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¿Por qué el agronegocio es clave para una agricultura más sostenible?

El agronegocio o ‘agribusiness’ engloba las actividades económicas relacionadas con la producción, transformación y comercialización agrícola. Su profesionalización resulta clave para mejorar la sostenibilidad, la productividad y la seguridad alimentaria en un contexto marcado por el cambio climático y el crecimiento poblacional.

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El término agronegocios (en inglés, 'agribusiness') hace referencia a las actividades económicas vinculadas a los productos del campo. Según Luis Flores, director de operaciones de la International School of Agri Management (ISAM), este concepto engloba “las actividades económicas derivadas de los distintos eslabones de la cadena de suministro agropecuaria”. Así, el agronegocio abarca desde la producción inicial de alimentos hasta su procesamiento, transporte, distribución y comercialización.

Por qué el agronegocio es clave para la agricultura sostenible

El 'agribusiness' impulsa una agricultura más profesional, rentable y sostenible. Además, su consolidación dentro del tejido productivo resulta clave para avanzar en varios de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). También desempeña un papel importante en la lucha contra el cambio climático.

Por otro lado, el agronegocio fomenta prácticas centradas en la eficiencia y el aprovechamiento de los recursos. Gracias a ello, contribuye a garantizar la seguridad alimentaria global y fortalece el desarrollo rural. Todo esto cobra aún más relevancia ante el actual desafío climático.

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Qué retos afronta la agricultura ante el cambio climático y el crecimiento poblacional

Para el año 2050, la agricultura deberá alimentar a casi 10.000 millones de personas, tal y como advierte el informe 'The Future of Food and Agriculture' de la FAO. La demanda de alimentos a nivel mundial podría llegar a aumentar un 50 % de aquí a ese año. Alcanzar el ODS número 2 —hambre cero— será absolutamente clave, y todo ello en un contexto global de cambio climático que ya pone en riesgo recursos naturales tan vitales y escasos como el agua.

La FAO señala que el principal desafío de esta era es lograr "la mejora sostenible de la productividad agrícola para satisfacer una demanda creciente". El sector también se enfrenta a profundos cambios estructurales provocados por el enorme crecimiento demográfico, la rápida urbanización y el aumento generalizado de los ingresos. Todo ello ocurre mientras la presión sobre los recursos naturales es cada vez mayor, por lo que “producir más con menos, preservando los medios de vida de los agricultores familiares y de pequeña escala, es un reto decisivo”.

Cómo la formación y la tecnología transforman el agronegocio

Formar a profesionales en agronegocios para mejorar la eficiencia del sector es hoy más necesario que nunca, y esta capacitación debe ir unida a una alimentación sostenible. Un gran ejemplo de esta transformación es Lola Gómez Ferrón, quien asumió la gestión de las tierras familiares en El Ejido (Almería, España) y profesionalizó completamente la producción agrícola. Tras cursar un programa superior de gestión agroalimentaria en San Telmo Business School para formarse en 'agribusiness', apostó por el control biológico y añadió una línea de turismo agrícola con visitas guiadas a su invernadero. Como ella misma señala, su objetivo es "producir hortalizas saludables, libres de químicos y con menos recursos, que contaminen lo menos posible, de manera sostenible y eficiente". Para conseguirlo, destaca que la formación continua es básica, "como en cualquier otra profesión", y resulta crucial “estar actualizado en sostenibilidad”.

En el ámbito formativo y de innovación, ISAM se presenta como la primera escuela enfocada en cubrir las necesidades formativas actuales y futuras del sector agrícola. Su entidad colaboradora, Rennes School of Business, mantiene potentes líneas de investigación en su 'Research Lab' enfocadas en consumidores, economía agrícola, innovación e ingeniería de operaciones agrícolas, así como en agronegocios sostenibles y responsables.

Aspecto Qué aporta
Capacitación técnica Mejor gestión agrícola
Formación en sostenibilidad Producción más eficiente
Innovación Nuevos modelos de negocio
Gestión empresarial Mayor rentabilidad
Digitalización Optimización de recursos

Estas instituciones parten de la convicción de que la digitalización de la agroindustria (desde la producción hasta el procesamiento y la venta al por menor), combinada con las actuales amenazas ambientales y de seguridad alimentaria, plantean rápidas transformaciones y oportunidades. Tal y como defiende Luis Flores: "El sector se enfrenta a desafíos globales comunes y para ello es necesario tener profesionales realmente preparados al mando de las empresas y sus distintos departamentos".

Cómo los pequeños productores impulsan el agronegocio

En la actualidad, más del 70% de las necesidades alimentarias mundiales están cubiertas por la indispensable actividad de los pequeños productores. El agronegocio se erige como motor de futuro gracias a que su tejido está compuesto en su mayor parte por pymes agrícolas y micro-empresas. Según destaca la FAO, el sector agrícola forma la base de las economías en los países menos adelantados, absorbiendo un 30% de su mano de obra, proporcionando la mayoría de los alimentos básicos y facilitando los medios de subsistencia a más de la mitad de sus poblaciones, lo que alivia drásticamente la pobreza y el hambre.

El Banco Mundial indica que alrededor del 44% de la población mundial —aproximadamente 3.600 millones de personas, una cifra que se mantiene similar a la de 1990— vive todavía con menos de 6,85 dólares diarios. Ante estos datos, resulta vital fomentar la inclusión económica e integrar a los pequeños agricultores en los mercados de cara a salvaguardar la seguridad alimentaria global. El Banco Mundial coincide en que "sin un sector agrícola competitivo, se da una mayor dependencia de las importaciones y una menor reducción de la pobreza en las zonas rurales". Este organismo detecta grandes oportunidades de crecimiento en las economías emergentes a medida que aumentan los ingresos y cambian las dietas, marcando como desafío integrar mejor a estos productores para "satisfacer la demanda de alimentos, crear los puestos de trabajo del mañana y fortalecer su sector".

La profesionalización agrícola, impulsada por el agribusiness, abre nuevas vías de diversificación económica.

Cómo el agronegocio puede revitalizar el mundo rural

El agronegocio es una poderosa herramienta para generar empleo y revertir la despoblación. Ya en la videoconferencia 'Formación del agricultor profesional: un desafío para potenciar el capital humano en un sistema integrado' de 2006, la FAO reivindicaba que América Latina y el Caribe invirtieran en mayor capacitación para modernizar el sector.

 

Vera Boerger afirmaba entonces que con "políticas públicas adecuadas para extender la formación profesional" se favorece el uso sostenible de los recursos, se contribuye a la inserción laboral y se ayuda a "frenar el éxodo rural". Hoy en día, aunque la pobreza en América Latina disminuyó al 24,7% en 2024, siguen existiendo disparidades significativas entre los distintos países y gran parte de la población es vulnerable a recaer en la pobreza por choques económicos

En este escenario latinoamericano destacan iniciativas exitosas como Hacienda El Obraje, ubicada en el municipio de Tangua (departamento de Nariño, Colombia). Esta zona tradicionalmente producía trigo y cebada, pero en los años noventa esos cultivos dejaron de ser rentables, las tierras se abandonaron por completo, creció el desempleo y los jóvenes emigraron a las grandes ciudades. Los tangüeños intentaron combatir esa falta de futuro plantando frutales de calidad, pero el proyecto resultó un fracaso económico. Sin embargo, en el año 2000, la familia de Pablo Guerrero empezó a experimentar plantando cafetales a 2.200 metros de altitud. Aunque le llamaron loco por intentarlo y en ese momento él no abandonó su otra profesión, en 2010 se metió de lleno en la producción de cafés especiales, construyó una asesoría técnica y profesionalizó un negocio que hasta entonces avanzaba bajo el esquema de ensayo y error. Su esfuerzo lo coronó como ganador de la Taza de Excelencia 2021 de Colombia con un café lavado de variedad Gesha.

Obraje Café Especial es en la actualidad un modelo que retiene el talento y fomenta el retorno de los jóvenes: "Mis hermanos emigraron a Bogotá, pero ahora sus hijos se han involucrado en el agronegocio y han vuelto a vincularse al mundo rural. Es muy bonito que los jóvenes de la familia sientan la finca como algo suyo", relata Guerrero.

El agronegocio se fundamenta en agricultores locales que no tenían experiencia previa en café, pero que pidieron la oportunidad de aprender para evitar que se contratara a personal de fuera. La explotación implementó un exhaustivo y estandarizado proceso de post-cosecha (controlado por un ingeniero agroindustrial y dos catadores para que no haya diferencias organolépticas ni de calidad dependiendo del año) y enfocaron sus esfuerzos en la comercialización internacional.

A la par, la finca consolida la revitalización de la zona sumando el turismo rural: han diseñado actividades de turismo cafetero (un modelo similar al enoturismo vinícola de otras latitudes) y de naturaleza. Demostrando cómo concebir los negocios como modelos integrales, el 35% de la superficie de la finca se dedica al café y el 65% a la preservación y conservación forestal, logrando ser una pequeña isla verde en un área deforestada y un punto muy atractivo para el turismo ecológico.

Por qué el agronegocio será estratégico en el futuro

El agronegocio será determinante en las próximas décadas porque es el único modelo capaz de asegurar la alimentación global apoyándose en la profesionalización y la innovación agrícola. Como demuestran todos los testimonios del sector, dotar de formación a las pequeñas explotaciones y adoptar un enfoque altamente técnico es la clave para la sostenibilidad del planeta y el cuidado de los recursos naturales. Solo mediante estos modelos de 'agribusiness' las comunidades podrán construir una fuerte resiliencia frente a las amenazas del cambio climático y las crisis de los mercados, garantizando no solo que la tierra siga produciendo, sino que genere empleo digno, riqueza e integración social en todos los rincones del mundo rural.

 

Preguntas frecuentes sobre agronegocios sostenibles

¿Qué es un agronegocio sostenible?

Un agronegocio sostenible es aquel que busca maximizar la producción agroalimentaria minimizando su impacto ambiental y promoviendo el desarrollo económico local.

¿Por qué es importante profesionalizar el sector agrícola?

La profesionalización permite aumentar la eficiencia, mejorar la sostenibilidad y garantizar seguridad alimentaria frente al cambio climático y el crecimiento poblacional.

¿Qué papel tienen los pequeños agricultores en los agronegocios?

Representan más del 70 % de la producción mundial de alimentos y son clave para combatir la pobreza rural y lograr sistemas alimentarios sostenibles.

¿Cómo contribuye la formación en agronegocios al desarrollo rural?

La capacitación técnica y empresarial mejora la productividad, genera empleo y favorece la innovación en el medio rural.

¿Qué oportunidades ofrece el turismo rural vinculado al agronegocio?

El turismo agrícola o cafetero diversifica los ingresos, promueve la conservación ambiental y fortalece la identidad cultural de las comunidades rurales.