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Radiografía de un logo: BBVA y su nueva identidad de marca

El encargo no era fácil: evolucionar (¿o revolucionar?) el logo de BBVA para que reflejara la cultura de transformación del Grupo. El resultado acaba de ver la luz en todos los países en que opera BBVA. Imanol, Brian y Blanca son tres de los diseñadores que -desde su área de especialización- participaron en este proyecto histórico que hace realidad la nueva identidad de BBVA.

Nunca ha sido más cierto aquello de aprovechar el talento de casa que en el proyecto de nueva identidad de marca de BBVA. Cincuenta diseñadores de todas las filiales del Grupo, liderados por el equipo global de marketing, son los responsables del nuevo logo y sus aplicaciones tanto en el mundo físico como virtual. Con el apoyo de su agencia interna BBVA Creative, la agencia DDB y el asesoramiento estratégico de la consultora Landor, el equipo de BBVA se lanzó a actualizar la marca para crear una identidad única, global y optimizada para los entornos digitales.

Brian Farrell, director creativo en BBVA, comenta que comenzaron a trabajar hace casi dos años, reuniendo a un equipo de diseñadores internos de diferentes países para “asegurarnos que era una colaboración global, con visiones de diferentes culturas”. Para Farrell, que se integró a BBVA desde de trabajar en empresas como Delta, Verizon o WWF, “poder trabajar con un equipo tan diverso fue lo que aportó valor al proceso de creación y diseño. Es inmensamente gratificante ver  a equipos aprendiendo unos de otros y aportando sus propias experiencias para crear una solución final. Ha sido una gran responsabilidad y una gran oportunidad”.

El proceso de diseño llevó aproximadamente cuatro meses de exploración creativa, pruebas con usuarios y, finalmente, la creación del arte final. Se desarrollaron varios modelos que se presentaron a casi 5.000 clientes de siete países diferentes.

Ha sido una gran responsabilidad y una gran oportunidad

Para que el nuevo logo pudiera adaptarse globalmente a todos los canales, era muy importante diseñar cada letra del logo a medida, de manera muy minuciosa. Se eligió una tipografía ‘sans-serif’ con un grosor de línea que mantuviera la solidez de la marca y se iluminó el azul ligeramente para darle una sensación más fresca y moderna, pero dentro de la paleta de colores BBVA, matiza Farrell.

Una vez diseñado el logo, Blanca Fernández, del equipo de UX & Design en BBVA, fue una de las diseñadoras que tuvo la misión de hacer compatible el logo con las diferentes plataformas y, en específico, en el modelo de adaptación y adecuación del logo al canal móvil de BBVA. “La implementación ha sido un trabajo conjunto con tecnología. Durante el proceso, identificamos aquellos elementos del diseño, iconos, micro ilustraciones, templates, donde teníamos referencias del logotipo antiguo para sustituirlo por el nuevo”.

Pero no todo fue sencillo. “el grado de complejidad radicaba en adaptar los elementos emocionales que dotan de identidad al nuevo logo. Para solucionarlo trabajaron teniendo en cuenta el comportamiento de los elementos de la marca en otros lenguajes como la animación e interacción, hasta conseguir el resultado deseado.

Como todo proyecto destinado también a entornos digitales, el componente audiovisual de la marca era una prioridad para que BBVA “se viera, se sintiera y sonara igual” en todas los países donde está presente el Grupo.

Lo dice Imanol Ramos, director creativo de BBVA Creative, que trabajó la marca para dar forma a los nuevos activos audiovisuales, entre ellos, el audio-logo. “Trabajar con la nueva marca ha sido un reto increíble”, explica.

Otra parte fundamental para comunicar esta nueva marca fue la campaña global de televisión, mediante la cual se lanzó un único ‘spot’ para todos los países. “Creemos que lleva a BBVA un paso más allá en comunicación. En mi opinión este cambio de marca va a reforzar muchísimo esa imagen de banco digital de BBVA”, expresa Ramos.

El cambio se irá implementando gradualmente en los próximos seis a doce meses, para hasta adaptar la nueva identidad a las más de 3.000 aplicaciones y plataformas digitales de BBVA y a las más de 8.000 oficinas, entre edificios, sucursales y otras instalaciones.

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