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Finanzas personales 13 ago 2018

Consejos de ahorro para cuando nazca un bebé

Popularmente, se suele decir que los niños llegan con un pan bajo el brazo. Pero lo cierto es que la llegada de un pequeño a la familia conlleva una serie de gastos adicionales, desde la adecuación del hogar a las necesidades del bebé hasta los condiciones básicas que se precisarán para sus prioridades.

¿Conoces la herramienta Baby Planner?

Los padres primerizos suelen ser más proclives a poder incurrir en unos gastos superiores a los que ya han recibido a alguno o varios hijos antes. En buena medida, porque algunos artilugios o muebles que, tras el primogénito, han quedado prácticamente nuevos y apenas utilizados.

La adecuación de la habitación para el bebé es uno de los principales gastos iniciales en los que se puede incurrir. Algunos expertos consideran que es mejor sopesar todas las necesidades que vaya a tener el nuevo miembro de la familia, ya que no serán necesarios algunos elementos o muebles que, al menos en un principio, no se van a utilizar.

Eso sí, se puede ahorrar algo de dinero si los muebles del cuarto del bebé pueden tener una adecuación según el crecimiento del pequeño. La cuna será uno de los gastos fijos, aunque si se puede disponer de alguna de segunda mano o de algún familiar que la facilite, ya supondrá un ahorro más que significativo.

En cuanto a la alimentación, los pediatras recomiendan la leche materna durante el mayor tiempo posible. Además de aportar más defensas al recién nacido, se puede aplazar el gasto que supone la compra de biberones, tetinas y botes de fórmula que encarecen el presupuesto.

Cuando se llega al momento de la alimentación complementaria, lo más recomendable es recurrir a los alimentos más naturales. Además de acostumbrar el paladar a esos productos, se logrará un ahorro considerable en determinados productos elaborados que en muy poco tiempo dejarán de comer los pequeños.

En línea con lo anterior, la adquisición de una trona no será necesaria hasta que el bebé tenga una cierta edad. Mientras tanto, el consejo más común es que sus comidas se hagan en el propio regazo de los padres.

Para el aseo del bebé, tampoco es necesario incurrir en grandes gastos mientras sean pequeños. Además, cuanto más grande sea la bañera mayor consumo se hará de agua. La organización de los utensilios de baño se puede ajustar, en un primer momento, en pequeñas mallas que apenas ocupan espacio y son más económicas.

La ropa que necesita un recién nacido suele ser muy limitada y condicionada a la estación en la que nazca. El principal consejo de algunas asociaciones de consumidores es no incurrir en un número ilimitado de modelos y, menos aún, excesivamente costosos. Algunas prendas se quedarán, en muy poco tiempo, pequeñas. Y otra recomendación más sobre el calzado: si no andan, ¿para qué?

Aún quedarían por evaluar las necesidades para el juego del pequeño. En un principio, el bebé prestará más atención a cualquier objeto que al cúmulo de muñecos o juguetes que se suelen acumular con la llegada del recién nacido. Algo similar ocurre con los carritos y útiles para sus desplazamientos. La mejor opción es la de aquellos que se puedan adecuar a sus necesidades en paralelo con el crecimiento del bebé.

Planificación

BBVA Research calcula que el gasto de las familias que tienen un niño de hasta tres años se incrementa un 10% respecto a las que no han tenido un bebé. El banco ofrece ahora una aplicación (Baby Planner) para poder calcular el coste exacto que puede tener la llegada de un pequeño al hogar.

Según sus cálculos, el mayor gasto se registra en moda y calzado, seguido de educación y el mobiliario. Eso sí, el peso del transporte, el ocio y los restaurantes y hoteles disminuye con la llegada de un pequeño al hogar.

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