Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Finanzas

Finanzas

El Grupo BBVA obtuvo, entre enero y marzo de 2017, un resultado atribuido de 1.199 millones de euros, un 69% superior al del mismo periodo de 2016 (+79,2% en términos constantes) y el más alto de los últimos siete trimestres. El resultado atribuido trimestral creció en todas las áreas de negocio en términos interanuales. La buena evolución de los ingresos, la moderación de los gastos de explotación y la reducción de los saneamientos son los principales factores que explican el crecimiento.

    • Márgenes: Los ingresos recurrentes y los resultados de operaciones financieras (ROF) impulsan el crecimiento del margen bruto a tasas interanuales de doble dígito (+10,3%, +15% en términos constantes). Lo anterior, junto con la contención en gastos, favorece la mejora del ratio de eficiencia hasta niveles inferiores al 50%
    • Riesgos: La tasa de mora del Grupo mejora hasta el 4,8% a cierre de trimestre, frente al 4,9% de diciembre; la cobertura aumenta ligeramente hasta el 71%
    • Capital: BBVA incrementa el ratio CET1 fully-loaded en 11 puntos básicos en el trimestre y alcanza un 11,01%, en línea con el objetivo para 2017
    • Transformación: A cierre de marzo, los clientes digitales del Grupo BBVA alcanzan los 19,3 millones (+20% interanual). De estos, 13,5 millones son clientes móviles (+41%)

Bien por propia decisión o forzados por la dura crisis económica sufrida en los últimos años, muchos trabajadores se han acogido el régimen de autónomos. Con independencia de la vía a la que se ha llegado a esta situación laboral, estos trabajadores deberán recopilar todas las facturas de aquellos gastos en los que hayan incurrido para hacer su Declaración de la Renta con una serie de deducciones.

Tras las urgentes medidas tomadas por el gobierno de Franco para tratar de recomponer lo antes posible la economía, el Ministerio de Hacienda redobla sus esfuerzos para incrementar el control sobre el sector bancario. El último día de 1946, se aprueba una nueva ley de ordenación bancaria que dibuja el nuevo escenario en el que se tendrán que mover las entidades durante la próxima década.