BBVA Corporate & Investment Banking está incorporando inteligencia artificial directamente en ePricer, su plataforma digital de productos estructurados, mediante una nueva versión diseñada para conectar mejor la generación de ideas, la cotización y la gestión del ciclo de vida.
Inteligencia Artificial
Más de 7.000 profesionales de Banca de Empresas e Instituciones (BEI) utilizan ya herramientas de inteligencia artificial para mejorar la atención al cliente, agilizar el análisis de riesgos y aumentar la productividad comercial. Este ámbito concentra uno de los usos más extendidos de la IA en el Grupo BBVA. “Estamos incorporando la inteligencia artificial en procesos clave del negocio para ofrecer una experiencia más ágil, personalizada y eficiente a nuestros clientes”, afirma Jaime Sáenz de Tejada, responsable global de Banca de Empresas e Instituciones de BBVA.
Cómo se utiliza la IA, qué pasa con el procesamiento de datos y cómo afecta al cliente fueron algunos de los temas que se abordaron durante el ciclo Innovación e Inteligencia Artificial organizado por Ámbito Financiero.
Dos asistentes de inteligencia artificial generativa desarrollados por los equipos que gestionan los contacts centers de Italia y Alemania, los bancos 100% digitales del Grupo, reducen en más de un 15% el tiempo medio de gestión de las consultas más frecuentes sobre productos, servicios y procedimientos generales. Al agilizar la búsqueda de información y la preparación de respuestas, estos copilotos de IA ayudan a los gestores a resolver antes las dudas informativas y a dedicar más tiempo a los casos de mayor complejidad, que requieren un mayor análisis y atención personalizada.
Tras popularizarse con los asistentes conversacionales, la inteligencia artificial generativa evoluciona ahora hacia los agentes, sistemas capaces de comprender un objetivo, planificar cómo alcanzarlo y ejecutar acciones sobre distintos entornos. Gartner prevé que, en 2028, una empresa media del Fortune 500 tendrá en uso más de 150.000 agentes de IA, frente a menos de 15 en 2025, un crecimiento que anticipa una profunda transformación de la forma de trabajar y relacionarse con la tecnología.
Foto de apertura generada con IA.
En el ‘Summit’ de Marca Empleadora & Talento 2026 organizado por El Cronista, que reunió a referentes en talento y cultura organizacional de diferentes industrias, Vanesa Bories, directora de Talento & Cultura de BBVA en Argentina compartió la experiencia de la entidad financiera en metodologías ágiles, liderazgo y uso de la IA al interior de los equipos.
La Inteligencia Artificial (IA) está transformando la manera en que las instituciones financieras diseñan productos y servicios más accesibles, personalizados y eficientes. Su capacidad para analizar grandes volúmenes de información permite identificar necesidades, optimizar procesos y ampliar el acceso a soluciones financieras, contribuyendo así a fortalecer la inclusión y la salud financiera de más personas.
Las encuestas de satisfacción ya no son la única vía para entender la relación de los clientes con BBVA. El banco utiliza inteligencia artificial generativa para analizar cientos de miles de interacciones y obtener una visión más completa de su experiencia. De esta forma, procesa con IA determinadas conversaciones en España en canales como llamadas y conversaciones entre los clientes y los gestores en la ‘app’, y más de 220.000 llamadas mensuales realizadas entre clientes y gestores remotos en México. El objetivo es identificar necesidades y puntos de fricción con mayor rapidez y precisión, para ofrecer una atención más personalizada y eficaz. Todo ello, conforme a la normativa aplicable en materia de protección de datos. Esta solución es uno de los 1.127 casos de uso de IA que BBVA ya tiene activos al servicio de los clientes y el negocio.
En BBVA, el desarrollo y uso de la inteligencia artificial se apoya en un marco de IA responsable basado en ocho principios que promueven la transparencia, la seguridad, la privacidad y la supervisión humana. El objetivo es generar valor de forma sostenible respetando los estándares de seguridad, cumplimiento regulatorio y protección de los datos de los clientes, para así preservar su confianza en los servicios del banco en un entorno cada vez más automatizado. Estos principios se aplican mediante capacidades tecnológicas, mecanismos de gobernanza y programas de formación y acompañamiento a los empleados.