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Actualidad Act. 03 feb 2024

¿Cómo impactan los conflictos sociales en la economía?

En estos últimos meses, la conflictividad social y la crisis política se ha intensificado a lo largo del territorio nacional. Como resultado de ello, la economía peruana se está viendo fuertemente afectada y está llevando a los economistas a ajustar sus previsiones de crecimiento con tendencia a la baja. ¿Cuál será el verdadero impacto que generará este complejo entorno para todos los peruanos?

Hugo Perea, Economista Jefe de BBVA Research para Perú, conversó con el diario Gestión acerca del impacto que los conflictos sociales actuales podría dejar en la economía y cómo incidirían en las tasas de crecimiento para el país, el nivel de inflación, el dinamismo del mercado laboral, las inversiones, entre otros aspectos.

Crecimiento

El 06 de diciembre BBVA Research lanzó su Informe Situación Perú en el que proyectaron que el Perú crecería 2.5% en 2023. Sin embargo, Hugo Perea comenta que esa proyección tendría una revisión a la baja por el aumento de las tensiones políticas lo que estarían propiciando un escenario de incertidumbre y una situación más delicada que hace cuatro o cinco semanas.

“En el escenario base de la proyección había un factor que era un escenario externo más retador: la desaceleración de la economía mundial. Y teníamos un factor de riesgo que era la complicación de la situación política. Las tensiones políticas se han exacerbado, es decir, ese riesgo se ha materializado, lo que nos llevaría a tener una revisión de la baja de nuestra previsión de crecimiento”, sostiene.

Medidas de apoyo estatal

Además, el economista de BBVA Research asegura que si se mantienen las tensiones políticas y conflictos sociales, la inversión, la generación de empleo y los gastos de consumo podrían verse afectados.

Para contrarrestar esos efectos, el Ministerio de Economía y Finanzas ha implementado ciertas medidas de apoyo en forma de programas de reactivación para empresas y subsidios para las personas.

Hugo Perea hace referencia a ello como “medidas positivas que generan confianza” pero que, de todas maneras, “se requieren medidas de carácter transitorio, porque hay afectación de personas que están al medio del conflicto, que quieren salir a trabajar, reactivar sus negocios y, por esta situación complicada, se están viendo impactadas. Lo primero que se requiere es apaciguar los ánimos y luego apuntalar las medidas económicas donde sea necesario”, indica.

Inflación

Por otro lado, la inflación continúa siendo una preocupación para todos los peruanos. Según el ejecutivo del banco es probable que se mantenga alta en el primer trimestre del año y que, incluso, en enero esté por encima del 9%. Para el segundo semestre cedería y cerraría el año alrededor del 3.5%.

“El problema es que se exacerben las expectativas de inflación. Que el público y las empresas en general empiecen a percibir que la inflación va a ser más alta, lo que desancla las expectativas. Cuando esto ocurre, la inflación se hace más persistente porque cuando se negocian salarios, etiquetan precios o cuando haces nuevos contratos, vas a imputar una inflación esperada más alta, y los precios van a seguir altos, pateando la inflación hacia adelante”, explica.

Por ello, Perea comenta que el BCR hace bien en seguir ajustando la política monetaria para seguir dando señales, evitar una mayor desanclaje de las expectativas y para que la tasa de interés de referencia se mantenga más o menos estable.

Consecuencias del conflicto

En resumen, para el economista la conflictividad afectará más al crecimiento de la economía que particularmente a la inflación, pues se ven comprometidas decisiones de inversión de emprendedores y grandes empresas; así como, un aumento de precios, decisiones de consumo cautelosas y un mercado laboral menos dinámico que afectaría directamente a las familias.

Se espera que la situación termine en buenos términos y que se pueda retomar el camino de la prosperidad.