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Opinión 27 junio 2018

Seis lecciones que aprendimos en BBVA al hacer el primer préstamo corporativo en DLT

Delia Moreno, responsable de Estrategia y Desarrollo de Negocio de Global Finance de BBVA, describe en esta columna los aprendizajes que el banco ha obtenido tras el desarrollo de la primera operación de financiación a nivel mundial empleando ‘blockchain’.

En menos de un mes, BBVA ha realizado con éxito dos pilotos que vienen a demostrar cómo ‘blockchain’ y la tecnología de registro distribuido (DLT) pueden mejorar los procesos financieros en la banca corporativa. El primer piloto permitió cerrar un préstamo de 75 millones de euros con Indra y el más reciente, el realizado con Repsol, resolvió una línea de crédito de 325 millones de euros.

Ambas operaciones son las primeras en su segmento de producto que han utilizado un desarrollo sobre ‘blockchain’ para digitalizar los procesos de negociación. El resultado es que el proceso es mucho más rápido, efectivo y transparente para todas las partes pues se evita la duplicidad de documentación, las continuas verificaciones, el uso de múltiples canales, lo que permite cerrar operaciones en cuestiones de horas en lugar de días.

La razón por la que BBVA impulsa la puesta en marcha de estas pruebas se explica por su visión de avanzar en un modelo de financiación nuevo con sus clientes corporativos. Estamos convencidos de la oportunidad que tenemos de convertir las soluciones de financiación DIY para el segmento de empresas y corporaciones en el centro de nuestra actividad mayorista. En este camino BBVA está incorporando a su negocio algunas lecciones que nos permiten avanzar en la transformación digital que vivimos en la actualidad.

1º – Innovar es posible en la financiación corporativa

La primera lección que nos hemos aprendido es que también es posible innovar en un área como la financiación corporativa, donde tradicionalmente los servicios que se ofrecen a los clientes están muy poco digitalizados.

Estos proyectos han demostrado que la tecnología tiene mucho que aportar a los productos complejos y nos han ayudado a entusiasmar incluso a los equipos más escépticos. Y también a nuestros clientes. Digamos, que los pilotos de ‘blockchain’, han despertado una fiebre innovadora y una curiosidad que hasta ahora no se vivía en el mundo de las finanzas corporativas.

2º – Estandarizar procesos y documentación

Otro de los grandes avances es que el esfuerzo de integrar ‘blockchain’ en estos procesos nos ha hecho reflexionar y definir muy claramente tanto los flujos de trabajo que normalmente no estaban bien definidos como definir plantillas de documentación legal. Con ‘blockchain’, estamos estandarizando todos los pasos que se dan durante los procesos de negociación y contratación y también estamos haciendo más homogénea y reutilizable toda la documentación legal generada por la plataforma, que incluye cláusulas estándar precargadas. Todo este esfuerzo está aportando ya grandes mejoras y eficiencias en nuestro día a día.

3º – Alianzas con los clientes

Estos proyectos nos están permitiendo involucrar a nuestros grandes clientes y compartir esfuerzos para avanzar en una área disruptiva, que va mucho más allá de lo meramente financiero. De hecho, el piloto de Repsol ha sido el primer paso en un camino que vamos a recorrer conjuntamente para desarrollar nuevas soluciones financieras.

Uno de los cambios más importantes en la relación con los clientes es que el desarrollar conjuntamente soluciones innovadores permite conocer más de cerca y con detalle sus necesidades. Este ‘feedback’ es realmente valioso para construir los nuevos servicios de futuro pero también para mejorar los actuales.

4º  – Colaboración

El hecho de estar siendo pionero en el uso de estas tecnologías, también ha llevado a BBVA a estar mucho más abierto a las ideas de fuera. Nuestros equipos están en contacto permanente con los ecosistemas más innovadores para compartir experiencias y conocimientos. Somos parte de los principales consorcios de ‘blockchain’ como son R3, Enterprise Ethereum Alliance, Hyperledger o Alastria. Estas colaboraciones nos permiten centrar el foco y nuestros esfuerzos. La idea es innovar con sentido y evitar el innovar por innovar. Y para ello es fundamental la colaboración con el sector financiero pero también con ‘startups’, tecnológicas, otras industrias y los reguladores.

5º – Más rápido, más fácil con menos riesgo

Por último, las lecciones más obvias son las que aporta la propia tecnología. Entre todas sus ventajas, ‘blockchain’ nos ha permitido centralizar la comunicación lo que se traduce en reducir el intercambio de correos electrónicos, llamadas, reuniones, etc., gracias a las notificaciones automáticas de tareas y estados. Además, hemos podido generar digitalmente la documentación de todo el proceso de negociación y contratación.

Todo esto permite reducir tiempos, pero lo que es más importante, hay menos riesgo operativo ya que la plataforma y el registro en ‘blockchain’ automatiza procesos que normalmente se hacen manualmente.

6º – Mejora de la experiencia de los clientes corporativos

Todos estos beneficios se traducen en una gran conclusión: la mejora de la experiencia de usuario de nuestros clientes gracias al uso de la tecnología ‘blockchain’. Principalmente, por su capacidad para garantizar la transparencia y trazabilidad del proceso de contratación: cada paso de la negociación hasta la contratación queda registrado en la DLT junto con el usuario y la marca temporal (‘timestamp’) del instante en que se realizó. De este modo se puede conocer en todo momento el estado de la negociación tanto por las partes donde cada paso de la negociación se graba en una ‘blockchain’ privada (Hyperledger).

A esta ventaja se une la capacidad para garantizar la inmutabilidad de las condiciones pactadas: el registro del hash o código único de identificación en la blockchain pública (Ethereum) garantiza la integridad de los documentos aceptados.

Todas estas importantes lecciones nos dan el impulso y la motivación para seguir avanzando hacia un nuevo modelo de financiación DIY de nuestros clientes empresas y corporaciones.

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