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El Banco de Inglaterra se lo pone más fácil a las ‘startups fintech’

El Banco de Inglaterra (BoE, por sus siglas en inglés) quiere potenciar el futuro del ‘open banking’. La institución ha ampliado el acceso de las ‘fintech’ al sistema nacional de pagos interbancarios para que puedan competir con la banca tradicional.

La decisión permitirá que los proveedores de servicios de pagos (PSP) no-bancarios dependan en menor medida de los sistemas de los cuatro grandes bancos británicos para procesar las solicitudes de sus clientes.

El BoE, o banco central del país, dio a conocer sus planes en mayo de este año y la semana pasada publicó el marco de trabajo para aplicar la nueva disposición. La decisión llega en un momento en que cada vez más personas utilizan su móvil para realizar pagos o transferir dinero entre cuentas o países.

Gracias a esta modificación de la normativa, las nuevas firmas de pagos —entre ellas, las que ofrecen tarjetas de prepago o cuentas de prepago online o móviles — podrán acceder directamente al RTGS (real time gross settlement), el sistema de pagos del BoE.

La entidad emisora indicó en un comunicado que “al proporcionarles su propia cuenta de liquidación con el BoE, las PSP pueden, por primera vez, solicitar acceso directo al sistema de pagos en libras, que es responsable de todo el dinero circulante”. Este sistema incluye Faster Payments, Bacs, CHAPS, LINK, Visa y, una vez que esté operativo, el nuevo servicio de escaneo de cheques digitales.

La nueva normativa también se aplicará para las empresas del negocio de remesas —que ofrecen envíos de dinero al extranjero— y para los servicios de cambio de moneda.

Según afirmó en un comunicado Mark Carney, gobernador del BoE, la medida podrá ser un “apoyo a la estabilidad financiera gracias a una mayor diversidad y a la inclusión de tecnologías de pago que reducen los riesgos”.

Buenas noticias

La medida es una buena noticia para este tipo de proveedores, ya que a partir de ahora no estarán obligados a negociar el acceso al sistema de pagos con las cuatro principales entidades bancarias del país (Barclays, HSBC, Lloyds y RBS).

Además, al reducirse la dependencia de los bancos tradicionales, habrá lugar para una mayor diversidad de servicios de pago, según el BoE.

La entrada en vigor de la directiva PSD2 también debería facilitar las cosas para las startups. La nueva normativa permitirá a las entidades acceder —a través de APIs — a los datos de clientes que están en manos de la banca, siempre con la autorización expresa del usuario.

En mayo pasado, BBVA ya dio los primeros pasos en la revolución del open banking con el lanzamiento comercial de ocho de sus APIs, a través de su API Market, una plataforma que permite el acceso a terceros. Gracias a esta iniciativa, los clientes de BBVA podrán beneficiarse de los nuevos productos y servicios desarrollados en las ‘startups fintech’ más innovadoras del mercado.

Una vez que los clientes den su consentimiento, terceras empresas podrán acceder a algunos de sus datos, como por ejemplo, el historial de transacciones o de gastos. De esta forma, podrán utilizar la información para aportar valor añadido al cliente, ya sea a través de la creación de un nuevo producto servicio, o a través de un proveedor.

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