Los jóvenes beneficiarios del programa de becas ‘Por los que se quedan’ de la Fundación BBVA Bancomer reciben un componente adicional a la beca invaluable: la guía, consejo y acompañamiento de colaboradores voluntarios de la institución financiera a los que se conoce como ‘madrinas’ y ‘padrinos’.

La Fundación BBVA Bancomer desarrolla programas innovadores de apoyo a la sociedad mexicana, como ‘Por los que se quedan’ que desde hace una década apoya a hijos de migrantes mexicanos en los Estados Unidos de América. Uno de los aspectos que los distinguen es el proyecto de voluntariado corporativo llamado ‘madrinas’ y ‘padrinos’, el cual da acompañamiento a los programas educativos con el objetivo de contribuir a la formación de jóvenes mexicanos. El proyecto está compuesto por colaboradores del banco comprometidos con la educación, que laboran en las sucursales de Bancomer en diversos estados de la república mexicana y ofrecen su tiempo y experiencia para acompañar a sus ‘ahijados’, becarios del programa ‘Por los que se quedan’, a lo largo de sus estudios en secundaria, motivándolos en la continuidad escolar.

Hace 10 años este programa de voluntariado corporativo inició con 41 madrinas y padrinos en tres de los estados que fueron pilotos. Año con año, ha evolucionado y cuenta con 830 madrinas y padrinos que dedican 14,929 horas anuales de su tiempo en acompañar a sus ahijados.

Elizabeth del Rocío Hernández Razo Madrina del  Programa ‘Por los que se quedan’.

Fundación BBVA Bancomer

A través de este esquema de voluntariado corporativo se cumple el compromiso de unir esfuerzos con los padres de familia para dar seguimiento a los becarios e impulsarlos en su desarrollo escolar y personal.

Al respecto, Elizabeth del Rocío Hernández Razo, ejecutiva de la sucursal de BBVA Bancomer en el municipio de La Barca, Jalisco, y desde hace seis años voluntaria, está convencida de que la relación con los padres del becario es primordial para el éxito del programa. “Tengo buena relación con los papás de mis becarios, ellos están agradecidos y contentos con el programa por el apoyo que brindan para que su hijo salga adelante”.

¿Qué significa ser madrina?

Hernández comenta: “Esta labor es un gran compromiso, porque los ahijados te ven como una guía a seguir que los acompañará siempre en sus estudios. Ellos me han enseñado a ser mejor persona y a aprender a apreciar lo que tienes en la vida.”

“Recuerdo a un becario en especial. Me robó el corazón, porque llegaba con una cara de alegría a la sucursal preguntando “¿dónde está mi madrina? Voy a saludar a mi madrina”. Me identificaba mucho con él. Era un trato más personal. Él era más abierto y sensible que otros becarios, ya que tenía la confianza de contarme muchas cosas, como que su papá es migrante y estaba en Estados Unidos. Le gustaba platicar conmigo.”

Hernández destaca que el programa ‘Por los que se quedan’ guarda diferencias significativas frente a otros programas sociales. “En éste te piden una calificación, tienes que tener un familiar migrante y te animan para que vayas mejorando como persona y como alumno. No solo es dar un apoyo porque lo necesitas, sino porque te lo ganas”, explica.

Esta dedicada madrina finaliza con un mensaje a los becarios, enfatizando  que  la educación es un  gran detonante del cambio. “Con la educación –dice– te vas haciendo una mejor persona, tienes otra calidad de vida, otra perspectiva para ver el mundo; es lo contrario de no ir a la escuela”.

El acompañamiento voluntario a los becarios por parte de los colaboradores de las sucursales de BBVA Bancomer como madrinas y padrinos hace que el programa ‘Por los que se quedan’ sea único en su género, tanto en el sector financiero, como con respecto a iniciativas de otras fundaciones en México.

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