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Deuda Préstamos y créditos Act. 01 sep 2026

¿Qué tasa de interés debo comparar para optar por un crédito?

Acceder a un crédito en el sistema financiero puede ayudar a financiar proyectos personales, atender gastos imprevistos o adquirir bienes y servicios de mayor valor. Sin embargo, antes de elegir una opción es importante conocer cuánto costará realmente el financiamiento y qué conceptos se deben comparar.

Creditos, prestamos

La tasa de interés es uno de ellos, pero no es el único. Al evaluar un crédito también pueden intervenir seguros, comisiones y otros gastos. Por eso, conocer términos como la TEA y la TCEA permite comparar mejor las alternativas disponibles y elegir una que se ajuste al presupuesto y a la capacidad de pago de cada persona.

¿Qué datos se deben tener en cuenta al comparar un crédito?

Antes de contratar un préstamo, es recomendable comparar ofertas que tengan características similares, como el mismo monto, plazo y moneda, y revisar tanto la tasa de interés como los demás costos asociados.

Estos son algunos de los principales conceptos:

  • Tasa de Costo Efectivo Anual (TCEA): permite conocer de manera más completa el costo de un crédito. Considera la tasa de interés, las comisiones y los gastos que correspondan y sean trasladados al cliente, incluidos los seguros cuando formen parte del financiamiento. Por ello, la SBS recomienda consultar la TCEA al comparar alternativas de crédito.
  • Tasa Efectiva Anual (TEA): representa la tasa de interés compensatoria que cobra la entidad financiera por el dinero prestado. Es decir, permite conocer el costo financiero asociado al préstamo, pero no incorpora por sí sola todos los demás costos que podría tener el crédito.
  • Seguro de desgravamen: es un seguro que puede cubrir el saldo pendiente de la deuda en caso de fallecimiento o invalidez total y permanente del titular, de acuerdo con las cotizaciones de la póliza. Desde el 2025, el único producto que lo exige es el crédito hipotecario.
  • Comisiones y gastos: también pueden existir costos asociados a determinados servicios solicitados por el cliente. Por ejemplo, el envío físico de información sobre los pagos de un crédito puede generar una comisión. En cambio, las entidades financieras no pueden cobrar una comisión por el envío de estados de cuenta por medios electrónicos.

Por ejemplo, se quiere pedir un préstamo de S/ 10,000 a 12 meses con una TEA de 15%. En el Banco A, el seguro de desgravamen cuesta S/ 5 mensuales y no existen otras comisiones, por lo que su TCEA sería aproximadamente 16.2%. En el Banco B, el seguro cuesta S/ 10 mensuales y se añade una comisión de S/ 5 mensuales por un servicio solicitado por el cliente, elevando la TCEA aproximadamente a 18.7%. Aunque ambos tienen la misma TEA, el segundo préstamo termina teniendo un mayor costo efectivo.

El impacto de estos conceptos dependerá del monto, plazo y estructura de costos de cada financiamiento. Por ello, además de revisar la TEA y la TCEA, es recomendable conocer la cuota mensual, el cronograma y el monto total que se terminará pagando, y leer la Hoja Resumen antes de contratar.

En BBVA, el cliente puede revisar esta información antes de tomar una decisión. Desde la App BBVA puede ingresar su oferta y simular el préstamo eligiendo monto, plazo y día de pago; también existe un simulador de préstamos en la web. Antes de confirmar la solicitud, BBVA informa que la TCEA y los demás datos mencionados anteriormente. De esta manera, el cliente puede visualizar los principales costos de su oferta en el propio proceso de contratación, reduciendo la necesidad de realizar cálculos adicionales o reunir la información desde distintas fuentes.

Entonces, ¿qué tasa conviene comparar? La TEA permite conocer el interés que cobra la entidad por prestar el dinero, pero la TCEA es el indicador más completo para comparar el costo entre créditos equivalentes. Revisar ambas, junto con la cuota, el monto total a pagar y los conceptos incluidos, brinda mayor control antes de decidir y ayuda a elegir una alternativa que se ajuste al presupuesto y a la capacidad de pago de cada persona.