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Análisis económico Act. 10 sep 2018

La economía argentina ratifica su recuperación

El Informe ‘Situación Argentina 3T 2017’ confirma el pronóstico de que la economía crecerá 2,8% en 2017 y 3% el año próximo, lo mismo que la meta de situar el déficit fiscal primario en 4,2% del PIB y el desafío de bajarlo a 3,2% en 2018, apoyado en una reducción de los subsidios energéticos y al transporte. La previsión es que la inflación continúe cayendo aunque permanezca por encima de la meta del BCRA.

Las previsiones de crecimiento de 2,8% que trazó BBVA Research para 2017 han sido confirmadas por el comportamiento positivo que registró la economía argentina en los últimos tres trimestres. Entre enero y marzo último creció  1,1% t/t en términos desestacionalizados, principalmente por el impulso de la inversión.

Ratifica asimismo la proyección de 3% para 2018 bajo la hipótesis de que las elecciones parlamentarias de octubre no derivarán hacia grandes cambios en la política económica, sino que se proseguirá con una política fiscal relativamente laxa y una política monetaria relativamente ajustada. La reducción de la incertidumbre electoral y de la tasa de inflación empujará el dinamismo de la inversión y el empleo el próximo año.

 Inflación y metas monetarias

La inflación en el Gran Buenos Aires, que traía tres meses en torno al 2,5 % mensual por haber recibido el impacto del aumento en las tarifas de energía, bajó a 1,4% en junio, pero la inflación subyacente se mantuvo en 1,5%.

Si se considera que en el cuarto trimestre se retomarán los reajustes tarifarios transitoriamente suspendidos hasta que se lleven a cabo las elecciones, sería de prever que la inflación, medida por el IPC GBA del Indec, alcanzará 19,5% a fin de 2017 (22,4% en la medición de CABA), aún por encima del objetivo del BCRA de 17% a/a que a futuro se medirá sobre el recién publicado IPC Nacional.

La previsión de inflación en descenso en la segunda mitad de año permitirá ir recortando la tasa de política monetaria gradualmente hasta alcanzar 21% en diciembre 2017, con lo que se mantendrá una tasa aún alta en términos reales mientras dure el proceso de desinflación.

Aunque el nivel de la tasa de interés continúe atrayendo capitales de corto plazo, en lo que resta del año es posible que el exceso de oferta de divisas se modere. La demanda por importaciones empezará a crecer, a la vez que la proximidad de las elecciones alentará la toma de coberturas por parte de empresas y agregará volatilidad.

En este contexto, el tipo de cambio se depreciará a una tasa más elevada que la del primer semestre hasta alcanzar ARS 17,65/USD en diciembre, pero sin cambiar la tendencia de mediano plazo de apreciación real del peso.

La balanza comercial se seguirá deteriorando gradualmente en los próximos años, básicamente por la recuperación de la economía y la inversión, mientras que el dinamismo de las exportaciones dependerá de que empiecen a madurar las mejoras en infraestructura de transporte y productividad, con lo cual el déficit en cuenta corriente se ubicará en torno de 3,5 % del PIB.

Pese al levantamiento de restricciones cambiarias y un clima de negocios favorables, la inversión extranjera directa (IED) crece lentamente y aún es inferior al 2% del PIB, por debajo de la media de la región.

Disminución de subsidios

El sinceramiento fiscal permitirá cumplir con holgura la meta fiscal de primer semestre de 2017, lo cual abrirá espacio para la mayor expansión estacional del gasto en 4T17, sin poner en peligro el cumplimiento del objetivo anual de déficit primario de 4,2% del PIB en 2017.

Lograr un déficit primario de 3,2% del PIB en 2018 luce más ambicioso, ya que implica una reducción del gasto primario de 1% del PIB, básicamente a través de la disminución de subsidios energéticos y de transporte. Sucede que, en un sendero de desinflación, las jubilaciones y subsidios sociales continuarán aumentando en términos reales debido a su indexación a la inflación pasada.

El Gobierno se ha comprometido a una reforma tributaria en 2018, pero con estas metas fiscales exigentes es poco probable que se pueda implementar una baja sustancial de impuestos en el corto plazo.

infografia_situacion_argentina-3t

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