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Cuenta remunerada, una garantía a la hora de ahorrar

Una cuenta remunerada es una de las formas de sacarle mayor partido a los ahorros con total disponibilidad del dinero. Pero, ¿cuáles son sus características y en qué se diferencia de otro tipo de cuentas?

Una cuenta remunerada es aquella que ofrece un tipo de interés por el dinero depositado. Puede ser una cuenta corriente o una cuenta destinada al ahorro, pudiendo tener o no limitaciones operativas, dependiendo del producto y las ofertas que en cada momento tengan vigente las entidades. Al tratarse de depósitos a la vista, el cliente tiene disponibilidad inmediata de su dinero sin penalización alguna.

La remuneración puede definirse en base a diferentes elementos:

  1. Puede establecerse una franquicia, una parte del saldo o dinero depositado en la cuenta que no se remunera.
  2. Puede exigirse un requisito de saldo mínimo, es decir, dinero que el cliente tiene que mantener en la cuenta para mantener la remuneración.
  3. La liquidación del tipo de interés acreedor, que puede ser: de tipo fijo o  tipo variable (referenciado a un índice, por ejemplo el Euríbor); a través de tramos de saldo, donde se aplicaría un tipo de interés a cada tramo de saldo de manera independiente; el tipo de interés también puede ser progresivo, es decir, puede ser mayor en función de tramos de saldo de la cuenta; y, además, la remuneración puede estar limitada en el tiempo, por ejemplo, con ofertas de remuneración hasta determinado importe durante los primeros 12 meses desde el alta de la cuenta.

La principal característica de la cuenta remunerada es la garantía de obtener rentabilidad y mantener la disponibilidad del ahorro. Por esta razón, las cuentas remuneradas están pensadas para aquellas personas que estén interesadas en ahorrar.  Por otra parte, es un producto que se caracteriza por una alta seguridad en épocas de inestabilidad económica. Por ejemplo, ante una situación de tipos de interés bajos, la suma de depósito y cuenta remunerada puede resultar muy beneficiosa.

La gran diferencia con las cuentas corrientes y libretas de ahorro es que una cuenta remunerada ofrece mayor rentabilidad, pues el banco aplica un tipo de interés en función de unos tramos preestablecidos. Por otro lado, a diferencia de las cuentas corrientes, las remuneradas pueden tener limitada o no la operatividad, por lo que no suelen admitir las domiciliaciones de recibos, ni tampoco realizar operaciones bancarias, como transferencias o vinculación de tarjetas.

Es por esto que, frente a depósitos y otros productos de ahorro que penalizan con una comisión por cancelación antes del vencimiento, las cuentas remuneradas poseen la gran ventaja de que tienen liquidez y el cliente puede disponer de fondos al momento, en ocasiones incluso sin pagar comisiones.

Más allá de las cuentas remuneradas, existen múltiples tipos de cuentas bancarias en BBVA para que cada cliente pueda elegir cuál es la más indicada para su situación personal.

Entre ellas se encuentran: Cuenta Va Contigo, una cuenta corriente para tu día a día, que te permite domiciliar tus ingresos y pagos, sin comisión de administración ni mantenimiento de la cuenta si domicilias tu nómina, pensión o unos ingresos trimestrales; Cuenta Blue, para jóvenes entre 18 y 29 años, sin comisiones de administración y mantenimiento de cuenta sólo por realizar un uso de tarjeta al mes; Cuenta Online Go, sólo para nuevos clientes; Cuenta Negocios, una cuenta dirigida tanto a autónomos como a pymes que necesiten una cuenta para su actividad profesional.

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