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Sostenibilidad 09 mar 2020

Cinco tecnologías que cambiarán el mundo en cinco años

Cultivos inteligentes, cuchillos que detectan bacterias o cadenas de suministro que minimizan el desperdicio. Son algunos de los escenarios que podrán hacerse realidad de cumplirse las cinco predicciones tecnológicas que IBM compartió con los empleados de BBVA en el marco del proyecto ‘Ninja’, creado para fomentar el talento y la cultura digital interna del banco.

“La tecnología nos debería ayudar a que, dentro de cinco años, y también dentro de 50, podamos decir que la Tierra sigue siendo un lugar agradable donde vivir”, afirmaba Ángel Castán, responsable del área de Retail Cognitivo de IBM, durante la charla que ofreció a los empleados de BBVA como parte del programa ‘Ninja’. Una de las claves de esta iniciativa es la participación activa de socios tecnológicos estratégicos del banco, que periódicamente comparten con los empleados su visión sobre los últimos avances, investigaciones y lanzamientos que pueden tener un impacto en la sociedad.

En esta ocasión, el experto de IBM compartió con los ‘ninjas’ de BBVA las claves para entender las cinco tecnologías que, según la compañía, podrán cambiar el mundo en los próximos cinco años, especialmente en la forma en que nos relacionamos con el entorno que nos rodea. Según explicó el responsable, se estima que la población del planeta superará los ocho mil millones de habitantes en los próximos cinco años, mientras que el terreno cultivable será cada vez menor. Esto supondrá un reto para el abastecimiento alimentario necesario de la población, una situación que además se verá influida por el cambio climático y un suministro finito de agua.

Para estar preparados a esta situación, los investigadores de IBM ya están explorando nuevas tecnologías y dispositivos, avances científicos y formas completamente nuevas de pensar sobre la seguridad alimentaria, la optimización de los recursos, la gestión de los residuos y de los plásticos:

1. Gemelos digitales para mejorar la eficiencia de los cultivos

“Se estima que a final de este siglo la población crecerá un 45%, mientras que la tierra cultivable ha retrocedido un 20%”, explicó Castán. Ante este contexto, el responsable de IBM recordó que la productividad de la sociedad ha mejorado de forma notable en los últimos años, y seguirá haciéndolo en los próximos gracias a tecnología. Especialmente gracias a un recurso que hoy tenemos a nuestra disposición como nunca antes: “Los datos nos van a proporcionar la capacidad de producir más y mejor y de forma más eficiente”.

Esto será posible gracias al uso en el mundo agrícola de los llamados ‘gemelos digitales’, o ‘digital twins’, réplicas virtuales de modelos físicos que permitirán predecir cómo se van a comportar los cultivos a lo largo de los procesos de siembra. Gracias a la recopilación de datos en tiempo real, el uso de estos sistemas permitirá hacer simulaciones virtuales de cómo pueden evolucionar los cultivos en función de distintos parámetros, como la lluvia o el sol, para identificar las variaciones del proceso productivo que permitan hacerlo más productivo. Así, según IBM, en los próximos cinco años será posible favorecer que las plantas puedan captar mejor la energía del sol, capturar más CO2 o incluso obtener más nutrientes.

Los 'gemelos digitales' permitirán analizar y compartir datos en tiempo real sobre los cultivos para mejorar la eficiencia de la cadena de suministro alimenticia. - IBM

2. Una cadena de registro trazable e inteligente

En España, cada año se desperdician siete millones de toneladas de alimentos, la mayoría de ellos frutas y verduras que ni siquiera han sido procesadas. Esto es debido en parte, según IBM, a que en la actualidad los distintos agentes de la cadena de producción y suministro no tiene visibilidad sobre la demanda futura de alimentos y “las decisiones que se toman no están basadas en información completa”.

Una situación que podrá cambiar en los próximos cinco años gracias al uso de la tecnología ‘blockchain’. “Podremos eliminar las incógnitas que causan estos problemas en la cadena de suministro con el objetivo de que los granjeros puedan producir en función de lo que se va a vender en el próximo año y facilitar que los alimentos lleguen lo más frescos posibles a las casas”, explicó.

Gracias a la trazabilidad de sistemas basados en ‘blockchain’, será posible realizar un seguimiento de todo lo que ocurre en la cadena de suministro, para así prever lo que va a ocurrir en el futuro y ajustar la producción. Además, gracias al internet de las cosas, será posible automatizar el registro de datos en tiempo real en la base de datos de ‘blockchain’. “Finalmente, a esta información deberán añadirse capacidades de ‘machine learning’ que nos permitan obtener información sobre cómo consumimos los alimentos y así modular la producción para que se ajuste a estas necesidades reales”, añadió.

3. ‘Big data’ para entender el ADN de los alimentos

Una vez que el producto ha sido recolectado, transportado y almacenado, llega al estante de un supermercado. Pero durante todas estas fases ha podido estar expuesto a microbios que condicionen su consumo. “Si analizamos los microbios que contienen y los controlamos en cualquier momento de la cadena, podemos prevenir enfermedades ocasionadas por el consumo de alimentos en mal estado”, explicó Castán.

Para ello, los laboratorios de IBM ya han creado una gran base de datos de genomas a partir de la cual es posible realizar pronósticos sobre cómo evolucionarán los alimentos a lo largo de la cadena de suministro –y qué efectos podrá tener esto en los consumidores– mediante el uso de técnicas de ‘machine learning’. Gracias a estos avances, “en los próximos cinco años vamos a ser capaces de comprender cómo conviven y se relacionan todos estos tipos de microbios”, explicó. Esto será posible gracias a técnicas de secuenciación de ADN de última generación (mucho más rápidas que las anteriores), junto con el uso de modelos de bioinformática capaces de analizar y entender la relación de los distintos organismos en el ecosistema.

Las mejoras en la secuenciación de ADN más el uso de nuevos modelos de inteligencia artificial permitirá entender mejor las relaciones entre los alimentos y las bacterias que conviven con ellos. - IBM

4. Un detective de microbios en tu cocina

Un paso más será llevar toda la tecnología disponible a los hogares, y en concreto, a la cocina, para así poder controlar los alimentos en el momento que los vayamos a consumir. Para ello, IBM ha desarrollado unos dispositivos ópticos que, instalados en un teléfono móvil –o en el futuro en un cuchillo o incluso una tabla de cortar–, podrían avisar de la calidad de los alimentos que se van a consumir.

Esta tecnología permitirá analizar e identificar los contaminantes presentes en la comida, en tiempo real y sin esfuerzo. Para ello se contará, por un lado, de una capa de tecnologías ópticas muy avanzadas que generan imágenes espectrométricas, que ofrecen información sobre la composición molecular de una sustancia. Y por otro, con algoritmos de inteligencia artificial, que permitirán comparar estas imágenes con otros miles de ejemplos en busca de patrones que alerten de la presencia de patógenos.

5. Nuevos sistemas de reciclaje de plástico

A día de hoy unos ocho millones de toneladas de plástico se tiran al océano cada año y para 2050 se calcula que habrá más plástico que peces en el mar. ¿Cómo podemos reducir la contaminación de los plásticos y evitar que termine en el mar?

Además de las medidas para disminuir el consumo diario de este material, Castán señaló que IBM trabaja en nuevos sistemas que permiten atajar uno de los grandes retos que impide que los actuales mecanismos de reciclaje sean más efectivos: el hecho de que los plásticos más comunes que se emplean en el día a día, los PET, solo puedan reciclarse en un 10%.

La solución que plantea IBM es emplear un sistema de reciclaje a través de catalizadores llamado VolCat,  que permite separar completamente el plástico del resto de componentes y convertirlo en polvo para facilitar su reciclaje. Al convertir el plástico en monómeros en forma de polvo éste puede emplearse en un 100% para convertirlo en nuevo plástico. “Evitando así que los plásticos lleguen al mar y facilitando que se les dé una nueva vida”, añadió.

La tecnología en la que trabaja IBM facilita que los plásticos se separen más fácilmente del resto de componentes de los envases para favorecer su reciclaje. - IBM

En definitiva, Castán incidió en la responsabilidad tanto de personas, como de gobiernos, y grandes corporaciones como IBM, a la hora de trabajar para resolver las problemáticas que se producen a lo largo de todo el ciclo productivo de los alimentos y favorecer así un futuro más sostenible. “Es sobre este ciclo sobre el que queremos actuar y entender cómo la tecnología nos puede ayudar”, concluyó.

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