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Finanzas personales 08 ene 2019

Cinco consejos para lograr los propósitos de año nuevo

Nuevo año, nuevas resoluciones. Cada 31 de diciembre o 1 de enero es difícil resistir a la tentación de pensar en los propósitos del 2019. Para mantener la motivación a lo largo del año y la mente fija en las metas, se ofrecen estos cinco consejos para lograr que los propósitos de año nuevo sean una realidad.

A las 00:00 horas del 31 de diciembre y  junto con la tradición de comer las 12 uvas que simbolizan buena suerte para el año que se viene, es tentador pensar en los propósitos de año nuevo.  Aprender a ejecutar un nuevo instrumento o nuevas habilidades, comer más frutas y verduras,  y ahorrar para lograr las metas son algunos de ellos.

No obstante, la realidad es que muchas de las resoluciones de año nuevo no pasan de ser deseos que no se materializan. Estos cinco consejos pueden ayudar a que los propósitos de año nuevo se concreten.

Escribir las metas o propósitos

Primero se aconseja escribir una lista que incluya todos los objetivos y metas para el año 2019, como por ejemplo ahorrar dinero, cambiar de casa, redecorar la cocina, comprar un auto nuevo, hacer más actividades físicas o aprender una nueva habilidad.

La disciplina de escribir es el primer paso para que las metas se cumplan. Muchos psicólogos coinciden en la validez de esta regla ya que al escribir las acciones, metas y planes se crea un compromiso mayor para llegar al objetivo. Escribir los propósitos es poderoso.

 Delimitar objetivos realistas

Para lograr las metas es necesario fijar objetivos por cada propósito con actividades realizables. Los psicólogos lo recomiendan siempre: las resoluciones tienen que ser alcanzables. Deben ser objetivos cuya consecución sea medible y verificable. El concepto del modelo de objetivos ‘Smart’ es de gran ayuda para que las metas sean claras. Este acrónimo en inglés es muy utilizado por diversas empresas y por ser un recurso muy práctico.

  • S de ‘specific’ o en español, específico. Mientras más detallado sea el objetivo, mejor. Este es el inicio de todo, así que se deben cuidar los detalles. Lo importante es responder a las preguntas como qué, cuándo, cómo, dónde, con qué, quién. Cuanta más información se aporte, más fácil será definir el camino para llegar a la meta.
  • M de ‘measurable’ o medible. Para que un objetivo sea real debe haber forma de medir que efectivamente se ha logrado. Para ello es necesario involucrar algunos números en su definición, por ejemplo, porcentajes, cantidades exactas, plazos o tiempo determinado.
  • A de ‘achievable’ o alcanzable. Para hacer alcanzable un objetivo se necesita un previo análisis de lo que la persona ha hecho y logrado hasta el momento. Eso permitirá saber si el salto que se desea dar es posible o si resulta mejor hacerlo paso a paso.
  • R de ‘realistic’ o realista. Para que un objetivo sea realista, la persona debe ser consciente de los recursos que tiene para lograrlo.
  • T de ‘time’ o tiempo. Agendar y ponerle tiempo al objetivo permitirá descubrir si lo que se está haciendo es lo óptimo para para llegar a la meta en el tiempo.

Establecer fechas

Luego de escribir las metas devenidas en objetivos, se recomienda fijar una serie de fechas. Cada objetivo debe estar definido en el tiempo, ya que ayudará a marcar las distintas etapas que permitirán llegar a la meta propuesta.

Por ejemplo, si se desea equipar el hogar o redecorar la casa para el mes de junio, es conveniente establecer una serie de pasos para llegar al objetivo. Por ejemplo empezar un plan de ahorro que permita en seis meses reunir la cantidad de dinero que costará, o bien decidirse a tomar un préstamo simple del banco. En BBVA, por ejemplo, los préstamos personales están hechos a medida del cliente y se puede realizar la financiación hasta en 60 cuotas. Además, posee la herramienta de Simulación de Prestamos para fines referenciales.

 Tener un plan para hacerlo realidad

¿Cuál es el mejor plan para cumplir la meta? Sin una planificación es insostenible el compromiso, ya que la persona no sabrá hacia dónde dirigirse.

Por ejemplo, si la meta es viajar a un determinado lugar, el plan tiene que ajustarse a los ingresos mensuales y los gastos de cada persona. Para lograr la meta se debe planificar el cómo, sea en este caso ahorrando un monto por mes, solicitando un préstamo del banco o aprovechando las ventajas que ofrecen las tarjetas BBVA por la semana viajes, que permiten comprar en agencias y aerolíneas adheridas a la promoción del 21 al 30 de enero.

Al conocer las opciones que brinda el mercado en materia de viajes y estableciendo un plan de acción, se concretan las tareas para llegar al propósito. Sin precisión todo es improbable y poco factible. Tener capacidad de planificación y organización es fundamental.

 Anotar los progresos y hacerlo público

Las resoluciones que se mantengan en secreto pueden ser difíciles de cumplir cuando surjan los obstáculos. Tener un amigo o grupo de compañeros con las mismas metas puede incentivar a cumplirlas y así enfocarse en los distintos objetivos planteados.

Definir una fecha para cada uno, con objetivos ‘smart’ y un plan de acción permitirá a las personas iniciar el 2019 con la motivación correcta y mantenerla a lo largo del año para cumplir los propósitos formulados.

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