Wifi gratis, reservas con el móvil o pedir un masaje por Whatsapp. Los viajeros ahora son digitales y los hoteles no pueden dar la espalda a las necesidades de sus clientes aunque están apareciendo nuevos conceptos como detox digital, donde desconectarse también está de moda. El usuario puede elegir la opción que mejor le encaje.

Facilitar a los clientes el acceso a las últimas tecnologías durante sus vacaciones se ha convertido en la firme apuesta de algunos gigantes del turismo como la cadena de hoteles Barceló, la tercera división hotelera de España y la 44 más grande del planeta. El servicio de comunicación con los huéspedes mediante WhatsApp es una de las novedades que el grupo está empezando a implantar en sus instalaciones.

“Es indudable que los usuarios han evolucionado e introducido en su día a día la tecnología. Esto ha influido principalmente en la manera en la que contactamos con el cliente ya sea antes, durante o después de la estancia. Son cada vez más los clientes que reclaman vías de comunicación digitales y que dan como normales interacciones a través de canales tecnológicos impensables hace tan solo unos años”, explica en una entrevista para Expansión Antonio Bauzá, deputy marketing director de Barceló.

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Las estrategias hoteleras para atraer a millennials y a todo tipo de clientes digitales están creciendo como la espuma. Algunos ejemplos son fotomatones para hacer selfies en las zonas comunes de los complejos turísticos, conectores dock para enchufar el iPhone y el iPod así como tótems digitales que motivan a los clientes a compartir sus experiencias.

El propio estudio How people use their phones for travel, realizado por Google hace escasos meses, revela que más de la mitad de las personas entrevistadas consideran su móvil como una guía esencial a la hora de viajar. Cada vez más, son los hoteles los que buscan respuestas por cuenta propia. El Hotel Barceló Sants también realizó una encuesta en 2016 para profundizar sobre los hábitos de los viajeros. De los 200 ejecutivos encuestados que visitan Barcelona, el 88% considera indispensable tener wifi en el lugar donde se alojan, de hecho, es un factor determinante a la hora de elegir y valorar el alojamiento.

Fuente: Estudio “How people use their phones for travel” realizado por Google.

Para viajeros que aman el deporte

El turista de hoy en día es digital y utiliza distintas plataformas online para configurar su viaje, comenzando por la reserva del hotel a través del ordenador o de su smartphone. Algunas páginas como Sportrooms están revolucionando el mercado fusionando dos grandes pasiones: viajar y practicar deporte. Esta plataforma busca alojamientos que ofrecen servicios para practicar deporte, permitiendo a los usuarios filtrar por preferencias deportivas, destinos o eventos geolocalizados.

El calendario es una de las piedras angulares de este portal. En él se puede organizar la escapada en función de la modalidad deportiva a practicar, la prueba en la que se desee competir, su localización, su dureza o los comentarios de otros compañeros que ya la han realizado.

La página ofrece a su vez información acerca de lugares exclusivos donde practicar deporte, desde estaciones de esquí a campos de golf, rutas para hacer ciclismo o correr y playas para surfear. Además, la aplicación cuenta con un foro, una comunidad online donde se publican noticias del mundo del deporte a diario, resultados, hazañas, fotos y vídeos que captan el interés de los amantes del deporte.

El ‘detox digital’

Estar conectado a internet está muy de moda, sin embargo detox digital o desintoxicación digital implica todo lo contrario. La idea es estar desconectados de los aparatos digitales y conectar con el entorno. La sociedad está saturada de información y necesita encontrar espacios libres de interferencias donde poder disfrutar de la música y de la compañía.

Este creciente fenómeno de desintoxicación digital busca que la gente se desconecte de los aparatos para volver a conectarse con la sociedad. Este concepto, bautizado como Wifi is Over, se ha puesto de moda en algunos lugares de ocio.

En Barcelona, el restaurante Artte organiza un día a la semana la noche sin wifi, una fiesta que se repite cada jueves en la que los asistentes se olvidan de sus teléfonos y pueden disfrutar de sesiones de música analógica. Una experiencia que los allí presentes no pueden compartir en la redes mientras la están viviendo.

Interior del restaurante.

Artte es un espacio slow. “No está permitido sacar fotografías y pedimos a los clientes que pongan el móvil en modo avión. Nos hemos dado cuenta del enganche que hay a los smartphones y lo que buscamos es que la gente vuelva a los años 80, la música y las personas”, explica el dueño del local, Mario Fradera. “Muchos entran y se van a los diez minutos, sin beber y sin hablar con la necesidad de volver al wifi”.

Otro concepto es el del hotel Royal Hideaway Sancti Petri, que ofrece un programa detox para aquellos que lo soliciten. Se trata de una escapada, de aproximadamente una semana de duración, que tiene la peculiaridad de que en recepción es obligatorio entregar todos los dispositivos. Las normas son claras: los huéspedes no podrán recuperar sus dispositivos hasta finalizar su estancia. Una experiencia para atrevidos.

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