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Asuntos sociales Act. 17 ago 2017

Las brechas de la bancarización

recurso - mujer - inclusión - digital

Más de mil millones de mujeres no tienen acceso al sistema financiero, el 58% es titular de una cuenta bancaria frente al 65% de hombres.

Más de mil millones de mujeres --el 40% de las mujeres de todo el mundo-- no tienen acceso al sistema financiero. La brecha de género, según el estudio Global  Findex 2014, señala que el que el 58% es titular de una cuenta bancaria frente al 65% de hombres.

Esto supone un incremento del 11% para ambos sexos si se toma como referencia la encuesta inicial de 2011 aunque la desigualdad existente entre hombres y mujeres se mantiene en un 7%  (globalmente) y asciende al 9% en economías en desarrollo. En el sudeste asiático solo el 35% de las mujeres tienen acceso a una cuenta mientras que para los hombres el porcentaje aumenta al 55%.

La brecha es particularmente importante en Oriente Medio donde las mujeres tiene la mitad de posibilidades que los hombres de tener una cuenta bancaria. En América Latina la desigualdad ha disminuido y tiende a igualarse: el 47% de las mujeres posee una cuenta frente al 54% de los hombres.

Las más castigadas son las mujeres pobres que al tener pocos ingresos siguen sin tener acceso a las herramientas financieras. Como destaca en este artículo Sri Mulyani Indrawati, Managing Director and Chief Operating Officer del Banco Mundial: “Las mujeres están en una situación de especial desventaja en cuanto al acceso a servicios financieros. En las economías en desarrollo tienen 20% menos probabilidades que los hombres de poseer una cuenta bancaria y 17% menos de posibilidades de solicitar préstamos de manera formal. Además, tienen menos acceso a mecanismos seguros de ahorro y más probabilidades de usar métodos informales y, por lo tanto, probablemente de mayor riesgo y más caros”.

Para Úrsula Heimann, socia directora de Solliv: “El género femenino suele administrar su dinero a corto plazo mejor que los hombres, pero tiene menos conocimientos financieros y confianza en sus capacidades; lo que se traduce en menos acceso a productos financieros formales”.

¿Y qué pasa cuando una mujer pide un crédito? Este informe de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF) de Chile destaca que “las mujeres son mejores pagadoras que los hombres. Las mujeres, a pesar de una situación financiera más compleja de sus hogares, realizan un esfuerzo relativamente mayor para cancelar sus deudas (...) tienden a evaluar de manera más crítica la situación financiera de sus hogares, lo cual las llevaría a una mejor planificación financiera, lo que se traduciría en un mejor comportamiento de pago”.

Los beneficios de dar acceso a las mujeres a la financiación se extiende a su hijos y va mucho más allá pues las mujeres se gastan el dinero en salud, educación. En Sudáfrica o Brasil, por ejemplo, las nietas tienen más probabilidades de ser inscritas en la escuela cuando las abuelas reciben pensiones. Una mujer que tiene acceso a una cuenta bancaria cuida de su familia, de sí misma y puede cambiar el futuro. Prueba de ello es este artículo del Huffington Post  Bank on Her: 5 Women Prove Why They Belong in the Formal Financial System que refleja como el acceso al sistema financiero cambia completamente la vida de las mujeres y de sus familias.

Los obstáculos

Las mujeres se enfrentan a muchos obstáculos para acceder a los servicios financieros y algunas veces no son conscientes de los servicios disponibles o se les impide a acceder a ellos. En economías poco desarrolladas, las mujeres no pueden acceder a los bancos pues viven en zonas remotas e incluso, en algunas ocasiones, como destaca este informe del Banco Mundial, son consideradas como clientes de segunda clase por las instituciones financieras.

Otro de los problemas a los que se enfrentan es que 200 millones de mujeres, según este estudio de GSMAno tienen móviles lo que les excluye de todas las oportunidades bancarias digitales, muy pujantes en los países con menos bancarización.

Para una equidad de género en el acceso a productos y servicios financieros se necesita que las instituciones reconozcan los aspectos claves de las vidas financieras de las mujeres y sus motivaciones. Como concluye Sri Mulyani Indrawati: “La inclusión financiera importa no solo porque promueve el crecimiento, sino que porque ayuda además a garantizar que la prosperidad sea ampliamente compartida. El acceso a los servicios financieros juega un papel crucial en la tarea de sacar a la gente de la pobreza, empoderar a las mujeres y ayudar a los gobiernos a entregar servicios a la población. Se trata de algo decisivo en la lucha contra la pobreza”.

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