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Análisis Regional 20 nov 2019

BBVA Research: “La economía catalana podría crecer un 1,8% en 2019 y un 1,6% en 2020”

BBVA Research prevé que el PIB de Cataluña crezca un 1,8% en 2019 y un 1,6% en 2020. Así lo indica en su último informe ‘Situación Cataluña’, presentado hoy por el economista jefe para España de BBVA Research, Miguel Cardoso. De cumplirse estas previsiones, en el conjunto de 2019 y 2020 podrían crearse unos 115.000 nuevos empleos, lo que llevaría a una reducción de la tasa de paro promedio en 2020 hasta el 11%.

En el primer semestre de 2019, Cataluña continuó creciendo a un ritmo similar al de 2018, en torno al 0,5% trimestral (un 2% en términos anualizados). Sin embargo, la última información disponible apunta a que la actividad se desacelera en la segunda parte del año, en la que el incremento se podría situar, en promedio, alrededor del 0,3% trimestral. BBVA Research prevé que se mantenga la ralentización de la actividad y que el PIB regional crezca un 1,8% en 2019 y un 1,6% en 2020.

En este contexto, diversos factores explican el menor ritmo de crecimiento de la economía catalana. Así, la demanda interna muestra una mayor desaceleración que la esperada, principalmente, por la ralentización del gasto de los hogares catalanes. Esto se debe al agotamiento de la demanda embalsada durante la crisis y de los efectos de las políticas expansivas, elementos que actuaron de soporte en años anteriores. Esta desaceleración está siendo algo más intensa que en el resto de España. De la misma forma, la inversión en maquinaria y equipo podría moderar su avance y la de vivienda seguirá contribuyendo favorablemente a incrementar la actividad, pero con menor dinamismo.

Además, durante los primeros meses de 2019, el aumento de las exportaciones de bienes (2,1% nominal hasta agosto) es débil. Por su parte, el turismo, con un crecimiento alrededor del gasto turístico de extranjeros en torno al 3%, se estaría recuperando, apoyado principalmente en el aumento de turistas extranjeros, que hasta el mes de agosto, habría compensado la atonía del turismo nacional. Por zonas turísticas, la ciudad de Barcelona y la Costa Brava experimentaron el mayor dinamismo, impulsadas por la entrada de visitantes extranjeros. Sin embargo, la Costa de Barcelona y la Costa Dorada registraron incrementos más moderados, a pesar del mayor dinamismo mostrado en estos destinos por los residentes del conjunto de España, principalmente residentes en Cataluña.

El empleo en Cataluña crece a menor ritmo

De cumplirse el escenario previsto, entre el final de 2018 y el de 2020 el Servicio de Estudios de BBVA prevé la creación de 115.000 nuevos puestos de trabajo en Cataluña. Esto permitiría reducir la tasa de paro hasta el 11% promedio en 2020, todavía 2 puntos porcentuales por encima del nivel precrisis. Sin embargo, los datos disponibles de 2019 apuntan a que se está desacelerando el ritmo de creación de empleo en la región.

Por otro lado, la evolución del empleo muestra diferencias en términos territoriales. Así, en 2019 se observa un mayor dinamismo de la afiliación en la ciudades de Girona, Lleida y su entorno urbano, y en la ciudad de Barcelona, mientras que Tarragona y las áreas no urbanas, presentaron avances más reducidos y por debajo de la media regional. Con todo, la desaceleración de la creación de empleo en 2019 se explica por la moderación de los municipios del entorno urbano de Barcelona, que compensó la aceleración de la afiliación en la capital. Por ello, a finales de 2020 el nivel de empleo en la región aún se situará casi 4 puntos porcentuales por debajo del nivel precrisis.

A esto se añade la dificultad para cubrir determinadas vacantes por la falta de formación o la alta incidencia del paro juvenil y de larga duración, que sigue muy por encima de los niveles de 2008. Por tanto, BBVA Research señala la necesidad de impulsar medidas que favorezcan la formación y la inserción de los colectivos con más dificultades.

Factores de incertidumbre

En el escenario global, las dudas sobre el ‘brexit siguen representando uno de los riesgos más evidentes. Cataluña estaría entre las comunidades que podrían verse menos afectadas en el conjunto de España, debido al menor peso del gasto turístico en el PIB regional. Además, el impacto a través de las exportaciones de bienes también puede ser limitado, dado el peso del Reino Unido, un 5,5% de cuota sobre el total de las exportaciones.

También hay que añadir el aumento de las tensiones comerciales entre Estados Unidos, China y la UE, que también condiciona la evolución del sector exportador. Los recientes cambios arancelarios de EE.UU., que afectan principalmente a productos alimentarios, tendrían un efecto relativamente reducido para Cataluña, mientras que los riesgos principales continúan en el sector del automóvil. No obstante, Cataluña ha mejorado la competitividad vía coste laboral de sus exportaciones en los últimos años, lo que supone una ventaja ante un escenario global de menor dinamismo.

A nivel doméstico, la incertidumbre de política económica se mantiene elevada y podría estar afectando a las decisiones de gasto de familias y empresas, lo que ha contribuido al aumento de la tasa de ahorro de los hogares y al debilitamiento de la inversión por parte de las empresas.

Asimismo, las dificultades de llegar a acuerdos en el plano político y la falta de consenso suponen un elemento más de incertidumbre en un contexto de desaceleración económica. A esto se añaden los efectos negativos sobre la actividad producidos por los acontecimientos de octubre y noviembre, que si bien tiene un efecto limitado, de prolongarse en el tiempo, podrían suponer un sesgo a la baja sobre las previsiones de crecimiento de la comunidad.

Con todo, la economía española y la catalana se encuentran mejor preparadas para afrontar un escenario de menor crecimiento. ya que se han corregido los desequilibrios generados en la expansión anterior sin haber creado otros.

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