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Educación financiera Act. 02 mar 2017

Leopoldo Abadía: “Gastar con la cabeza no es una opción, es un deber”

pensar libro recurso

A finales de 2008, cuando todavía no podíamos ni imaginar los terribles efectos que sobre la economía española tendría la crisis inmobiliaria en Estados Unidos, un profesor veterano, Leopoldo Abadía, se hizo famoso. Abadía, con más de 30 años de carrera en la prestigiosa escuela de negocios IESE, acuñó el término de “crisis ninja” para referirse a la locura en la que entraron muchos bancos estadounidenses, que se engordaron sus cuentas vendiendo casas y dando hipotecas a compradores insolventes, siempre alentados por esa máxima de que “el ladrillo nunca baja”.

Abadía fue el primero en desenredar, con un lenguaje llano, chispeante y cargado de humor, el embrollo de la globalización financiera que al final acabó salpicándonos, y de qué manera. Además, desde ese momento, este profesor retirado, padre de una familia con 12 hijos y más de 40 nietos, no ha parado de escribir libros y artículos y de acudir a programas de televisión para seguir explicando en términos totalmente comprensibles otras vertientes de la crisis o los mecanismos que mueven la economía.

En esta entrevista, Abadía, siempre contra la corriente, considera una barbaridad esa idea de que los niños, desde la primaria, deban tener “cultura financiera”. Sin embargo, asegura que “gastar con la cabeza no es una opción, sino un deber”. Y también dice que el dinero hay que ponerlo “en entidades fiables y en productos poco arriesgados”, en parte porque el ladrillo, origen de tantos males, le sigue oliendo a chamusquina.

En breve el Banco de España va a encargar una macro-encuesta para valorar la educación financiera de los españoles y ver cómo se defienden con la economía doméstica. A la espera de las conclusiones de esa encuesta, ¿cuál es su percepción sobre la cultura financiera que tiene el ciudadano medio de este país?

Leopoldo Abadía: Me da la sensación que gracias a la crisis ahora sabemos más, o mejor dicho, gastamos con la cabeza, que ya es mucho. La educación financiera, si se hace en términos incomprensibles será inútil. Sólo es viable si se explica como a niños de dos años…

¿Hasta qué punto la crisis fue propiciada o potenciada precisamente por la falta de cultura financiera de los españoles?

Leopoldo Abadía: Se mezclaron muchas cosas. Creo que es –porque seguimos instalados en ella– una crisis en la que ha habido una gran falta de ética y decencia por muchas entidades que crearon unos productos de auténtica porquería. La gente, animada por el bienestar y por la facilidad de crédito se vio metida en tal embrollo que no sé si con esa formación financiera que tú dices se hubiera podido evitar. Lo dudo.

¿No cree que en los estudiantes, desde su más tierna infancia, deberían tener una asignatura específica sobre finanzas aplicadas a la vida cotidiana?

Leopoldo Abadía: Ahora hay una obsesión en España porque la gente sepa eso que se llama ‘la cultura financiera’, desde el colegio, desde las aulas, y me parece una barbaridad. Hace poco, una amiga mía profesora, que da clases a niños y niñas de 14 y 15 años, me llamaba y me dice: “Tengo un libro de economía, que estoy dándole a mis alumnos, que tiene una frase, que he copiado, que dice ‘las economías de aglomeración se compensan con las economías de desaceleración’, ¿tú lo entiendes?”. Y yo le dije que no. Ella me dijo que tampoco, pero me comentó que todos los niños y las niñas lo habían memorizado y lo habían puesto en un examen y que no podía suspenderles porque el libro lo ponía así y era lo correcto. Y, claro, aprueban un examen sin saber economía. Si queremos eso, mal vamos…

Usted ha tenido 12 hijos y más de 40 nietos. ¿Cómo se las ha ingeniado para cuadrar el presupuesto familiar?

Leopoldo Abadía: A base de milagros. Mi mujer inventó el “euro de goma” porque hacía maravillas para dar de comer a todos. Gastar con la cabeza no es una opción, es un deber.

¿Qué consejos puede dar a un cabeza de familia de hoy en día para salir adelante en un entorno tan incierto?

Leopoldo Abadía: Lo mismo: que hay que gastar con cabeza. Que no hay que hacer locuras o que si las haces las pienses y tengas en cuenta las consecuencias. No digo que no haya que consumir, digo que lo que se consuma que se piense…

¿Hemos aprendido algo los españoles con la crisis monumental que hemos padecido o, por el contrario, cree que, tan pronto como la mejora de la situación económica sea evidente, vamos a echar a la casa por la ventana de nuevo?

Leopoldo Abadía: Es un riesgo, desde luego. Pero creo que estamos aprendiendo varias cosas: a no tragarnos cualquier cosa, a saber que la letra pequeña puede ser una trampa, a hablar de tú a tú a las entidades financieras, a ahorrar, a ser más solidarios, a creer en la familia… eso ya es muchísimo.

¿Cree que es buen momento para invertir en ladrillo, ahora que parece que se empieza a recuperar el sector de la construcción y los precios de la vivienda vuelven a estar al alza?

Leopoldo Abadía: Pues no lo sé, porque es un sector del que no me fío mucho: las locuras y sinvergonzonerías inmobiliarias han sido de tal calibre que no sé muy bien si es realmente un sector seguro.

Nuestros lectores son pequeños ahorradores. Póngase en el lugar de uno de ellos que se ha llevado a su cuenta corriente 50.000 o 60.000 euros después de escuchar historias para no dormir sobre acciones preferentes y cosas por el estilo, y que ahora no sabe qué hacer con su dinero. ¿En qué invertiría Leopoldo Abadía sus ahorros?

Leopoldo Abadía: Como dice mi mujer, el dinero hay que meterlo bajo el colchón. Y como eso no se puede hacer, hay que ponerlo en entidades fiables y en productos poco arriesgados. Y si se invierte en bolsa, que sea en empresas sobradamente solventes.

¿Cuáles son los defectos como inversor del español? ¿No cree que somos demasiado conservadores y acabamos siempre poniendo todos los huevos en el inmobiliario?

Leopoldo Abadía: Es muy posible o buscamos “iluminaciones” para pegar un pelotazo. Tenemos una cultura muy blandita sobre el esfuerzo y nuestra aspiración es ganar mucho trabajando poco…

¿Estamos cerca del final de la crisis, como aventuran algunos políticos, o cree que esto va para muy largo y que el mundo no volverá a ser el que era antes de 2008?

Leopoldo Abadía: Son varias preguntas. Estamos más cerca de la estabilización y del hacernos a la idea de que las cosas han cambiado. En Europa debemos hacernos a la idea de que estamos más cerca de los Estados Unidos Europeos y esa es una idea que a mí me encanta. Pero creo que el camino es largo y que las cosas no han acabado: con la deuda que tenemos y el paro tan elevado, esto no está arreglado.

Usted publicó en 2009 un best-seller que le convirtió en una estrella mediática, “La crisis ninja y otros misterios”. Luego ha escrito varios libros más explicando cómo funciona el sistema económico en términos muy asequibles. ¿En qué está trabajando ahora?

Leopoldo Abadía: Estoy trabajando en un nuevo libro que saldrá en primavera de 2016 que hablará sobre cómo se puede pensar sobre el mundo, la actualidad y el futuro desde los 82 años…

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