Economía
Economía
Hablar de los colombianos es dibujar un perfil humano muy particular que emerge de las entrañas de una tierra salpicada de regiones, en un capricho geográfico rodeado por dos océanos y atravesado por tres grandes cordilleras, que explican en parte los contrastes, los acentos y la diversidad de su gente. Un territorio de costeños, paisas, rolos, opitas, vallunos, llaneros y santandereanos. Culturas propias y tan diversas que atenúan sus diferencias en la desbordada alegría, pujanza, creatividad y deseo de superación; común denominador del colombiano.
Los menores precios del petróleo y un complejo contexto internacional para la inversión y las exportaciones del país llevarán al Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia a un crecimiento alrededor de 2%. Este crecimiento estará determinado por la expansión de la industria petroquímica, las importaciones, el sector de servicios y la construcción.
BBVA Colombia adopta metodologías de trabajo colaborativo y ágil implicando en el proceso a decenas de personas de diferentes áreas.
La mayoría de los bancos prestan atención sólo al 'tejado': a los productos y servicios que los clientes ven. BBVA Colombia ha realizado cambios tanto a los productos y servicios como a su estructura, con el fin de ofrecer a sus clientes una verdadera experiencia digital.
Colombia se enfrenta a una nueva realidad ante la caída de los precios del petróleo. Es una realidad que implica un ajuste en el gasto tanto privado como público y por tanto en las tasas de crecimiento de corto y mediano plazo. La nueva realidad se puede ver con dos tipos de lentes: la pesimista, que nos lleva a vivir del pasado y de las glorias de los precios de petróleo cercanos a 100 dólares por barril, y la optimista que nos lleva a ver la nueva realidad como una oportunidad para fortalecer, encontrar y estructurar las fuentes de crecimiento de este país para el inmediato futuro. Tiendo a ver las cosas con el lente optimista y creo que lo que tenemos es una oportunidad.
La energía juega un papel fundamental en el desarrollo social y económico de un país. A medida que la riqueza de un país aumenta, su economía necesita más energía para el funcionamiento de su industria, movilizar su parque automotor, regular la temperatura de edificios y viviendas, y garantizar la demanda creciente que las personas tienen para alimentar sus equipos electrónicos y electrodomésticos.