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Tarjeta de crédito: qué es, cómo usarla y qué tipos existen

Tarjeta de crédito: qué es, cómo usarla y qué tipos existen

Las tarjetas de crédito son un objeto cotidiano pero muy importante en la vida de millones de personas. Con ellas se pueden realizar compras en comercios de todo el mundo o sacar dinero en un cajero sin necesidad de tener saldo en la cuenta corriente. Por este motivo, es fundamental para mantener una buena salud financiera conocer bien cómo funcionan y hacer un seguimiento periódico tanto de los gastos que se hace con ellas como de los compromisos de pago que se adquieren al usarlas.

Se encuentra desde hace décadas en millones de carteras y bolsos de todo el mundo y cada día en más teléfonos móviles. Esa tarjeta de crédito, con un nombre y un número asociado (que en algunos casos, como el de la tarjeta Aqua de BBVA no está visible para reforzar la seguridad del cliente), nos permite comprar ahora y pagar más adelante, retirar dinero en cajeros de forma similar a las tarjetas de débito o realizar compras en comercios de otros países cuando viajamos.

La principal característica de las tarjetas de crédito es que permiten a su titular contar con dinero para pagar, aunque en ese momento no disponga de saldo en su cuenta o no quiera gastarlo. Esto es gracias a que la entidad bancaria asociada proporciona un préstamo o línea de crédito para pagar. El cliente decide, al abonar con la tarjeta, usar ese préstamo.

De este modo, al contratar la tarjeta de crédito lo que verdaderamente se está haciendo es acceder a un crédito previamente concedido por el banco y cada compra realizada se descuenta del saldo de ese crédito. El usuario puede saber en todo momento —a través de la ‘app’ bancaria, por ejemplo— cuál es el monto del crédito que ha gastado y cuánto le queda disponible.

Este crédito contratado a través de la tarjeta se devuelve más adelante en un solo pago o en pagos mensuales, según se haya establecido con la entidad. La tarjeta de crédito permite ir pagando las compras al tiempo que se planifica el futuro más próximo.

¿Conoces las tarjetas BBVA?

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¿Qué diferencias hay entre tarjeta de crédito y tarjeta de débito?

Las ventajas de tener una tarjeta de crédito

Además de poder disponer de un dinero prestado y poder pagarlo a plazos, hay una serie de ventajas que se adquieren al contratar una tarjeta de crédito. Son las siguientes:

  • Acceso a descuentos. Al comprar con la tarjeta de crédito en algunos establecimientos como gasolineras, el usuario acumula puntos para futuros descuentos.
  • Seguros de viaje. Al usar la tarjeta de crédito para las compras de billetes u hoteles, el usuario obtiene asistencia de viaje por robo, cancelación de vuelos u otro tipo de contratiempos.
  • Seguro contra fraude. La tarjeta de crédito cubre robos de dinero o si se ha producido un duplicado de la tarjeta.
  • Realizar compras seguras por internet. Las tarjetas de crédito están aceptadas para compras en la red en la gran mayoría de establecimientos online.
  • Compras en el extranjero. Muchos comercios en todo el mundo aceptan tarjetas de crédito antes que otros tipos de tarjetas.

Tipos de tarjetas de crédito

Existen distintos tipos de tarjetas de crédito que se pueden contratar con una entidad bancaria. La forma de diferenciarlas, por lo común, es a partir de la forma en que se devuelve el dinero, el emisor de la tarjeta o las ventajas y desventajas que tienen.

En cuanto a la forma de pago, todas las tarjetas de crédito permiten pagar y devolver el crédito en un único pago sin intereses. Pero también existe otra modalidad diferente, las tarjetas revolving, que automáticamente aplazan el pago y lo dividen en cuotas. Estas tarjetas de crédito revolving permiten una personalización absoluta.

A partir de la forma de pago, estas son las tarjetas que encontramos:

  • Pago en un plazo o total. Todas las tarjetas de crédito permiten abonar el préstamo en un solo pago que se realizará a final de mes. Este tipo de pagos no tiene intereses ni comisiones.
  • Pago aplazado (revolving). Esta modalidad de pago supone que el importe de la compra se aplaza en pagos mensuales y cada cuota se compone de una parte de capital a devolver y otra de intereses. A cambio, el cliente puede realizar el pago de sus compras según los plazos más convenientes para él. Estos pagos revolving admiten dos formas de establecer la cuota mensual: un importe fijo o  un porcentaje de la deuda financiada. Es importante ser consciente de que, cuanto menor sea el importe de la cuota mensual que se elija, más intereses se pagan, por lo que se podría tardar más en devolver toda la deuda adquirida. Algunas tarjetas también ofrecen la opción de un pago revolving personalizado: permiten elegir entre aplazar el importe de todo el recibo mensual o de una retirada de efectivo a crédito o una compra concreta. Además, se puede elegir el plazo de devolución.

Descubre las posibilidades de pago con la tarjeta de crédito de BBVA. - BBVA

Las tarjetas de crédito están vinculadas a entidades bancarias, pero no todas las tarjetas las emiten los bancos. Encontramos dos tipos de tarjetas dependiendo de su emisor. Son las siguientes:

  • Tarjeta de crédito universal: Son las tarjetas de crédito que emiten los bancos y que operan con compañías como VISA o Mastercard, las dos grandes empresas tecnológicas que procesan los pagos. Este tipo de tarjetas se reciben en la mayoría de comercios globales.
  • Tarjeta de crédito privada: Este tipo de tarjetas de crédito las emiten entidades financieras, que pueden ser o no bancos. Cuentan con las características de pagos de las tarjetas de crédito pero a diferencia de las tarjetas universales sólo pueden usarse en establecimientos o redes de comercios concretos. Acostumbran a estar asociadas a las compras y pagos aplazados en tiendas y marcas determinadas.

Qué tener en cuenta al contratar y usar una tarjeta de crédito

Al solicitar una tarjeta de crédito en la entidad bancaria se recibe lo que popularmente se conoce como “dinero de plástico”, pero también se adquiere un contrato con la entidad bancaria. Hay una serie de conceptos que se tienen que tener en cuenta al utilizar una tarjeta de crédito. Son los siguientes:

  • Cuotas. Es el valor establecido a pagar. Este valor puede pagarse en una sola cuota o en varias. Si se eligen varios pagos, traen asumidos una tasa de interés. En algunos países de América Latina se puede establecer las cuotas en el momento de realizar el pago con tarjeta de crédito, marcando el número deseado en el mismo datáfono.
  • Intereses. Es el valor adicional que el banco cobra por realizar el préstamo. Si el crédito se devuelve en un solo pago y en la fecha pactada con la entidad, no hay intereses. Si el pago se devuelve en más de una cuota, se establece una tasa de interés a abonar en cada cuota.
  • Límite de crédito o cupo. Es el límite máximo de crédito de dinero que se puede gastar con la tarjeta de crédito. Este límite se fija a partir de la capacidad de pago del cliente.
  • Saldo. Es el dinero del crédito que se dispone y aún no se ha gastado. Este saldo se renueva después de abonar el pago para disponer de nuevo crédito en la tarjeta.
  • Comisiones. Son cobros adicionales que el banco o entidad financiera puede cobrar por contratar una tarjeta de crédito o por usarla. Por ejemplo, puede cobrarse una comisión al usar la tarjeta de crédito en un cajero de otra entidad bancaria.
  • Fecha de facturación. Es la fecha en la que la entidad vinculada a la tarjeta de crédito realiza el cobro de la cuota.
  • Extracto de la tarjeta de crédito. Es el resumen detallado de los movimientos que ha tenido la tarjeta de crédito durante un periodo. En el extracto pueden verse las transacciones, el valor que se debe pagar e incluso la tasa de interés que se aplica a las cuotas. También un avance del valor a pagar de la siguiente cuota. Este tipo de información puede consultarse en la app o en la web del banco.

Por supuesto, si surge cualquier duda sobre el uso de la tarjeta de crédito, las cuotas a abonar o algún tipo de comisión que se ha cobrado es recomendable ponerse en contacto con la entidad bancaria emisora.