Energías no renovables: qué son, tipos y diferencias con las renovables
Las energías no renovables son fuentes de energía que proceden de recursos finitos, como los combustibles fósiles o el uranio, y que no pueden regenerarse a escala humana.
¡Suscríbete a nuestra 'newsletter' semanal de sostenibilidad!
Qué son las energías no renovables y por qué se agotan
Las fuentes de energía no renovables son recursos energéticos que acaban por agotarse. La Unión Europea, en su Directiva 2018/2001 relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables, define las energías renovables como “la energía procedente de fuentes renovables no fósiles, es decir, energía eólica, energía solar (térmica y fotovoltaica) y energía geotérmica, energía ambiente, energía mareomotriz, energía undimotriz y otros tipos de energía oceánica, energía hidráulica y energía procedente de biomasa, gases de vertedero, gases de plantas de depuración y biogás”. Como consecuencia, todo lo demás sería energía no renovable.
“Prefiero ligar estas definiciones al concepto de agotamiento, creo que lo explica mejor. Es decir, las renovables son las energías de una fuente que no se agota cuando se usa”, explica Alessandro Agostini, investigador de la Agencia Nacional Italiana de Nuevas Tecnologías, Energía y Desarrollo Económico Sostenible. “Así, las fuentes de energía no renovables se identifican con los combustibles fósiles, como el carbón, el gas y el petróleo. Mientras, las energías renovables normalmente se identifican con la solar y la eólica”.
Tipos de energías no renovables: fósiles y nuclear
Las energías no renovables más comunes en la actualidad son:
- Los combustibles fósiles: petróleo, carbón y gas natural.
- Energía nuclear
En la última década, la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que están cambiando el clima ha impulsado el crecimiento de todo tipo de energías alternativas a los combustibles fósiles. En el camino de la transición energética, se entremezclan adjetivos como verde, limpia, renovable o sostenible. A veces parece casi que fuesen sinónimos, pero no lo son. Hoy, casi todas las instituciones y gobiernos tienen su propia definición de lo que es y no es energía renovable, definiciones que normalmente persiguen objetivos concretos.
Diferencias entre energías renovables y no renovables
Durante casi toda su historia, el ser humano ha usado energías renovables, energías que siempre estaban disponibles o que no se consumían a un ritmo lo suficientemente alto como para que se agotasen. Sin embargo, en los últimos siglos, las energías no renovables han tomado la delantera, permitiendo un desarrollo económico sin precedentes, pero generando problemas climáticos y ambientales de escala global que amenazan la propia supervivencia de las sociedades humanas. Abandonar su uso requiere cambios profundos no solo en la matriz energética, sino a escala social y económica.
“Las energías no renovables siguen siendo baratas y, además, existe lo que se llama un bloqueo de infraestructura”, añade Agostini. “Incluso si las energías renovables como la solar y la eólica llegan a ser claramente más baratas (ya lo son en algunos mercados), la infraestructura energética que hemos construido se basa en los combustibles fósiles”.
Qué son los combustibles fósiles y cómo se utilizan
A lo largo de millones de años, los combustibles fósiles se han formado a través del calentamiento y la compresión de la materia orgánica muerta enterrada bajo la superficie terrestre. Los restos de plantas y animales han acabado convirtiéndose en grandes depósitos de estos combustibles que pueden estar en estado líquido, sólido o gaseoso y que se extraen de la corteza terrestre mediante perforación o minería. Gracias a que son una fuente de energía muy densa (contienen mucha energía por unidad de masa), se han convertido en la pieza central del engranaje económico desde la Revolución Industrial.
Los combustibles fósiles siguen siendo clave en el sistema energético global.
No son renovables, ya que tardan millones de años en generarse, y tampoco son sostenibles (sobre todo, desde el punto de vista medioambiental). “La sostenibilidad es un concepto complejo que abarca aspectos económicos, ambientales y sociales”, señala Agostini. “Es cierto que algunos combustibles fósiles pueden ser sostenibles si respaldan el desarrollo social o satisfacen las necesidades fundamentales de las personas en dificultades. Pero son la causa principal del cambio climático y generan, a través de los fertilizantes químicos, la degradación de grandes áreas de mar y ríos, entre otras cosas”.
Según la 'Global Energy Review 2025' de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), en 2024 las energías renovables aportaron la mayor parte del crecimiento del suministro energético mundial, pero la demanda total de energía siguió aumentando, impulsada también por el gas, el carbón y el petróleo. El consumo de combustibles fósiles per cápita varía mucho entre países y suele ser más alto en economías con gran demanda energética y elevada renta por habitante. Además, no todos los países consumen el mismo tipo de combustible, ya que algunos dependen más del carbón, otros del petróleo y otros del gas.
- Carbón. El carbón fue el primer combustible fósil explotado de forma masiva y desempeñó un papel central en la Revolución Industrial. Aunque el petróleo y el gas comenzaron a expandirse a partir de la segunda mitad del siglo XIX, el carbón siguió dominando durante décadas el sistema energético mundial. En la actualidad, la demanda global de carbón continúa en niveles récord: según la AIE, en 2024 alcanzó 8.771 millones de toneladas, con China como principal consumidor. Los tipos principales de carbón son lignito, hulla y antracita, mientras que la turba se considera el material precursor del que se forma el carbón.
- Petróleo. Es una de las principales fuentes de energía del sistema global y resulta esencial para el transporte, ya que de su refinado se obtienen combustibles como la gasolina y el diésel. Estados Unidos es el mayor consumidor de petróleo en términos absolutos, aunque su uso se extiende tanto a economías desarrolladas como emergentes.
- Gas. Sus yacimientos suelen estar asociados a los del petróleo y su composición está formada principalmente por metano. Tras su procesamiento, se utiliza en calefacción, cocina, generación eléctrica y usos industriales. Su consumo global se concentra en grandes economías como Estados Unidos, Rusia y China.
Qué papel tiene la energía nuclear en la transición energética
Las plantas nucleares producen energía a través de la fisión de algunos elementos químicos radiactivos. En la actualidad, aunque hay nuevas tecnologías en desarrollo, casi todo el combustible nuclear se produce a través de la extracción y el refinamiento de mineral de uranio, un elemento radiactivo natural presente en la Tierra y del cual hay reservas finitas, de ahí que sea considerada una energía no renovable. De acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía (AIE), la energía nuclear cuenta con capacidad operativa en 32 países. Según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), esta fuente genera en torno al 9% de la electricidad mundial, aunque su peso varía mucho según el país.
Si bien la energía nuclear no es una fuente renovable, sí que se ha convertido en una aliada a la hora de descarbonizar la economía, ya que los procesos de las centrales no generan dióxido de carbono (CO2), metano ni ningún otro gas de efecto invernadero. De hecho, aunque muchos países han ido cerrando sus plantas nucleares en los últimos años, la AIE sostiene que la capacidad nuclear del planeta debería incrementarse durante la próxima década si queremos cumplir los objetivos de mitigación del cambio climático.
¿La madera es un combustible renovable o no?
La madera y la energía extraída mediante la quema de biomasa es considerada una fuente de energía renovable en casi todas las definiciones. Sin embargo, depende de si se usa de forma sostenible o no, tal como queda patente en la frontera entre Haití y la República Dominicana. La biomasa tradicional, incluida la madera, sigue siendo una fuente energética relevante en muchos países del África Subsahariana y, en menor medida, en áreas rurales de América Latina y el Caribe, especialmente para cocinar y calentarse.
Las energías no renovables provienen de recursos limitados como petróleo o carbón.
“La biomasa es un recurso renovable, pero todo depende de la escala y del tiempo. No es lo mismo recolectar unas pocas ramas para calentarse que talar millones de hectáreas de bosque primario”, señala Agostini. “La humanidad ha superado los límites planetarios en lo que respecta al uso de la tierra, la pérdida de biodiversidad y los ciclos biogeofísicos del fósforo y del nitrógeno. Si el consumo de energía de biomasa aumenta sustancialmente en el futuro, es poco probable que el planeta siga siendo habitable”.
Además, aunque sea renovable, la energía de biomasa no es ni limpia ni baja (en muchos de sus usos) en emisiones de carbono. “Si usamos los residuos de biomasa, que de otro modo se descompondrían en la naturaleza, simplemente estamos acelerando el proceso”, añade el investigador. Sin embargo, si talamos bosques primarios como los tropicales, inmensos almacenes de carbono y de biodiversidad, los efectos sobre el clima y el medioambiente son mucho más negativos. “Y no podemos olvidar que la combustión de madera es probablemente la fuente de energía más tóxica. Unos 40.000 europeos mueren al año a causa de la mala calidad del aire debido a la combustión de biomasa”, concluye. “En los países en desarrollo, donde la madera se quema en hogueras abiertas, la situación es aún peor”.
Preguntas frecuentes sobre energías no renovables
¿Qué diferencia hay entre una energía renovable y una no renovable?
Las renovables se regeneran a un ritmo igual o mayor al de su consumo; las no renovables se agotan al ser utilizadas.
¿La energía nuclear es renovable?
No. Aunque no emite CO2 durante su producción, depende de recursos finitos como el uranio, por lo que se considera no renovable.
¿Es la madera una energía renovable?
Solo si su uso es sostenible. La tala masiva sin regeneración convierte a la biomasa en una fuente insostenible de energía.
¿Qué impacto tienen los combustibles fósiles en el cambio climático?
Son la principal fuente de emisiones de gases de efecto invernadero, responsables del calentamiento global.
¿Por qué se siguen usando energías no renovables?
Por su bajo coste, alta densidad energética y porque las infraestructuras actuales están adaptadas a su uso.