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Educación financiera 08 oct 2019

Cómo superar el miedo a hablar sobre dinero

No es fácil hablar de dinero. Muchas personas lo consideran un tabú o se sienten inseguras ante sus conocimientos financieros, por lo que evitan el tema en las conversaciones. El problema surge cuando ese comportamiento se lleva a cabo ante un asesor financiero.

Es más fácil conversar sobre religión, política o incluso la muerte, tres cuestiones que es mejor evitar en cualquier cena familiar, que de finanzas. Así lo afirma una encuesta de Wells Fargo que, en 2014, revelaba que casi la mitad de la población estadounidense (44%) consideraba el dinero como el tema del que le resultaba más difícil hablar, por encima de los tres mencionados. Años después, esta tendencia a evitar las conversaciones sobre finanzas no ha variado como demuestra el informe realizado en 20 18 por Fidelity Investments, en el que se confirma que el 34% de las parejas norteamericanas encuestadas no sabría decir con seguridad cuánto gana su compañero/a y el 33% de las parejas, con problemas de deuda, tienen dificultades para hablar de temas cotidianos como los gastos o el presupuesto.

Los motivos de este comportamiento son variados. Según los expertos, el dinero se considera algo personal porque de él depende, en muchas ocasiones, el estatus social de una persona y con él, su autoestima. Los tabúes y las inseguridades surgen por los errores que se han cometido en el pasado. El temor a que una mala inversión o una decisión incorrecta afecten a la imagen que se quiere proyectar en los demás, hace que las personas oculten cierta información, incluso a sus asesores financieros.

Este comportamiento solo consigue hacer más grande el problema y dificultar la búsqueda de soluciones, por lo que conviene perder el miedo a hablar de finanzas con estos sencillos pasos.

Hablar con las personas interesadas

Es el momento de romper el tabú y, cuando sea necesario, hablar de dinero con las personas que están involucradas en las finanzas del hogar. Según un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de East Anglia (Reino Unido), es más probable tener éxito cuando se toman decisiones financieras conjuntas que en solitario. Incluir a la pareja o a la familia en las decisiones que deben tomarse sobre el dinero es una estrategia de salud financiera que minimiza el riesgo de cometer errores. Además de compartir las decisiones, es una ocasión ideal para instruir a los más pequeños en temas financieros.

Actualizarse cada cierto tiempo

Las conversaciones sobre dinero no deben considerarse algo aislado que solo tienen lugar cuando hay que tomar una decisión importante. Hablar de finanzas debería ser algo habitual, para que todo el mundo esté actualizado sobre el tema y sepa cuál es la situación. Es aconsejable hacerlo siempre en un tono respetuoso, sin echarse en cara los errores cometidos y enfocando la conversación hacia los objetivos que se quieren conseguir y las estrategias para lograrlos. 

Ser transparente

Un asesor financiero es un experto que ayuda a sus clientes a tomar las decisiones más adecuadas, sobre todo en aquellos momentos que son clave para sus finanzas como la jubilación o la inversión de un capital. Un buen profesional se centrará en buscar soluciones, según el perfil del cliente, informándole sobre los productos más adecuados, de una forma clara, sencilla y transparente. Ocultarle información le impedirá hacer correctamente su trabajo y solo servirá para empeorar los posibles problemas financieros que se tengan.

Mejorar el nivel de educación financiera

La inseguridad que se siente cuando se habla de dinero solo puede superarse mejorando el nivel de educación financiera. Hay muchas maneras de conseguirlo: leer publicaciones y artículos especializados, reflexionar sobre nuestro comportamiento financiero y aprender de los errores, utilizar herramientas digitales para poner en orden las finanzas o asistir a algún curso o conferencia sobre educación financiera.

Internet ha facilitado mucho la tarea de ponerse al día, pero hay que saber dónde buscar. Además de las publicaciones especializadas que son una buena fuente de información, las entidades financieras ofrecen una gran variedad de recursos. Por ejemplo, en el Centro para la Educación y Capacidades Financieras de BBVA se pueden encontrar todo tipo de noticias, buenas prácticas y estudios para promover la generación de conocimiento y favorecer que las personas adquieran las capacidades necesarias para tomar decisiones financieras informadas. De esta forma, al saberse bien informado, el dinero dejará de ser un tabú y se convertirá en un tema natural de conversación.

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