Un nutrido grupo de empresas Momentum se han centrado en hacer la vida más fácil a los demás, a través de soluciones tecnológicas. Sus ideas están consiguiendo eliminar obstáculos y dar un nuevo sentido a las vidas de miles de personas.

Muy lejos quedan ya aquellos tiempos en los que nos parecía que la tecnología era algo frío e inaccesible que solo unos pocos privilegiados podían entender. En la actualidad, está tan presente en nuestras vidas, que muchas veces nos preguntamos cómo podíamos vivir sin ella. En el caso de una persona con discapacidad, esta sensación es mucho más grande.

La tecnología ha entrado en sus vidas como aire fresco y les está abriendo las puertas a un mundo mucho más accesible, en el que la movilidad y el acceso a la información están dejando de ser retos para convertirse en algo cotidiano. Las empresas tienen aquí un nicho de mercado que un nutrido grupo de compañías de Momentum están ocupando, no solo para hacer la vida de estas personas más fácil, sino también para llenarla de experiencias y emociones a las que, de otra forma, no podrían acceder.

Tecnología para la comunicación

Es el caso de la empresa vasca Irisbond que trabaja en el desarrollo y la comercialización de un sistema que permite controlar el ordenador con la mirada. Es decir, ponen al alcance de todos un software parecido al que permite que el famoso físico Stephen Hawking pueda comunicarse. Los usuarios de Irisbond ven cómo, de la noche a la mañana, pasan de vivir aislados y sin voz, a poder hablar, escribir, navegar por internet e incluso, trabajar, con tan solo mover los ojos ante la pantalla del ordenador. La labor de esta compañía ha hecho valedores a sus responsables de reconocimientos y premios, aunque lo que les mueve es otra motivación. “Es un sistema que da dignidad a las personas y la capacidad de tomar las riendas de su vida. Nuestro compromiso es intentar a ayudar, a través de asociaciones y la administración, a acercar la tecnología a las personas”, cuenta uno de sus fundadores, Eduardo Jáuregui.

Hacerlo fácil

Eliminar barreras es también la misión de la empresa navarra, Job Acommodation y sus creadores: Ion Esandi y Patxi Fabo. Estos jóvenes ingenieros entraron en Momentum con una apuesta clara: el diseño centrado en el usuario. Su actividad se enfoca en asesorar a las compañías para que hagan sus productos accesibles a todo tipo de personas y, también, crean sus propios productos. ¿Su lema? “Hacemos las cosas fáciles de entender, fáciles de usar”. La tecnología les permite trabajar en soluciones innovadoras, pero las ideas les vienen por el lado más humano. Según Patxi Fabo: “Vivimos en la era de las colaboraciones y las empresas pequeñas como la nuestra que no tienen un músculo financiero grande, estamos obligadas a colaborar. Esto se convierte en una oportunidad de generación de valor porque te obliga a abrir la ventana y que entre aire”.

Otra barrera que la tecnología está eliminando es el acceso igualitario al mundo del ocio. Algo tan cotidiano como ir a ver un espectáculo, puede ser todo un mundo para las personas con discapacidad sensorial. Aptent, una empresa Momentum especializada en accesibilidad en la comunicación, ha dado con la solución. El software de sus fundadores; Javier Jiménez y Diego Carrero, es adaptable al móvil, permite ver subtitulados los libretos y cuenta con audiodescripción de la obra. Gracias a su trabajo, no solo las personas con discapacidad, sino también los mayores e incluso, los turistas que no hablan español, pueden disfrutar plenamente de las obras accesibles donde está presente Aptent.

Libertad de movimiento

Otro de los retos de la discapacidad, moverse por la ciudad, ha sido uno de los focos de actividad de la empresa tecnológica, afincada en Cataluña, Mass Factory. Detrás de su servicio de navegación accesible para el móvil, se encuentra una persona invidente, Jordi Roig de Zárate, que tenía la necesidad de moverse por la ciudad con más precisión y seguridad. La aplicación que esta empresa ha sacado al mercado, App&Town, permite calcular la ruta más rápida a un punto, informa sobre los horarios del transporte público, muestra los recorridos accesibles… Sin embargo, no es una tecnología solo para las personas con discapacidad: “La aplicación está pensada y desarrollada para ser utilizada por todo el mundo”, explica Jordi Roig.

Cuidado de la salud

En el terreno de las aplicaciones, también se mueve la empresa vasca Inithealth. Un hecho cotidiano fue el que inició el camino de esta compañía: “Inithealth nace de la historia personal de un trabajador de la empresa que, debido a su enfermedad, acudía a diferentes centros médicos con la típica carpeta de gomas azules que todos tenemos guardada, con sus informes médicos, y pensó que habría que buscar una solución”, cuenta Juan Carlos Santamaría, director de Desarrollo de Inithealth. Gracias a esta circunstancia, la empresa ha creado una aplicación para que las personas gestionen su salud y puedan, con un clic, acceder a su historial médico, controlar la alimentación o establecer retos físicos.

La tecnología también es una aliada de las personas mayores para retrasar el tan temido deterioro cognitivo. En Cognitiva Unidad de Memoria utilizan sus propios programas informáticos para que los usuarios permanezcan activos y refuercen el lenguaje, la comprensión y la concentración, entre otras áreas. Su directora, Carmen Sam Carrión, tiene muy claro cómo impacta su trabajo en la vida de los demás: “Las personas atendidas mejoran su calidad de vida y apoyamos a sus cuidadores directos para que puedan expresar su situación a nivel emocional y encontrar un alivio. Además, hacemos labor de promoción de la prevención para concienciar a la gente”.

En Momentum, hay muchos más ejemplos de empresas que utilizan la tecnología con impacto social: Sorbcontrol, Cocemfe Toledo, Batec Mobility… Todas ellas están demostrando que las soluciones tecnológicas combinadas con la sensibilidad social, se traducen en nuevas oportunidades para las personas que las necesitan y, sobre todo, en vidas que mejoran.

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