Estas son las diez claves para una vuelta al cole más barata
La vuelta al cole vuelve a convertirse, una temporada más, en uno de los mayores desembolsos de todo el año. Se calcula que el nuevo curso costará una media de más de 530 euros al año por alumno, sumando todos los costes (ropa, material, matrícula, cuotas, comedor, etc.) Sin embargo, hay sencillos trucos para ahorrar y evitar sustos a final de mes. Estos 10 consejos permitirán un comienzo de curso más económico.
Un año más la vuelta al cole viene cargada de incertidumbre y marcada por la inflación. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) calcula que los gastos adelantados para este curso 2026-27 suponen alrededor de 530 euros por alumno en España en centros públicos. El curso académico 2026-27 continuará marcado por una subida de los precios que se notará en el desembolso económico de las familias. Según los últimos análisis de la OCU para la actual campaña escolar, la partida más abultada sigue siendo la de los libros de texto, cuyo coste medio se sitúa en torno a los 220 y 240 euros por alumno, dependiendo del nivel educativo.
Junto a los manuales, los datos reflejan que el uniforme, la ropa y el calzado suponen el segundo gran desembolso de las familias. A esto hay que sumarle el material escolar y de papelería, que añade unos 50 euros más a la factura. Por otro lado, el mercado empieza a ofrecer alternativas como la opción de adquirir los libros en formato digital, lo que puede suponer un ahorro de más de 150 euros para los hogares, aunque estas licencias tampoco escapan a la inflación.
“Desde que termina el curso voy haciendo pequeñas compras para el curso siguiente. Si las mochilas están muy deterioradas, miro algunas nuevas en las rebajas. Hago lo mismo con la ropa de invierno: reviso la que se ha quedado pequeña y repongo en rebajas. Tenemos la suerte de vivir no muy lejos del colegio, pero tengo claro que este curso optamos por el transporte en bicicleta o el público, que los abonos han bajado de precio. Tengo claro que el coche se queda aparcado. Este año nos enfrentamos a mucha incertidumbre económica y hay que empezar el curso con el freno de mano puesto”, dice Luis Tapia, padre de dos niños de 11 y 15 años que estudian en un colegio concertado.
Según la última Encuesta de Condiciones de Vida del INE (con datos consolidados publicados en 2026), alrededor del 37% de los hogares españoles no tenía capacidad para afrontar gastos imprevistos.
Por ello, es necesario plantearse métodos de ahorro para que esta vuelta al cole no sea gravosa para las familias:
- Planificación y programación de gastos. Es necesario prever y aprovechar todas las ofertas y descuentos. En las semanas previas al comienzo de curso abundan. Lo ideal es hacer esta previsión al terminar el curso.
- Adelantar las compras. En línea con lo anterior, agosto suele ser un mes en el que abundan las buenas ofertas y las rebajas de verano. Si no lo hemos hecho, aún hay tiempo.
- Aprovechar el material escolar de otros años. Lo mejor es hacer la compra de material escolar sin niños para evitar gastos que en muchas ocasiones son caprichos. Es importante sacar de las mochilas y los armarios todo lo que quedó del curso anterior y ver qué es aprovechable. Probablemente haya gomas de borrar, lápices casi enteros, bolígrafos aún sin usar y algún que otro cuaderno con la mayoría de las hojas en blanco. Según los datos actualizados, solo los libros de texto nuevos ascienden a una media cercana a los 230 euros. El consumo colaborativo puede traducirse en un importante ahorro. Se puede preguntar a amigos y conocidos que tengan hijos que ya hayan pasado por el curso que se va a empezar si tienen algún tipo de material escolar o ropa que se pueda reutilizar.
- La desgravación de la declaración de la renta es otra estrategia de ahorro. Muchas familias desconocen que, en función de la comunidad autónoma, pueden deducir tanto la compra de los libros de texto como del material escolar y los uniformes.
- Adquirir artículos de segunda mano. Aunque este punto se refiere principalmente a los libros de texto, cada vez es más frecuente que asociaciones de padres y otros colectivos ofrezcan ejemplares donados por antiguos alumnos, destinados sobre todo a familias con pocos recursos. También existen páginas web, como Truequebook donde se pueden ofrecer y solicitar directamente libros para el nuevo curso. Aplicaciones como Wallapop o Vinted ayudan a encontrar lo que se busca, ya que permiten realizar búsquedas por cercanía y discriminar por barrios. También existen tiendas especializadas en ropa de segunda mano para niños.
- Identificar ayudas económicas. La más habitual, al menos por parte de las administraciones autonómicas, es la subvención para la compra de libros de texto y algunas herramientas para la formación de los niños. El Ministerio de Educación y Formación Profesional tiene un apartado dedicado a ello en su web. También las comunidades autónomas disponen de ayudas.
- Limitar el número de actividades extraescolares. Cada curso las actividades extraescolares suponen un gran gasto para muchas familias. Es el momento de tratar de reducir el número o intentar conseguir plaza en alguna oferta pública, bien del ayuntamiento o de la comunidad a la que se pertenezca.
- Usar el transporte público. Es posible que no se tenga otra opción de transporte de casa al colegio que no sea el transporte escolar establecido por el centro. Pero si no es ese el caso, es el momento de dejar el coche en casa y utilizar transporte público para ir al colegio. Otra opción puede ser turnarse con otros padres y madres para llevar a varios niños juntos. La bicicleta también es una solución si las distancias no son muy largas. A partir del 1 de septiembre se puede viajar en transporte público a precio reducido gracias a las bonificaciones establecidas por el Gobierno central y, en algunos casos, también de las Administraciones locales.
- Comedores escolares más baratos. Las comunidades autónomas disponen de becas de comedor, aunque organizaciones como Save the Children denuncian sistemáticamente una grave brecha estructural en España: mientras cerca de un 28% de los niños y niñas se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social, estas ayudas apenas alcanzan a entre el 11% y el 13% del alumnado, dejando a muchas familias vulnerables sin cobertura. Las ayudas y los requisitos para concederlas son muy desiguales por comunidades autónomas y se suelen solicitar en junio. Los meses de junio y septiembre con la jornada continua en muchos centros son los mejores para ahorrarse el comedor escolar. También es preferible en muchos casos, y si el trabajo de los progenitores y la distancia al domicilio familiar lo permiten, que los niños coman en casa y vuelvan después al centro educativo.
- Automatizar el ahorro con herramientas bancarias proactivas. Para evitar que septiembre desequilibre las finanzas familiares, la tecnología puede ser el mejor aliado. La nueva 'app' de BBVA va un paso más allá de las clásicas huchas virtuales: ahora detecta de forma automática tus oportunidades de ahorro en el día a día. Además de permitir configurar reglas (como el redondeo de compras) para reunir el dinero escolar sin esfuerzo, la plataforma te bonifica económicamente por mantener el hábito. Esta doble ventaja facilita enormemente la planificación financiera y premia la constancia del cliente frente a los fuertes desembolsos del curso.