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Manejo de deudas

El CVV o CVC es un código de seguridad de 3 o 4 dígitos asociado a una tarjeta de crédito o débito. Su función es verificar que la persona que realiza una compra online o por teléfono tiene acceso a la tarjeta, lo que ayuda a prevenir fraudes y usos no autorizados. Este código es una medida de seguridad adicional diseñada para proteger las compras cuando la tarjeta no está físicamente presente. Conocer qué es, dónde encontrarlo y cómo utilizarlo correctamente puede ayudarte a realizar pagos online de forma más segura.

Uno de los pilares básicos para mantener una buena salud financiera es hacer frente a las deudas, pero en ocasiones se producen contratiempos que dificultan el pago de la cuota mensual de un préstamo. Cuando esto sucede, lo recomendable es acudir a la entidad financiera que nos lo concedió para buscar alternativas como refinanciar la deuda, alargar el periodo de devolución o, incluso, negociar un periodo de carencia.

Hoy en día, la palabra “deuda” suele generar inquietud y se asocia frecuentemente con problemas financieros. Sin embargo, la deuda en sí misma no es el problema; el verdadero riesgo radica en asumirla sin un análisis estratégico claro. Gestionado de forma responsable, el crédito se convierte en una herramienta poderosa para impulsar el crecimiento financiero. Una deuda se considera saludable cuando sus pagos mensuales no superan entre el 30% y el 35% del ingreso, permitiendo cumplir con las obligaciones sin comprometer los gastos esenciales ni el ahorro futuro.

"Poco más de un tercio de los adultos en México cuentan con al menos un crédito formal y alrededor de 16.1 por ciento  percibe que su nivel de endeudamiento es alto o excesivo”, así lo destacó Aurora Geitel Salgado, directora de Educación Financiera de BBVA México, en su artículo "Desorden financiero, detrás del problema", publicado en el periódico El Financiero.

El porvenir de un negocio está ligado a su capacidad para operar, para hacer frente a inconvenientes que puedan surgir (tipos de interés, volatilidad, resistencia financiera) o para acometer la expansión necesaria para su afianzamiento en el mercado. Esta capacidad depende de los fondos de que dispone, definidos por un indicador económico vital para valorar la salud financiera de una empresa: la ratio de endeudamiento.

Las deudas son parte del día a día de la economía doméstica o de una empresa. Casi nadie puede permitirse el lujo de comprar una casa, un coche o maquinaria y pagarlo de una sola vez. Endeudarse, por tanto, no es un problema, pero sí lo es no gestionar bien esas deudas. Entender esta gestión como una estrategia para cuidar la salud financiera y hacer frente con solvencia a las obligaciones adquiridas son las claves para acometer proyectos con éxito.

Se entiende por morosidad el hecho de que un deudor incumpla sus obligaciones de pago en el momento temporal prefijado. A partir de ese momento, el deudor puede pasar a formar parte de un fichero o lista de morosos, siempre que se cumplan las condiciones establecidas por la ley para que esto suceda. Hacer frente a las deudas adquiridas es una de las cuestiones básicas para mantener una buena salud financiera.

Cancelar las deudas lo antes posible es una buena estrategia, siempre y cuando no se pierda la capacidad para hacer frente a gastos imprevistos o a conseguir nuestras metas vitales. Es decir, a la hora de decidir entre ahorrar o reducir las deudas, el criterio fundamental debe ser siempre garantizar el bienestar financiero. Para lograrlo no es tan importante saldar las deudas rápidamente como mantener un nivel de endeudamiento saludable.

En este verano de vacaciones, además de alistar lo necesario en la maleta y revisar la documentación personal requerida para el transporte y hospedaje, es de vital importancia verificar que la fecha de vencimiento de la tarjeta de crédito o débito esté vigente. La prevención no está peleada con la diversión; al contrario, puede ayudar a evitar cualquier imprevisto y a no comprometer la salud financiera. Si se toman en cuenta estas consideraciones, seguro se podrá disfrutar de unas felices vacaciones y sin sobresaltos.

Agrupar la cuantía de todos los préstamos en uno solo puede ser una buena opción para quienes suponga un esfuerzo excesivo la devolución de las deudas contraídas. La reunificación permite pagar una sola cuota mensual, cuyo importe será menor que la suma de las que pagábamos previamente. A cambio, se incrementa el plazo de amortización, y, por tanto, el coste final de la operación debido a los intereses.

Por muchos años la tarjeta de crédito (TDC) para personas físicas ha sido el medio más utilizado para realizar compras a crédito de los principales productos y servicios que se requieren día a día. Las tarjetas son emitidas por una institución financiera a solicitud del cliente y con base en un análisis de crédito se determina el importe de la línea de crédito que podrá utilizarse de forma recurrente.

Recurrir a un familiar, o incluso a un amigo, para afrontar un imprevisto o financiar la compra de un vehículo o una vivienda es algo relativamente frecuente. Sin embargo, la existencia de vínculos emocionales hace que muchas veces pasemos por alto que este tipo de operaciones deben formalizarse con un contrato que explique el movimiento de fondos y establezca un plazo para la devolución del dinero. Obviar estos trámites, además de una posible fuente de conflicto entre allegados, suele tener consecuencias fiscales.

Los meses sin intereses (MSI) son una forma de pago parcializado que facilita la compra de bienes, productos o servicios que habitualmente no se pueden adquirir de contado. A través de esta alternativa, los clientes con tarjeta de crédito pueden realizar compras que se irán pagando en mensualidades fijas, con lo cual se estará saldando solo el valor de la compra; es decir, si se paga a tiempo, no hay cobro de comisiones o intereses.

Una manera de fortalecer la salud financiera y promover el ahorro entre las personas es tener conocimientos de conceptos y términos financieros básicos que les permitan tomar las mejores decisiones en cuanto al manejo de sus finanzas. Por ejemplo, muchos clientes desconocen las diferentes opciones a las que pueden acceder al momento de querer cancelar parcial o totalmente una deuda. A continuación explicamos algunas de ellas.