Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Energía> Energía Solar Act. 21 may 2021

Encuentra tu tipo de panel solar, ahorra energía y ayuda al planeta

paneles_solares_bbva_sostenibilidad_energia_solar_renovable

En el mercado de paneles solares existen dos únicos tipos: los fotovoltaicos y los de energía solar térmica. Los primeros transforman la luz solar en energía. Los segundos se usan, básicamente, para calentar agua sanitaria y se instalan, sobre todo, en casas de nueva construcción. Su vida útil está en torno a los 25 años.

Cuando en España el hotel extremeño San Cristóbal de Coria, en Cáceres, instaló placas solares sobre el techo de su aparcamiento hace ya tres años, muchos dudaban de que aquello pudiera tener éxito. Sus propietarios se habían dado cuenta de que el mayor consumo energético del establecimiento se hacía durante las horas de sol y a Extremadura precisamente no le falta.

A pesar de que muchos eran escépticos en cuanto a la rentabilidad y sostenibilidad de este tipo de instalaciones en establecimientos públicos, el alojamiento se situó pronto a la vanguardia del uso de autoconsumo fotovoltaico en el sector de la hostelería. Ahora –según sus cálculos– se ahorra un 50 % en la factura eléctrica y ha conseguido reducir las emisiones de CO2 en 27 toneladas al año, lo que ha puesto de manifiesto la sostenibilidad de estas medidas. Este ejemplo sirve para ilustrar el auge y beneficio de los paneles solares, que son un elemento más de buenas prácticas para conseguir un turismo más sostenible.

Su impacto sobre el medioambiente es mínimo y no emite gases contaminantes perjudiciales para la salud. Y, algo esencial, las instalaciones para explotarlas no dejan ninguna huella ecológica cuando terminan su vida útil, que está en torno a los 25 años. Tal vez puedan durar más, pero su potencia disminuye a partir de ese tiempo. Hasta entonces, estas placas funcionan a pleno rendimiento. Ahora llega el momento de saber qué paneles solares son los que más te convienen.

paneles_solares_termicos_sostenibilidad_bbva_energia_solar_renovable

Instalaciones solares fotovoltaicas y térmicas

“Existen dos tipos de instalaciones solares: las fotovoltaicas y térmicas. Son industrias diferentes y equipos diferentes. No debemos confundirlas”, dice Carlos Montoya, jefe del Departamento Solar del IDAE (el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, adscrito al Ministerio para la Transformación Ecológica y el Reto Demográfico de España).

La aplicación más conocida de la energía solar térmica es el calentamiento del agua sanitaria. Íñigo Ramiro González, investigador en energía solar fotovoltaica de la Universidad Politécnica de Madrid, lo explica así: “Se les conoce también como paneles termosolares. Captan la luz del sol y la calientan en un circuito de agua u otro líquido termoprotector que a su vez sirve para calentar el agua sanitaria o las tuberías termorradiantes de calefacción”.

Existen dos tipos de paneles térmicos: de colector plano y de colector de tubos de vacío. El primero tiene una serie de tubos dentro del panel y es el más común. El segundo está especialmente diseñado para minimizar las pérdidas de calor.

paneles_solares_sostenibilidad_energia_solar_bbva_renovable

El funcionamiento de esta tecnología es sencillo. Los paneles térmicos contienen un líquido que al ser expuesto al sol se calienta. Después, ese líquido traspasa su calor al agua de la vivienda.

Cualquier panel solar térmico por muy económico o eficiente que sea, consta de agua y anticongelante que circula por toda la placa térmica, calentándose a altas temperaturas, hasta regresar al acumulador donde deposita el calor y vuelve a salir.

Por su parte, los paneles fotovoltaicos son más comunes de ver. No solamente en granjas en mitad del campo en zonas muy soleadas, también cada vez más en las cubiertas de viviendas y oficinas.

Silicio y telurio de cadmio, ventajas e inconvenientes

Los principales son dos: los paneles de silicio cristalino y los de tecnología de capa fina con telurio de cadmio. “Los primeros usan una tecnología que ha ido generando cada vez más eficiencia y constituyen el 90 % aproximadamente de todos los que se comercializan. Los segundos forman el 10 % restante y usan tecnologías más residuales. Los de silicio cristalino tienen un 23 % de eficiencia y los otros no pasan del 19 %”, explica Manel Romero, socio de SUD Renovables y delegado de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) en Cataluña.

Las ventajas de los paneles de silicio cristalino es que usan tecnología PERC. Las celdas PERC (Passivated Emitter Rear Cell) han supuesto un notable impacto en el sector fotovoltaico gracias a sus numerosos beneficios. La composición de la celda es la clave de su éxito. Por otro lado están las celdas fotovoltaicas estándar, que disponen de las siguientes capas: emisora, que es la primera capa de silicio que capta la radiación solar; la base, que es una capa intermedia, también de silicio, que se encuentra entre la emisora y la capa de aluminio, y la inferior de aluminio, que capta la última parte de la radiación.

paneles_solares_sostenibilidad_energia_solar_bbva

A diferencia de estas, las celdas PERC tienen una composición diferente que mejora su rendimiento: capa emisora, capa base, capa PERC dieléctrica pasiva (con contactos de metal y agujeros realizados a láser), que no permite que el excedente de radiación llegue hasta la capa de aluminio trasera y capa inferior de aluminio. Esta tecnología es muy eficiente ya que permite aprovechar mejor los días nublados y el comienzo y el final del día.

Las de teluro de cadmio están formadas por una delgada capa semiconductora diseñada para absorber y convertir la luz solar en electricidad. El coste de las placas solares hechas con esta tecnología es menor que las de silicio cristalino. Sin embargo, la toxicidad ambiental del cadmio es preocupante, especialmente en el momento del reciclaje al final de su vida útil.

Tamaños y precios

“En cuanto al tamaño, el habitual es aproximadamente de 1,60 por 1 metro. Se fabrican así para facilitar su montaje y su transporte y que este sea más económico. Este tipo de panel puede costar unos 90 euros, pero lo cierto es que hay fabricantes que están empezando a hacerlos de 2 por 1 metro”, dice Manel Romero.

Las placas necesitan también un inversor, es decir, un aparato que sirve para pasar la corriente continua a alterna. Desde ese inversor parte un cable que es el que llega hasta el lugar donde queramos que llegue la electricidad (una casa, una fábrica, una oficina…). Existen microinversores para los casos en los que se instale solamente una placa (aunque lo mínimo suelen ser tres o cuatro paneles que generan entre 1 y 1,5 Kw de potencia).

“En España no hay más de cuatro o cinco fábricas de paneles solares. Como ocurre en el caso de los móviles, los paneles también vienen de China, al menos en un 70 u 80 %”, asegura el delegado de la Unión Española Fotovoltaica.

Otras historias interesantes