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Salarios 10 oct 2019

El salario mínimo, su incremento e impacto en el empleo y la inflación

El salario mínimo en México ha tenido importantes aumentos en los dos últimos años. Estos representan beneficios para los trabajadores, que podrán aspirar a un futuro con mejores condiciones de vida. Sin embargo, estos incrementos provocan el análisis de los especialistas ante la posibilidad de que exista un impacto en los niveles de empleo y de inflación.

Carlos Serrano Herrera, economista jefe de BBVA México, realiza una valoración sobre este tema en su artículo ‘Aumentos al salario mínimo, sin efectos en empleo e inflación’, publicado en el periódico El Financiero. Destaca que el año pasado este aumento fue de 10% y en el 2019 de 16%, pero precisa que entre 1980 y 2018 “el salario mínimo real perdió poco más de 60% de su valor”.

Serrano señala que aun cuando existen voces que consideran que por los aumentos al salario hay una menor creación de empleos y otras que indican que el resultado ha sido de una mayor inflación, para el economista son argumentos débiles y sostiene que no han tenido ningún efecto y existen dos factores para explicarlo.

Después de la crisis de 1994 aumentó la inflación y para controlarla se incrementó el salario mínimo por debajo de ese nivel de precios.

El primer factor está basado en la poca relevancia que tiene el salario mínimo en el mercado laboral del país y de acuerdo con el economista, “antes de que se dieran dichos aumentos, menos del 1.5% de la fuerza laboral ganaba el salario mínimo”. Destaca que después de la crisis de 1994 hubo aumentos en la inflación, y se tomó la decisión de controlarla a través de aumentos al salario mínimo por debajo de ese nivel de precios, con lo cual “el mercado laboral se fue desligando del salario mínimo”.

En lo que se refiere al segundo factor, el economista jefe de BBVA México detalla que al existir fallas de mercado en algunas industrias de la economía mexicana se propicia un escenario fuera de la competencia perfecta. Si imperaran esas condiciones de competencia y el salario se determinará por el cruce entre la oferta y la demanda, un salario mayor al equilibrio de mercado podría provocar pérdida de eficiencia y disminución de empleos. Por lo que el análisis económico sostiene que son posibles los incrementos al salario mínimo y obtener mayores niveles de empleo.

Carlos Serrano cita a David Card y Alan Krueger, dos importantes economistas laborales, quienes demuestran en un estudio realizado sobre establecimientos de comida rápida con las mismas características entre el estado de Nueva Jersey, que tuvo un incremento en el salario mínimo, y el estado de Pennsylvania, donde no hubo cambios, ambos de la misma región, que no hubo ninguna pérdida de empleo en Nueva Jersey como consecuencia del aumento al salario mínimo.

Aun cuando el país registra una fuerte desaceleración en la generación de empleo formal, con la mitad de los empleos creados entre enero y septiembre de este año, en comparación con el mismo periodo del 2018, Serrano atribuye este dato a “la caída en la inversión y el relativo bajo dinamismo de la actividad económica desde el cuarto trimestre de 2018, cuyo efecto sobre el empleo se manifiesta alrededor de seis meses después”.

Para el economista, el histórico comportamiento entre la inversión, el crecimiento económico y la generación de empleos confirman que es erróneo considerar que esta caída se deba al aumento en el salario mínimo y sí es consecuencia de bajos niveles de inversión y actividad económica. Advierte que tampoco el incremento del salario mínimo resuelve los problemas estructurales de los bajos salarios en México.

La colaboración completa para el periódico El Financiero se publicó el 10 de octubre de 2019 y puede consultarse en el siguiente link.

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