La transformación de la banca en los últimos años ha sido tremenda por la imparable revolución digital. El tradicional concepto de banco online, como una oferta de atracción de clientes por las altas remuneraciones, ha pasado a la historia. Sobre todo, por la irrupción de los teléfonos móviles de última generación que se han convertido en el canal preferido de los clientes para la relación con sus bancos. Además, algunos nuevos jugadores (fintech) han entrado en parte del negocio de la banca tradicional.

Por todo ello, es necesario plantearse algunas cuestiones para poder valorar las distintas ofertas y ver si las mismas cubren todas las necesidades.

1.- Tipo de relación. Las generaciones más jóvenes, los conocidos como millennials, se muestran en su mayoría reacios a acudir a una oficina bancaria y optan por una relación totalmente digital o a distancia, siguiendo unos pasos sencillos y transparentes. Sin embargo, no todas las ofertas de banca online responden a este perfil, mientras que otras ya han incorporado el alta digital mediante el móvil que permite un ahorro de trámites y tiempo.

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En contraposición, aquellos clientes más reacios a las nuevas tecnologías y que prefieren un trato más personal deberán cerciorarse de que exista una red de oficinas detrás de la oferta bancaria online.

2.- Quién está detrás. Tanto para los clientes más tecnológicos como para los que optan por un modelo mixto es necesario identificar quién se encuentra detrás de cada oferta. Desde luego, no es lo mismo confiar los ahorros a un grupo bancario sólido que respalde de manera efectiva el dinero y los datos confiados por el cliente, que optar por alguna oferta de nuevos jugadores que no se someten a la cada día más estricta regulación de la actividad bancaria. La garantía de los depósitos será muy distinta en caso de que haya problemas de solvencia o liquidez.

3.- Condiciones. Si la banca online se desarrolló en algunos mercados, como el español, en torno a los depósitos con altas remuneraciones y sin comisiones, el final de la conocida como guerra del pasivo ha reducido de forma significativa algunas ventajas o ganchos que se ofrecían hasta no hace tanto a los clientes. No obstante, conviene que las condiciones sean lo más transparentes y estables posibles, ya que alguna atractiva ventaja puede ocultar otras condiciones de letra pequeña.

4.- Productos y servicios. La mayoría de los bancos tradicionales tienen una oferta de banca online, pero algunos no llegan a cubrir todas las necesidades financieras y de servicios de sus potenciales clientes. Aunque el foco ha dejado de estar en el pasivo, algunas entidades pueden tener una oferta más limitada en financiación o en determinadas inversiones.

Cuanto más amplia sea la oferta de banca online, las necesidades estarán más cubiertas. Son pocas las entidades que ofrecen casi de manera constante, al menos cada mes, nuevas experiencias, servicios o productos mediante su oferta digital.

5.- Seguridad. Los clientes más reacios a la banca online suelen alegar la falta de seguridad de estos canales. Desde luego, la ciberdelincuencia avanza casi a la par de los progresos digitales. Al igual que se apuntaba en el segundo concepto, resulta necesario cerciorarse de que el grupo o entidad que respalda la oferta bancaria online cuenta con los sistemas más avanzados en seguridad para evitar cualquier delito fraudulento.

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6.- Sencillez. Los considerados nativos digitales tendrán mayor capacidad para operar en banca online, pero los clientes de mayor edad se topan, al menos en un principio, con unas nuevas tecnologías que no entienden. Por ello, resulta clave que la oferta del banco sea lo más sencilla posible y que cualquiera de sus potenciales clientes puedan operar de la manera más ágil y sencilla.

7.- Gestor in situ. Los clientes de banca online ya se pueden encontrar con gestores que explican en cualquier momento la forma de operar a distancia, desde el pago con el móvil hasta como sacar dinero sin usar la tarjeta. Incluso, esos gestores pueden acudir al domicilio o a la empresa del cliente para solventar cualquier duda o trámite de una operación.

8.- Ventajas adicionales. Algunas ofertas de banca online permiten a sus clientes acceder a determinados productos o servicios en condiciones ventajosas si optan por realizar su adquisición o contratación con algunos socios externos. Pueden interesar o no al final, pero se pueden valorar antes de comprar un coche o contratar un viaje, por ejemplo.

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