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Educación financiera 01 feb 2016

Qué es el Ibex 35 para dummies

El Ibex 35 es el índice bursátil de referencia en España. Con él se mide el comportamiento de las cotizaciones del conjunto de empresas con más liquidez en las cuatro bolsas españolas (Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia). Pese a representar a las 35 empresas con mayor cotización en el mercado español, no todas tienen el mismo peso dentro de este índice.

El Ibex 35 muestra la evolución con respecto a una base, que en su caso, se fijó en 3000 puntos para finales de 1989, aunque el lanzamiento del Ibex 35 se produjese el 14 de enero de 1992. Eso quiere decir que el comportamiento de las cotizaciones de los valores más líquidos de la bolsa ha evolucionado en esa proporción desde el cierre de 1989 hasta la fecha que consideremos. Por ejemplo, si el día 31 de diciembre de 2015, el Ibex 35 cerró en 9.544,20 puntos, eso quiere decir que el índice tiene el mismo valor que al finalizar 1989 más un 218,14% más.

No obstante, no quiere decir que los valores sean los mismos, van cambiando a lo largo del tiempo, es decir, el comportamiento que refleja no es el de los valores que dieron origen al índice, sino el de los que lo han formado en cada momento.

¿Cómo se elige a los valores que forman el Ibex 35?

Semestralmente hay un consejo que se reúne para valorar qué valores deben pasar a formar parte de los 35 del Ibex y qué otros salen para dejarles paso. También tienen reuniones extraordinarias cuando así se requiere.

Observan cuáles son los valores que más liquidez ofrecen, por el hecho de ser más negociados y analizan una serie de factores para determinar si esa negociación es de la suficiente calidad.

Para que haya mucha contratación de las acciones de una determinada empresa, fundamentalmente influyen su valor en bolsa (es más probable que se negocien más las acciones de una empresa grande que las de una pequeña) y el capital flotante (conocido en inglés como free float).

Por lo tanto, las grandes empresas cotizadas tienen mayor probabilidad de formar parte del Ibex 35, pero solamente si sus acciones se negocian efectivamente en el mercado.El capital flotante nos muestra la proporción de las acciones que realmente se negocian en el mercado. Por ejemplo, puede haber firmas que tengan un accionariado muy estable, léase, en las que muchas acciones no cambian de manos. Esas acciones serán menos líquidas.

¿Cómo se calcula el Ibex 35?

En cada momento tomamos como referencia el valor del Ibex 35 en uno anterior (por ejemplo, el cierre de la sesión anterior). Al valor en ese momento anterior lo multiplicamos por la capitalización bursátil (lo que vale en bolsa la empresa) corregida que en ese momento tiene el conjunto de las empresas que forman el Ibex 35 y lo dividimos entre la que tenía en el momento inicial más algunos ajustes.

En cada momento, la capitalización de las empresas que forman el Ibex 35 se corrige con unos coeficientes que lo que pretenden representar es la proporción de acciones de la empresa que se negocia libremente en el mercado. Pesan más en el Ibex 35 las capitalizaciones de las empresas que tienen un mayor capital flotante.

Los ajustes que se realizan en el denominador del Ibex 35 sirven para eliminar efectos en la capitalización de las acciones que conforman este índice que no se deban a la evolución de la cotización. Por ejemplo, la capitalización bursátil de una empresa puede crecer por una ampliación de capital, aunque no suba la cotización.

¿Para qué sirve el Ibex 35?

El Ibex 35 es el principal indicador de la bolsa española, y permite hacer valoraciones sobre el riesgo de unas determinadas acciones o cartera de acciones, teniendo una importante aplicación en la negociación de determinados instrumentos financieros derivados, facilitando la formación de carteras de inversión y sirviendo como un indicador más de la evolución de la economía española.

¿Cómo nos permite el Ibex 35 realizar valoraciones acerca del riesgo de las acciones?

En términos generales, podemos decir que el riesgo de invertir en las acciones de una empresa lo podemos separar en un riesgo sistemático, esto es, un riesgo que afecta al conjunto del sistema y un riesgo específico, que afecta a las acciones concretas de las que hablemos.

El riesgo sistemático está relacionado con la evolución del conjunto, de manera que, si a la economía española la va bien, a muchas empresas españolas les irá bien. Del mismo modo, si a la economía española le va mal, a muchas empresas les irá mal. El Ibex 35 nos muestra la evolución del conjunto, ya que se detiene en la evolución de un conjunto de 35 valores representativos de ese mercado.

Para saber lo específicamente arriesgadas que son unas acciones, lo que podemos hacer es valorar si, ante una variación del Ibex 35, esas acciones reaccionan en mayor o en menor medida. Por ejemplo, si cuando sube un 1% el Ibex 35, las acciones de una empresa suben un 1,5%, pero cuando baja un 1%, bajan un 1,5%, diremos que esas acciones son más arriesgadas que otras que suben un 0,5% cuando el Ibex 35 sube un 1% y bajan un 0,5% cuando el Ibex baja un 1%. Existe una estimación que nos ayuda en esta tarea, la de la llamada beta de las acciones.

¿Cómo ayuda el Ibex 35 a la formación de carteras?

Existen muchas carteras de fondos de inversión, planes de pensiones, carteras de inversores particulares que replican al Ibex 35 o que lo toman como referencia cercana, invirtiendo en los valores que lo conforman con los pesos que tiene cada uno, o bien a través de instrumentos financieros derivados sobre el Ibex 35.

También hay carteras que toman al Ibex 35 como referencia para tomar más o menos riesgo que la media, o simplemente para tomar alguna pequeña diferencia en la gestión de la cartera decidida por los gestores de la cartera, pero tomando como referencia fundamental el Ibex 35.

También existen fondos cotizados que tienen como objetivo reproducir la evolución del Ibex 35. Un ejemplo de ello, es el fondo cotizado ACCIÓN IBEX 35 ETF, FI COTIZADO ARMONIZADO.

En todos estos casos, el Ibex 35 es una importante herramienta de información del conjunto del mercado. Evita que los gestores tengan que dedicar muchos recursos a determinar cuál sería la composición de una cartera diversificada que represente al conjunto de las acciones de empresas que cotizan en la bolsa en España. También establece un elemento de comparación uniforme y de amplia aceptación. Se pueden hacer muchos índices que intenten captar la evolución del conjunto de la bolsa española, de hecho, existen muchos, pero el Ibex 35 es una referencia con una aceptación general.

¿Por qué tiene tanta utilidad el Ibex 35 en la negociación de instrumentos financieros derivados?

En los mercados de derivados es habitual que se negocien derivados sobre índices. El objetivo puede ser doble, reducir o amplificar el riesgo. Por un lado, existen inversores que tienen como objetivo invertir en derivados sobre el Ibex 35 para realizar coberturas sobre carteras basadas en el Ibex 35.

Por otro lado, existen inversores que pretenden realizar inversiones donde puedan ganar (o perder) mucho dinero invirtiendo en derivados basados en el Ibex 35 invirtiendo poco dinero, aprovechando el apalancamiento de los derivados.

¿Por qué el Ibex 35 sirve como indicador de la evolución de la economía española?

En principio, la evolución de las grandes empresas cotizadas está relacionada con la de las empresas más pequeñas. La bonanza y la crisis se caracterizan porque a muchas empresas y familias les va bien o mal al mismo tiempo. De hecho, los problemas de las grandes empresas tienen incidencia en la pequeña y los de la pequeña, cuando afectan de forma general al conjunto de las pequeñas empresas, influyen en las grandes empresas. Y lo mismo sucede, normalmente, con los momentos de oportunidad.

En el largo plazo, la evolución de las grandes empresas tiene más incidencia que la de las pequeñas. Eso es así porque las grandes empresas tienden a ser más productivas, son los principales motores de procesos tan importantes como, por ejemplo, los procesos de innovación o de internacionalización.

El Ibex 35 muestra la evolución de empresas cotizadas de cierto tamaño, lo que es una muestra de interés sobre la gran empresa española. La evolución a largo plazo de la cotización de estas empresas está vinculada a la evolución de las expectativas sobre sus beneficios, aunque no solamente a ello. También influyen factores como la variación de los riesgos que asumen las empresas, la variación de los tipos de interés, factores especulativos, etc. Pero la evolución de las expectativas de beneficios es un factor clave, y relacionado con la capacidad de esas empresas para generar rentas salariales (tanto por la evolución del empleo en la empresa como por la evolución de sus salarios).

Un factor muy importante al valorar la influencia de las grandes empresas cotizadas en la economía del país es que no todas las grandes empresas cotizan, y que una parte de las grandes empresas establecidas en el país son multinacionales que, o bien no cotizan, o lo hacen en el extranjero. Asimismo, una parte de la actividad de las empresas cotizadas en índices como el Ibex 35 es realizada fuera de España.

Pero lo cierto es que el Ibex 35, con todas las salvedades de las que hablamos, es una referencia más a tener en cuenta cuando nos preocupamos por la evolución a corto y largo plazo de la economía española.

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