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BBVA Podcast 26 nov 2019

Cómo sacarle el máximo partido al 'Black Friday' sin sobresaltos

El próximo 29 de noviembre tendrá lugar una nueva edición del ‘Black Friday’, una de las fechas señaladas para conseguir adquirir aquellos productos que tenemos desde hace tiempo anotados en nuestra libreta por precios en teoría más asequibles que en otros momentos del año. Aunque es una tradición que lleva pocos años en España, en EE. UU. su origen se remonta a mediados del siglo pasado, cuando, tras un partido de fútbol americano en Filadelfia, muchas tiendas de la ciudad decidieron hacer promociones especiales, lo que derivó en que las calles se saturaran de gente, una marea que en la prensa de la época recibió el apelativo de negra.

El ‘Black Friday’ significa el pistoletazo de salida de las compras de Navidad junto al ‘Cyber Monday’, que este año se celebrará el 2 de diciembre, aunque este último tiene una mayor orientación hacia las compras digitales. Sin embargo, hay que evitar dejarse llevar por la tentación y no lanzarse a realizar compras compulsivas que nos desajusten el presupuesto, sobre todo pensando en el previsible incremento en los gastos que tendremos a finales de año. Para lograrlo, nada mejor que ser previsores, organizarse con tiempo y tener en cuenta una serie de pautas que nos darán tranquilidad y contribuirán a que disfrutemos más si cabe de este día:

  1. Antes de comprar nada, hay que comparar. Internet pone a disposición de los consumidores un sinfín de comparadores de productos. Incluso existen muchas páginas en las que los usuarios aconsejan sobre dónde adquirir determinados productos o en relación a próximas promociones. En ‘Black Friday’, conviene ser pacientes y no lanzarse a por la primera oferta que veamos. A través de nuestro teléfono móvil, también podemos descargarnos aplicaciones gratuitas que rastrean los precios de los productos ‘online’, realizando seguimientos a lo largo del tiempo, para saber si este es el momento propicio para adquirirlos.
  2. Hacer una lista de lo que tengamos pensado adquirir, tanto para uno mismo como para posibles regalos. Además, es conveniente que crear un presupuesto de gasto, o, al menos, una horquilla máxima y mínima del dinero que vamos a invertir.
  3. Revisar nuestras finanzas y, si lo necesitamos, consultar los productos de nuestra entidad bancaria. BBVA, por ejemplo, ha puesto en marcha un nuevo proceso para solicitar vía web o ‘app’ préstamos rápidos de forma ‘online’ a no clientes, sin necesidad de enviar documentación ni tener que abrir cuenta corriente, gracias a su servicio de agregación. En un plazo máximo de 24 horas en días laborables, BBVA dará respuesta, pudiendo el usuario, en caso de recibir respuesta positiva, elegir darse de alta como cliente, decidir si desea abrir y recibir el dinero al instante en una Cuenta Online Sin Comisiones de BBVA o domiciliar y recibir su préstamo en una cuenta de otro banco. Ambas opciones son 100% digitales y se realizan desde el móvil.
  4. Guardar toda la documentación posible. Además del ticket de compra, que es la principal justificación legal y formal en relación al producto que hemos adquirido, intentemos no tirar la publicidad en la que encontramos la oferta, ya que es vinculante y puede servir de garantía en caso de que no se cumplan las condiciones publicadas.
  5. Los derechos como consumidor son los mismos en un producto rebajado. El dependiente estará obligado a devolver el dinero si el producto está defectuoso. En cambio, en las ventas por internet disponemos de 14 días para devolver lo comprado sin tener que dar explicaciones.
  6. Los productos, aunque sean rebajados por el ‘Black Friday’, deben tener la misma calidad que en cualquier otro momento del año, no pudiendo comercializarse como nuevo nada que esté defectuoso. Además, en las tiendas físicas, junto al precio rebajado debe aparecer el que tenía anteriormente o, al menos, el porcentaje de descuento aplicado.
  7. Siempre que sea posible, usemos la tarjeta de crédito antes que la de débito. Normalmente, en el caso de las primeras, el dinero que se usa para las compras no tiene por qué estar en la cuenta bancaria, por lo que la entidad financiera impone un mayor número de filtros de seguridad.
COMPRAS EN INTERNET

Antes de comprar, conviene comparar. Internet pone a disposición del usuario comparadores para facilitar la compra.

Consejos específicos para internet

En el caso de la Red, que cada vez utilizamos con mayor frecuencia para realizar compras, es necesario incidir en una serie de recomendaciones específicas para evitar ser víctimas de ningún fraude relacionado con el cibercrimen:

  1. Utilizar siempre una red segura y huir de cualquier red de wifi pública en la que podemos ser potenciales víctimas de un robo de datos.
  2. Comprobar que la dirección web en la que estamos comprando es segura. Para verificarlo, o bien la url en la que nos encontremos comenzará por ‘https://’ o aparecerá a un lado un icono de un candado.
  3. No realizar ninguna transferencia bancaria si no nos fiamos plenamente del vendedor. En ese caso, optar por Paypal o una tarjeta de crédito. Además, los clientes de BBVA en España podrán realizar compras ‘online’ utilizando solo su número de móvil, y de forma segura. Solo hay que activar en la ‘app’ de BBVA la llamada ‘Clave Bizum’ (una clave de seguridad de cuatro dígitos) y el pago se podrá realizar en cuestión de poco más de 30 segundos.
  4. Nunca dar el pin de nuestra tarjeta y abandonar de inmediato una web si nos lo pide. En cambio, sí que es habitual que en un proceso de compra ‘online’ se nos solicite el código de seguridad de la tarjeta, que se encuentra en su parte trasera.
  5. Revisar siempre las condiciones de compra de la web que deberán estar visibles y a disposición del consumidor. Hay que conocer muy bien la cuantía de los gastos de envío, la política de devoluciones y los plazos de entrega, así como si la entidad está o no domiciliada en España, de cara a posibles reclamaciones.
  6. Precisamente, en el caso de reclamaciones, la primera vía es siempre ponerse en contacto con el vendedor para intentar solucionar el problema a través de un correo electrónico o de un formulario ‘online’ que se haya habilitado. Otra opción es utilizar las redes sociales. En caso de no obtener respuesta, lo más aconsejable es acudir a la oficina del consumidor más cercana para comprobar si la entidad está adherida al Sistema Arbitral de Consumo. Si la compañía está domiciliada fuera de la Unión Europea, nos tendremos que dirigir al Centro Europeo del Consumidor en España.

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