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El TTIP: qué es y oportunidades para las empresas españolas

El Tratado de Libre Comercio entre la UE y EE.UU. busca, en líneas generales, favorecer el comercio de bienes y servicios y la inversión entre ambos bloques. Facilitará el crecimiento y la creación de empleo y será un marco de referencia para otras economías.

Pero, ¿cómo afecta el TTIP a una pyme española?

Básicamente, le ayudará a exportar. Y es que, en contra de los argumentos defendidos por ciertos sectores, el TTIP no beneficiará sólo a las grandes empresas españolas, sino fundamentalmente a las pequeñas y medianas. ¿Cómo? Eliminando las barreras de entrada a sus productos en EE.UU.

El TTIP tiene como meta eliminar las barreras comerciales entre EE.UU. y la Unión Europea (suprimir aranceles, normativa innecesaria, restricciones a la inversión, etc.) y simplificar así la compraventa de bienes y servicios.

Las PYMEs están desproporcionalmente afectadas por barreras comerciales y en especial, las barreras no arancelarias. En la medida en que tienen menores recursos humanos y financieros que las grandes compañías para superar estas barreras, los costes de exportar o invertir fuera de Europa para las PYMEs, normalmente superan a los beneficios.

¿Cuáles son sus beneficios?

El TTIP podría convertirles en empresas exportadoras. Y para ello, incluirá disposiciones específicas en beneficio de las pequeñas y medianas empresas en los acuerdos comerciales futuros. Estos son algunos de sus beneficios:

Aranceles. Existen millones de pequeños fabricantes y productores en Europa y EE.UU. que generan aproximadamente el 30% de los productos que se exportan desde ambos mercados. Estos empresarios están muy bien situados para beneficiarse de la eliminación de aranceles.

Reglamentación y barreras no arancelarias. Las empresas, especialmente las más pequeñas, a ambos lados del Atlántico, pueden verse afectadas por las barreras no arancelarias, en forma de requisitos en la frontera o de obstáculos «internos» que restringen el comercio y limitan la innovación.

Servicios. La UE y EE.UU. son los mayores exportadores de servicios del mundo, y muchos proveedores —abogados, contables, arquitectos, ingenieros, especialistas en tecnologías de la información y consultores de servicios medioambientales— trabajan en las empresas más pequeñas, que a menudo forman parte de la cadena de valor de las grandes. Estos proveedores de servicios más pequeños podrían beneficiarse de la mayor seguridad jurídica y las nuevas vías de acceso al mercado que proporcionaría el TTIP.

Contratación pública. La mejora de la transparencia en la contratación pública y el acceso a ésta podría redundar también en beneficio de las pequeñas empresas en forma de nuevos contratos y subcontratos públicos.

Aduanas y facilitación comercial. Un objetivo clave de las negociaciones del TTIP es impulsar el comercio y el transporte internacional reduciendo los costes y los retrasos innecesarios que sufren los operadores en la frontera, haciendo que los procedimientos sean más previsibles, sencillos y uniformes.

Derechos de propiedad intelectual e industrial (DPI). El TTIP servirá para reafirmar el compromiso transatlántico compartido de velar por la rigurosa protección y aplicación de los DPI de las empresas, incluso respecto de nuestros demás socios comerciales.

Comercio electrónico. Las disposiciones del TTIP que promueven el trato de los productos digitales sin derechos de aduana, y el acceso de los consumidores a los servicios y aplicaciones de su elección a través de internet, pueden ayudar a potenciar las empresas estadounidenses y europeas minoristas y proveedoras de servicios que operan on-line.

Cadenas de valor. Muchas empresas que no exportan directamente a la UE o a EE.UU. se beneficiarán pese a todo del TTIP mediante la venta de los bienes y servicios intermedios a empresas que sí comercian con el otro lado del Atlántico.

Ventajas para la economía española

El acuerdo tiene un relevante componente estratégico para España. Dentro de los países de la UE, la economía española podría probablemente ser una de las más favorecidas por el TTIP. Esto se explica porque el 90% del tejido productivo del país, principal foco de creación de empleo, está compuesto por PYMEs.

Actualmente la mayor parte de nuestras exportaciones se concentran en la UE (67%). Esta alta dependencia de un número reducido de países hace que nuestro sector exterior esté muy expuesto a la coyuntura de la zona euro.

Las exportaciones a Estados Unidos son aún pequeñas en comparación al tamaño del mercado potencial que supone y representan tan solo el 4,4%. Un estudio del Instituto de Estudios Económicos (IEE) calcula que, en el escenario más ambicioso, el TTIP generará un crecimiento del 32% en las exportaciones españolas a EEUU,

Según este mismo informe, el acuerdo podría generar 334.836 puestos de trabajo en España en los cinco primeros años desde su entrada en vigor. Asimismo, el PIB español aumentaría en €36.743 millones. Incluso en el corto plazo, uno o dos años después de su firma, el TTIP supondría unos ingresos adicionales de €4.525 millones anuales. Por eso, a España, en particular desde el punto de vista de las PYMEs, pero también desde una perspectiva más estructural, le conviene que el acuerdo llegue a buen fin.

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