Dicen que la fe mueve montañas. Pero, si hay algo que se aproxime a la fe como motor de muchas actividades, es la música. Millones de personas realizan cada año largos viajes para ver a sus ídolos en conciertos, hace que rememoremos personas, situaciones y nos despierta los sentimientos más profundos. Sobre la música gira el reto del Blue BBVA Challenge en esta tercera edición. El segmento joven de BBVA busca las mejores ideas empresariales que, a través de la música, consigan otros objetivos.

En las últimas semanas se han celebrado los Challenge Day de Bilbao y Madrid, que han servido para conocer a los primeros semifinalistas del concurso, pero habrá más oportunidades. Los jóvenes menores de 29 años interesados en participar en este programa formativo, cuyo objetivo es aprender a emprender, todavía pueden hacerlo a través de una plataforma ‘online‘ que ya está disponible.

Los cuatro mejores proyectos ‘online’ se sumarán a los 8 semifinalistas que ya se conocen y se batirán en una semifinal de la que saldrán los 6 finalistas. El ganador, que se conocerá la próxima primavera, contará con una aceleración del proyecto, y será el primer equipo en eligir destino en un voluntariado internacional, que también disfrutará el resto de equipos finalistas.

Los 8 semifinalistas, uno a uno

 – BBMusic

BBMusic plantea desvincular la música del alcohol, reforzando positivamente la reducción de su ingesta en conciertos, festivales o discotecas. El jurado destacó el carácter innovador, la pasión  y el impacto social que albergaba su propuesta.

El equipo que promueve esta idea tiene perfiles muy diversos: Victoria Ibáñez (Madrid), estudiante de Bachelor in Business Administration en IE University; María Barahona Peñas, estudiante de Farmacia en la Universidad Complutense de Madrid; Miriam Mira Padilla (Alicante), estudiante de Trabajo Social en la Universidad Autónoma de Madrid, Verónica García Sánchez (Alicante), estudiante de ADE en la Universidad de Alicante; e de Irene Gómez Arnaiz (Burgos), estudiante de Máster Universitario en Arquitectura en la Universidad Politécnica de Madrid.

– M Project

El Máster en Diseño e Innovación del H2i Institute de Madrid unió los caminos de Juan Pérez-Enciso Carral (Madrid), Isabel Arenas Torrente (Madrid), Lucía Muñoz Sueiro (Madrid), Nati Cristina Gomes de Jesús (Venezuela) y Eduardo Vilchez (Perú).

Este equipo propone utilizar la música como elemento de reinserción en la sociedad de jóvenes provinientes de centros de menores. Su programa pone a su disposición formación y herramientas en torno a la música para que puedan desarrollarse culturalmente. El jurado ha resaltado la factibilidad y probabilidad de sacar la propuesta adelante, unido al gran impacto social de la misma.

– Ur-Band

Con el objetivo de poner en común a músicos para que puedan desarrollar su talento nace Ur-Band, una aplicación colaborativa, similar a una red social, que constituye la propiesta de un equipo con un perfil meramente técnico.

Los impulsores de esta iniciativa son Andrés Trocaola Gómez (Madrid) y Diego Fernández García (Madrid), estudiantes del Grado en Ingeniería Industrial en Electrónica y Automática en la Universidad Politécnica de Madrid; Paula Trocaola Gómez (Madrid), estudiante de Diseño de Producto en el IED de Madrid; Cristina Valdeanero (Madrid), estudiante de Máster Universitario en Estrategias y Tecnologías para el Desarrollo en la  Universidad Politécnica de Madrid; y Nacho Fuentes Cantillana (Madrid), estudiante de arquitectura en la Universidad Politécnica de Madrid, formaron equipo.

El jurado ha destacado el poder de comunicación de su propuesta, mientras que ellos resaltaron el gran valor de la metodología de trabajo que desarrollaron junto a los facilitadores durante toda la jornada.

– El arte de conocerse

Los estudiantes de primaria son el público objetivo de este proyecto, que busca que los alumnos aprendan a identificar y expresar sentimientos, a través de actividades centradas en la música y la danza.

El proyecto está promovido por Alicia Soria Gómez (Madrid), ; Marina Alonso Parra, ambas estudiantes de Ingeniería de Telecomunicaciones en la Universidad Politécnica de Madrid y en ICAI, respectivamente. Formaron grupo con Elena Caminero Arnal (Madrid), estudiante de Económicas en la Universidad Complutense y Fabiola Antón Aragoneses (Madrid), estudiante de Económicas, Matemáticas y Estadística en la Universidad Complutense.

El jurado ha destacado su pasión compartida por el proyecto, unas dotes excelentes de comunicación y un proyecto caracterizado por el impacto social que conlleva.

– The Music Factory

Sare Ortuzar (Bilbao), graduada en Administración y Dirección de Empresas y Denis Ugalde (Bilbao), graduado en Derecho y actualmente cursando un MBA de emprendimiento, ambos en la Universidad de Deusto, se conocen desde el colegio. Completaron su equipo con la ayuda de Patrizia Varela (Bilbao), estudiante de Liderazgo, Emprendimiento e Innovación en la Universidad de Mondragón.

Su proyecto propone crear una plataforma que ponga en contacto a personas con talento musical, con otras que puedan ayudarles a desarrollar su carrera, cubriendo las funciones de manager musical. Asímismo, para monetizar el proyecto, la plataforma tendría una comisión, que posibilitaría a largo plazo, crear conciertos de artistas que formarán parte de la plataforma. El jurado destacó el carácter innovador y la factibilidad del proyecto, al utilizar un modelo probado.

– Metro Sound

Gracias a la carrera de Administración y Dirección de Empresas e Ingeniería en Tecnologías Industriales de la Universidad de Deusto, unieron sus caminos Ignacio Marcos Bernal (Bilbao), Daniel Irezabal Zorroza (Bilbao), Miguel Monreal (Bilbao) e Ignacio Arriola Bores (Bilbao).

“Fue Miguel quien conocía la posibilidad de incribirse en el Challenge y el que nos animó a participar“, comenta Daniel, “ya que todos estábamos interesados en el emprendimiento y la gestión y administración de empresas“, asegura. Su propuesta plantea una app que permita dar solución a los viajes tediosos en el metro, mejorando la experiencia de los usuarios, a la par que ofrece una oportunidad a las bandas musicales callejeras dándoles a conocer. El jurado ha resaltado el  impacto social de la propuesta , el gran poder comunicativo y su pasión.

– Lessongs

José Fernando Paniagua y Fernando David Vásques, ambos estudiantes de Ingeniería Informática en la Universidad Europea del Atlántico (Santander), son dos de los cuatro integrantes de un equipo que completa Diego Andrés López (Bilbao), estudiante de Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad del País Vasco, y Dagoberto Velázquez Pérez (Bilbao), estudiante de Administración Gastronómica en la Universidad Tecnológica Equinocial.

Su idea es crear una aplicación que transforme los apuntes de papel en canciones, que faciliten su memorización. De esta forma, se promueve la proyección de artistas locales, a la vez que se adquiere un compromiso con el medio ambiente, al reducir el gasto de papel. El jurado ha destacado ambos aspectos, además de la viabilidad y la enorme pasión y el gran poder de comunicación que transmite el equipo con este proyecto.

– Cid Team

La pasión por la música llevó a estos cinco compañeros de Universidad a planterase la posibilidad de dar forma a un proyecto emprendedor gracias al programa: César Claver Gómez (Bilbao) y Daniel Zamora Arenas (Bilbao) ambos estudiantes de Administración y Dirección de Empresas  y Derecho, Diego A. Castresana (Bilbao), Sofía Burguillo (Bilbao) y Víctor Chicharro (Bilbao), estudiantes de Administración y Dirección de Empresas e Ingeniería en Tecnologías Industriales, todos ellos estudiantes  en la Universidad de Deusto.

“Nunca se nos había propuesto una iniciativa similar, así que poder enfrentarnos a este reto por primera vez nos resultó muy emocionante“ comenta Sofía.

La finalidad de su proyecto pretende dar visibilidad a los artistas de forma profesional, buscando salvar las barreras que hoy en día les frenan en su desarrollo. Para ello han propuesto la creación de una aplicación que incluye tres perfiles con una serie de necesidades que podrán ser cubiertas a través de la app: el músico aficionado que quiera profesionalizarse en esta materia, el empresario que quiera ampliar su negocio dedicado a la música  y, por último, el fan que ansíe buscar una mayor opción de ocio musical en su ciudad.

El jurado ha destacado su pasión compartida por la música, unas dotes excelentes de comunicación y un proyecto caracterizado por su innovación.

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