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El crecimiento de Uruguay se ve afectado por la ralentización del consumo y la inversión

La economía uruguaya reduce su tasa de crecimiento este año hasta un 2,0% por la combinación de la ralentización del consumo, falta de dinamismo de la inversión privada y por la menor exportación de soja como consecuencia de la sequía.  Así lo ha señalado Gloria Sorensen, economista jefe de BBVA Research para Argentina y Uruguay, quien acompañada de Juan Manuel Manías y Adriana Haring, presentó el informe Situación Uruguay – segundo semestre 2018 ante un  grupo de periodistas.

Al explicar la desaceleración de la actividad económica en Uruguay, Gloria Sorensen señaló que ha habido un menor contagio de sus países vecinos. “Uruguay ha construido fortalezas como la diversificación de exportaciones que lo aíslan del contagio, especialmente de Argentina y Brasil. Además, las exportaciones a Brasil en su mayoría son ‘commodities’ que se pueden ubicar en otro destino de manera relativamente fácil, mientras que el impacto de Argentina es menor, porque si bien los productos tienen mayor nivel de especificación, el nivel de comercio ha bajado hasta el 6% desde el 18% de 2000”, señaló la economista.

Sorensen agregó que con Argentina la “vulnerabilidad” está dada por el turismo, que se verá afectado por la fuerte devaluación del peso argentino y el consecuente encarecimiento relativo de Uruguay.

Para el año próximo, de acuerdo con BBVA Research, la actividad económica tendrá una expansión de 1,3%, con bajas contribuciones del consumo e inversiones, mientras que el sector externo mostrará un deterioro por aumento de importaciones y menor turismo desde Argentina.

Contribuciones al crecimiento económico

Componentes PIB Uruguay, BBVA Research

La actividad se desacelera en Uruguay, se prevé un crecimiento del 2% para este año y de 1,3% para 2019.

Meta fiscal sigue pendiente

“Esperamos un déficit fiscal de 3,6% del PIB, quedando postergado para 2020 lograr alcanzar el objetivo inicial de adquirir un déficit de 2,5% del PIB. Si bien se han encarado algunas reducciones del gasto –principalmente en inversiones-  la parte más importante de las erogaciones son salarios y jubilaciones, ambos rubros con rigideces a la baja. Por el lado de los ingresos, la dificultad es alta debido a la presión tributaria ya existente. Queda pues, para el próximo gobierno, encarar los cambios necesarios para el cumplimiento del objetivo fiscal que reviste especial importancia para el mantenimiento del grado inversor”, han comentado los economistas de BBVA Research.

El informe señala que la cuenta corriente alcanzará un déficit de 0,4% del PIB en el ejercicio 2018, explicado básicamente por la reducción del superávit comercial y el incremento en el saldo negativo del ingreso primario; en este caso, por el pago de intereses. Para el año próximo se profundizará el resultado hasta -2,4% del PIB por el ajuste del turismo debido a la devaluación del peso argentino.

El peso uruguayo acompañó al promedio de las monedas de la región ante el fortalecimiento del dólar, pero estuvo mayormente aislado del efecto del peso argentino y la lira turca. En vista de la corrección del peso, en agosto, BBVA Research  aumentó su  estimación de tipo de cambio a UYU/USD 33,3 para diciembre 2018, y un 35,5 para fin de 2019.

Los precios no fueron ajenos a los eventos del mercado cambiario. La inflación subyacente se aceleró desde mayo por traspaso de la devaluación y las expectativas de inflación para 2018 y 2019 se estabilizaron, luego de subir un punto porcentual tras la devaluación. Por esto, BBVA Research elevó su previsión de inflación a 8,0% para 2018 y  de un 7,7% para el año 2019.

La recuperación de la economía de américa latina