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Educación financiera Act. 19 oct 2020

Cómo manejar las deudas durante la crisis del COVID-19

Mónica Coca (Colaborador externo)

La pandemia global está teniendo serias consecuencias financieras para millones de personas en todo el mundo. La paralización de la economía y la destrucción de puestos de trabajo ha provocado que muchas familias se encuentren en serias dificultades para afrontar los pagos y mantener la estabilidad financiera.

La vulnerabilidad financiera, según la definición de BBVA Research en su estudio “Vulnerabilidad financiera de los hogares españoles ante la crisis del COVID-19”, se refiere a “la capacidad de los individuos u hogares para hacer frente a un shock que implique la pérdida de la principal fuente de ingresos”. Según este informe, la clasificación se realiza en función del tiempo que son capaces de aguantar, sin tener fuente de ingreso, cubriendo sus costes de vida y sin recurrir al crédito ni cambiar de vivienda”. Además el 33% de los hogares españoles es muy vulnerable financieramente. Tan solo aguantarían menos de 3 meses con sus propios recursos en caso de perder su principal fuente de ingresos.

Esta situación se repite en todos los países debido al shock que ha supuesto la irrupción de la pandemia global. El estudio The financial fragility of European households in the time of COVID-19” de Maria Demertzis (Bruegel), Marta Domínguez-Jiménez (Bruegel) y Annamaria Lusardi (George Washington University Global Financial Literacy Excellence Center), revela que “uno de cada tres hogares europeos no podrían afrontar un impacto inesperado en tiempos regulares y mucho menos durante una pandemia”. El estudio analiza las deudas de las familias europeas, “la gran mayoría de los préstamos son préstamos hipotecarios. Los hogares no utilizan préstamos al consumo (de bancos o tarjetas de crédito) para financiar sus gastos”.

El reto de gestionar la deuda

Ante una merma o pérdida de ingresos que pueda derivar en una situación de morosidad, es conveniente actuar cuanto antes. Las personas que prevean dificultades en los pagos de sus préstamos y/o líneas de crédito deberían, según recomienda este artículo de la Oficina de Protección Financiera del Consumidor de Estados Unidos, acudir a un asesor financiero que las ayude a analizar su situación financiera, laboral y metas financieras, así como los ingresos y gastos habituales. Será más sencillo ajustar los gastos para pagar las deudas más rápidamente, obtener información sobre los programas de ayuda disponibles para ciudadanos en apuros económicos o plantear una reunificación de las deudas que permita afrontar el pago de una única cuota mensual.

Maneras de terminar o disminuir las deudas en un dos por tres

Además de buscar la ayuda de un asesor para manejar la deuda, también se pueden llevar a cabo otras acciones que ayuden a reajustar las finanzas a nivel personal. El Global Financial Literacy Excellence Center ha publicado una guía con los pasos necesarios para afrontar los pagos, entre los que se encuentran:

  • Informarse de las ayudas que están proporcionando los gobiernos locales y nacionales en estos momentos de crisis.
  • Estar en contacto con las entidades financieras para comprobar qué ajustes podrían realizarse en los contratos de los productos financieros.
  • Revisar el presupuesto personal con el objetivo de adaptarlo a la nueva situación.
  • No dejar de lado el colchón financiero para afrontar posibles emergencias.
  • Aprovechar la tecnología para gestionar los productos bancarios de forma directa y rápida y, a la hora de comprar, comparar precios y buscar las mejores ofertas.

La educación financiera es un sólido apoyo para gestionar, en la medida de lo posible, el nivel de deuda y mantener la salud financiera. Dicha formación, “debería ocupar un lugar más prominente en la vida de las personas”, explica Helen Gibbons, miembro del Consejo de Administración de Better Finance y del Consejo Asesor del Centro para la Educación y Capacidades Financieras de BBVA que aconseja, a la hora de adquirir conocimientos sobre finanzas, hacer hincapié en estos cuatro puntos. “Diversificar los ahorros, mantener un nivel de deuda que sea manejable, revisar las finanzas personales con más frecuencia y usar la tecnología para el control financiero”.

La tecnología brinda la oportunidad de acceder a multitud de recursos abiertos y accesibles a todo el mundo para expandir nuestros conocimientos y capacidades en los asuntos que atañen a nuestras finanzas. Un ejemplo de ello son los podcast de BBVA  Edufin que profundizan en temas como “Los mejores consejos para ahorrar” o “Cómo elegir un préstamo al consumo”.

Si se quiere mejorar la educación financiera es necesario acudir a recursos e información de calidad. El Centro para la Educación y Capacidades Financieras de BBVA ofrece en su página web una selección de estudios, aplicaciones e iniciativas digitales que son de gran ayuda para reforzar conocimientos en este campo.

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