La COP31 empieza en Bonn: claves de las negociaciones climáticas hacia la cumbre de Antalya
Las reuniones de Bonn son encuentros organizados por las Naciones Unidas que sirven como fase preparatoria para la próxima Cumbre del Clima (COP31), que se celebrará en Antalya (Turquía). A ellas acuden delegados gubernamentales de cerca de 200 países, y su objetivo es preparar los acuerdos climáticos.
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Fuente fotografía: Flickr
Aunque las cumbres climáticas suponen un sinfín de encuentros entre las citas oficiales anuales, las negociaciones de Bonn (conocidas oficialmente como las sesiones de los Órganos Subsidiarios (SB) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), constituyen el principal proceso preparatorio de la Cumbre del Clima. En esta ciudad alemana se ha celebrado la SB64 (la 64ª sesión), espacio técnico de negociación previo a la COP31 (la 31ª Conferencia de las Partes de Naciones Unidas sobre cambio climático) que tendrá lugar en Antalya del 9 al 20 de noviembre de 2026.
En las negociaciones de Bonn se dan cita los delegados de los 197 países que han ratificado la CMNUCC. Este encuentro es importante por dos motivos:
- Supone un punto de control técnico y geopolítico entre citas oficiales.
- Tiene el objetivo de comenzar a traducir las intenciones políticas en mecanismos de implementación y constituye, según Naciones Unidas, “un paso fundamental que ayuda a establecer la agenda”.
Según Marta Torres Gunfaus, investigadora y directora del programa ‘Climate’ en el Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales (IDDRI), ‘think tank’ internacional con sede en París, los encuentros de Bonn representan un espacio crucial para la eficacia final de la COP. El motivo es que permiten a las partes avanzar en el entendimiento mutuo. “Para tomar decisiones significativas es necesario entender cuáles son las prioridades de cada país, cuáles pueden ser las zonas de aterrizaje para un acuerdo global y dónde están las líneas rojas”, explica esta experta en política y diplomacia climática desde hace dos décadas.
¿Qué son las negociaciones de Bonn y por qué son clave para la COP31?
Las negociaciones de Bonn sientan las bases sobre temas críticos y permiten avanzar en el trabajo técnico para que la cumbre principal, la COP31, pueda enfocarse en decisiones políticas finales. Este periodo de sesiones permite trasladar los compromisos climáticos a medidas concretas orientadas a resultados. Se busca identificar barreras de implementación y fomentar alianzas que contribuyan a configurar los acuerdos que se negociarán en Antalya. Según Torres, además, este espacio permite que las figuras diplomáticas entiendan cuáles son “aquellos países que están a medias o que no acaban de verlo claro para poder poner más presión diplomática o potenciar la cooperación” de cara a la Cumbre del Clima.
¿Qué acuerdos y avances dejó la reunión climática de Bonn?
Una de las principales conclusiones de la SB64 se basa en entender la época actual como “la era de la implementación”, según definió Simon Stiell, secretario ejecutivo de la ONU para el Cambio Climático. En este sentido, destacó el papel de la infraestructura pública digital para la acción climática como“parte fundamental de la solución”. Es decir: de los sistemas digitales que permiten prestar servicios a la ciudadanía (el ‘software’, los mecanismos de identidad digital, los métodos de pago online y la llamada administración electrónica). Durante las últimas sesiones se reconoció que esta infraestructura, es una “pieza crítica” para convertir compromisos en proyectos reales, al funcionar como vehículo para alcanzar las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés).
Junto a lo digital, también se ha incorporado en las negociaciones el papel de la inteligencia artificial (IA) por su potencial para el análisis de datos. La capacidad de estas tecnologías de vanguardia supone un cambio radical, ya que agilizan y fortalecen la ejecución de las NDC en este nuevo enfoque práctico.
¿Qué temas marcarán la agenda de la COP31 en Antalya?
Las negociaciones de Bonn han concluido con avances en:
- Reducción de emisiones.
- Financiación climática.
- Transición energética.
La agenda internacional ha empezado a priorizar la implementación frente a la creación de nuevos compromisos. Se ha mantenido el debate sobre la transición hacia sistemas energéticos con menor dependencia de los combustibles fósiles, pero se han reforzado los objetivos en deforestación y financiación climática. La presidencia de la COP31 ha presentado la electrificación como prioridad central. Se propone aumentar la proporción de electricidad en el consumo final del 20% al 35% en 2035 (“35 by 35”).
- Electrificación: elevar la cuota de la electricidad en la demanda energética final del 20% actual al 35%.
- Gestión de residuos: reducir a la mitad el crecimiento de los residuos globales.
- Ciudades resilientes: limitar la intensidad del consumo energético en edificios al menos un 25%.
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En el ámbito de la gobernanza, se ha introducido en las conversaciones climáticas la materialización del Mecanismo de Transición Justa y el refinamiento de los indicadores de adaptación definidos en Belém durante la COP30. También se han consolidado iniciativas transversales como la equidad, la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres (con el Plan de Acción de Género de Belém), la defensa de la integridad de la información climática contra la desinformación y el uso de tecnologías digitales para blindar la transparencia de los resultados reales.
Desafíos y puntos de fricción en la agenda climática global
El debate central, a juicio de Marta Torres, sigue siendo el “abandono” de los combustibles fósiles (el conocido TAFF, ‘Transition Away from Fossil Fuels’). El foco se encuentra ahora en la necesidad de que todos los países definan planes concretos en un contexto geopolítico complejo. Esta transición genera un “fuerte impacto multinivel”, desde los países exportadores hasta los consumidores, un desafío tanto a nivel macroeconómico como microeconómico debido a sus profundas repercusiones locales y globales.
La financiación climática ha sido objeto de discusión en los últimos años. Las crisis abiertas por los conflictos bélicos recientes y la competencia comercial han sido el termómetro de los países para comprobar el estado de sus compromisos. Asimismo, entre los retos más críticos también están el auge de la desinformación y el negacionismo, que erosionan la confianza pública en la ciencia y retrasan la implementación de políticas efectivas.
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El papel de Turquía en la COP31
Turquía albergará la presidencia oficial de la COP31 después de que Australia cediera tras tres años de negociaciones. El país pretende reforzar su posicionamiento como nexo diplomático y energético. Su ubicación geográfica, entre Europa y Asia, así como su enfoque climático y su interés social por avanzar en políticas ambientales, le confieren una posición clave. Además, su cercanía a la mayoría de las reservas probadas de petróleo y gas natural del mundo le otorga una autoridad única para liderar diálogos sobre seguridad energética y descarbonización.
A través de su visión estratégica de ‘Diálogo, Consenso y Acción’, el país busca cerrar la brecha entre las promesas globales y la entrega de resultados tangibles. Es una oportunidad para posicionarse como el motor político encargado de movilizar asociaciones prácticas en áreas críticas como el Residuo Cero (Zero Waste), la seguridad alimentaria y las ciudades resilientes.
Pronósticos y hoja de ruta para la COP31
El pronóstico de la cumbre del clima de noviembre se centra en consolidar la teoría de la implementación donde, según Torres, el tema principal volverá a ser “la transición del abandono de los combustibles fósiles” teniendo en cuenta el contexto geopolítico actual. La hoja de ruta definitiva deberá centrarse en asegurar la penetración de las energías renovables y activar mecanismos de transición justa que garanticen un avance equitativo para todas las economías.
Las mesas de negociación finales tendrán la tarea de desbloquear acuerdos de financiación, transparencia y compromisos vinculantes. Tras el filtro técnico de las reuniones de Bonn, el camino hacia Antalya sigue su curso.
Preguntas frecuentes sobre la COP31 y las negociaciones de Bonn
¿Qué son las negociaciones de Bonn?
Las negociaciones de Bonn son las reuniones técnicas organizadas por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) antes de cada Conferencia de las Partes (COP). Su función es preparar los textos y acuerdos que posteriormente se negocian a nivel político durante la cumbre climática.
¿Por qué son importantes las reuniones de Bonn para la COP31?
Estas reuniones permiten avanzar en aspectos clave como la financiación climática, la adaptación al cambio climático, la reducción de emisiones y la transición energética. También ayudan a identificar puntos de consenso y desacuerdo entre los países antes de la COP31.
¿Dónde se celebrará la COP31?
La COP31 tendrá lugar en Antalya, Turquía. La cumbre reunirá a representantes gubernamentales, organismos internacionales, empresas y sociedad civil para negociar nuevas medidas frente al cambio climático.
¿Cuáles serán los principales temas de la COP31?
Entre los asuntos prioritarios figuran la financiación climática, la electrificación de la demanda energética, la adaptación al cambio climático, la transición justa y la reducción progresiva de la dependencia de los combustibles fósiles.
¿Qué significa que la COP31 estará centrada en la implementación?
Significa que el foco se desplaza desde la definición de nuevos compromisos hacia la puesta en marcha de medidas concretas para cumplir los objetivos climáticos ya acordados por los países a través de sus planes nacionales de acción climática.
¿Qué papel desempeña Turquía como país anfitrión de la COP31?
Turquía aspira a impulsar el diálogo entre distintas regiones y a promover acuerdos sobre transición energética, seguridad alimentaria, ciudades resilientes y gestión de residuos, aprovechando su posición estratégica entre Europa y Asia.