de vincularse entre las distintas generaciones. Es indudable que hoy forma parte de nuestro tejido social.

Es así que, para festejar el Mes del Padre y del Amigo, BBVA invitó a clientes a la Casa Violeta a una cata guiada de whisky para descubrirlo en todas sus posibilidades y encontrar en sus propiedades nuevos horizontes de sabor en esta bebida. 

El ‘brand ambassador’ de Johnnie Walker, Juan Carlos Baucher, presentó a los invitados tres tipos de whisky para esta ocasión: Black, Double Black y Gold Label; y compartió con ellos la historia de aromas y sabores que forman parte del whisky escocés de lujo número uno en el mundo, abarcando un recorrido por Escocia, la herencia y el legado de Johnnie Walker.

¿Qué tipos whisky hay?

Juan Carlos Baucher explicó que dos son las clases de whisky escocés, y que varían por la materia prima con la cual se elaboran: whiskies de malta y whiskies de grano. El whisky más consumido (90%) es el ‘blend’, resultado de la combinación o mezcla de diferentes whiskies de malta con los de grano.

  • El whisky de malta es elaborado en un 100% con cebada malteada procedente de una sola destilería. Existen alrededor de 100 destilerías en Escocia y cada una de ellas produce un whisky con un carácter y una personalidad única.
  • El whisky de grano (maíz, trigo, cebada, centeno, avena) se produce a partir de una mezcla de grano y malta procedente de una sola destilería: este whisky usa un porcentaje pequeño de cebada más el agregado de otro cereal que puede ser trigo o maíz.
  • El whisky de ‘blend’ o mezcla es el encargado de realizar la mezcla de los diversos whiskies de malta con los whiskies de grano. Es todo un arte que se aprende tras numerosos años de experiencia. Este estilo de whisky es el que más se consume hoy en día, por su versatilidad ya que se adecua a diversos paladares, formas y ocasiones de consumo.

Cada expresión de Johnnie Walker es el resultado de combinar diversos whiskies proveniente de diversas destilerías de los cuatro rincones de Escocia, lo que lo convierte en un whisky muy complejo y completo. Tanto, que puede crear un estilo claro y definido para cada ocasión o paladares diversos.

El secreto mejor guardado

El secreto celosamente guardado en Escocia es… que no hay secretos. Cada uno puede disfrutarlo como quiere. Depende del momento, del lugar, con quien se disfruta y cuál es el estado de ánimo.

El whisky, que formó parte de la época dorada de la coctelería, hoy se rejuvenece en las barras atrayendo a gente joven y mujeres que se sentían excluídas de esta bebida considerada eminentemente masculina. Es una bebida que tiene una larga historia y tradición que hoy ha evolucionado sin perder su identidad, adaptándose a nuevos consumidores y nuevas formas de consumo.

Los whiskies son como las personas, tienen características individuales: los hay muy suaves y ligeros, más frutosos y especiados, y los hay muy potentes, intensos y ahumados. Esta diversidad aporta un desafío mayor a cualquier ‘bartender’. A diferencia del vodka por ejemplo,  el whisky está cargado de intensidad aromática y de sabor, es mucho más desafiante al momento de crear un trago pero a la vez mucho más estimulante cuando se logra desarrollar una combinación que permita descubrir todo su potencial, delicadeza, suavidad, elegancia y profundidad de sabor.

Podemos nombrar algunos tragos clásicos tan solo por señalar parte de su herencia en la coctelería: Rusty Nail, Rob Roy, Manhattan, Robert Burns en alusión al gran poeta escocés que supo decir que Whisky y libertad van de la mano…”El Whisky es  libertad de espíritu”

Leyendas convertidas en una bebida…

En el año 1494, un fraile llamado John Cor, de la abadía de Lindores en el condado de Fife, Escocia, deja un registro en los Exchequer Rolls (presupuestos de finanzas) donde manifiesta la compra de ocho ‘bolls’ (algo así como 500 kilos) de cebada para elaborar ‘Usquebaugh’, término gaélico para el ‘aqua vitae’ o agua de vida. Es decir que la palabra whisky tal cual la conocemos hoy en día tuvo su origen en el gaélico, una rama del celta que aún se habla escasamente en las Highlands y algunas islas del oeste de Escocia. El término también lo podemos encontrar como Uisge Beatha, que poco a poco se fue anglicanizando hasta convertirse finalmente en whisky en el siglo XVIII.

Hoy en día, los irlandeses siguen disputando la paternidad del whisky, pero ante este primer registro escrito proveniente de Escocia sus argumentos se reducen a historias convertidas en leyendas. Una de éstas, perdida entre los laberintos del tiempo, habla de un gigante que cruzó el estrecho camino de 45 kilómetros que separa la costa norte de Irlanda con las islas del sur de Escocia, cargando un enorme barril de whisky para regarlo por todo el territorio escocés, en donde encontró las condiciones óptimas para su amplio desarrollo.

Otras historias interesantes