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Educación financiera 20 jul 2017

Generación Z, ¿quiénes son y cómo utilizan el dinero?

Si los millennials son el presente, la generación Z representa el futuro. Los nacidos a principios de la década de los 90 han crecido rodeados de tecnología y se han acostumbrado a la fragmentación y la inmediatez. Sus hábitos de consumo ya están empezando a estudiarse con lupa y marcarán la pauta del nuevo entorno económico global.

Los miembros de la generación Z son, según la revista Hays Journal, más conscientes de sí mismos, autosuficientes, innovadores y propensos al ahorro que generaciones anteriores. Esto se debe al hecho de haber crecido en un entorno de crisis, en el que la tecnología se ha desarrollado a toda velocidad, convirtiendo a internet en su referencia a la hora de informarse, consumir y relacionarse.

Experiencias, experiencias y experiencias

Estos jóvenes son cautos con el dinero y sus prioridades a la hora de consumir no tienen nada que ver con otras generaciones. Sus preferencias se inclinan más del lado de las experiencias vitales que de la posesión de una casa o un coche, algo más habitual en el pasado.

Según un estudio de la consultora Fung Global Retail & Technology, este hecho se debe a la presión ejercida por las redes sociales, que incitan a los jóvenes a tener una vida emocionante, llena de vivencias para compartir. En este contexto, los nuevos consumidores se inclinan más por viajar, salir con los amigos y comer fuera. Este informe alerta, además, del ‘efecto Instagram’ que les ha llevado a preocuparse por su aspecto físico e invertir en él, desde edades tempranas.

Lo quiero ahora

Las empresas están en alerta. Los jóvenes de la generación Z han crecido en un entorno en el que la tecnología se desarrolla a una velocidad vertiginosa y están acostumbrados a la inmediatez. No se les hace extraño comprar a través de internet y recibir atención al consumidor, durante el proceso, las 24 horas del día.

Esta tendencia se refleja, tal y como explica Fung Global Retail & Technology, en la generalización de compañías que proveen de servicios bajo demanda, cuyos productos pueden obtenerse al instante o en poco tiempo, como Netflix o UberEATS, para satisfacer a estos nuevos clientes.

No necesito que sea mío

Si la economía colaborativa se abría paso con los ‘millennials’, con la generación Z ya está completamente instalada. Según el estudio de Deusto Business School, ‘Generación Z: El último salto generacional’, los jóvenes entienden, apoyan y aceptan como algo normal esta forma de consumir y muchos de ellos, acabarán siendo, en el futuro, ofertantes de este tipo de servicios.

Este cambio desafía las normas de consumo existentes ya que se pasa del tradicional “lo tengo” al nuevo “tengo acceso a”. Empresas como AirBnb, Spotify o Uber ya son referentes de esta nueva generación que busca experimentar más que poseer.

Quiero ser libre

Tener menos posesiones, hace que la libertad financiera sea mayor. Por ese motivo, la generación Z necesitará productos que se adapten a su forma de vida e incluso, aunque parezca lejano, a su jubilación. El reto también estará servido en este campo y las entidades bancarias tendrán que buscar nuevas formas de apoyar y dar servicio a una nueva generación hiperconectada y poco propensa a las ataduras.

Educación financiera para la generación Z

  • Utilizar la tecnología a favor del ahorro: internet ofrece acceso a todo tipo de productos y siempre se pueden encontrar precios ventajosos. Es mejor no dejarse llevar por la inmediatez y darse un tiempo para comparar precios y ver distintas opciones antes de lanzarse a comprar.
  • Experiencias sí, pero con planificación: viajar o salir es algo a lo que no hay por qué renunciar, siempre que no suponga pasar estrecheces a final de mes. Antes de decir que sí a ese fin de semana fuera, es preferible verificar que no suponga un gasto que desnivele el presupuesto. Conviene establecer metas de ahorro a corto plazo relacionadas con estas experiencias, lo que será una motivación para ir cumpliéndolas y reservar siempre una cantidad extra como colchón financiero.
  • Pensar en el futuro: no todo es vivir experiencias en el presente, también conviene ir planificando poco a poco el futuro. Siempre es recomendable contratar un producto de ahorro en el banco para ir reservando un dinero de cara a la jubilación. Cuanto antes se empiece, menor será el esfuerzo monetario periódico que haya que hacer.
  • Información al alcance de la mano: si se tienen dudas de cómo gestionar el dinero, en el Centro para la Educación y Capacidades Financieras se encuentra toda la información relevante sobre educación financiera como guía para planificar la economía personal.