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Opinión 10 diciembre 2018

La Declaración de Derechos Humanos cumple 70 años

Corría 1948. Un 10 de diciembre de frío invernal en París. Eleanor Roosevelt estaba nerviosa. Era probablemente un día histórico. Carraspeó sin dudar y presentó aquella Declaración única en la Asamblea General de las Naciones Unidas con estas palabras: “Nos encontramos hoy en el umbral de un gran acontecimiento tanto en la vida de las Naciones Unidas como en la vida de la humanidad. Esta declaración bien puede convertirse en la Carta Magna internacional para todos los hombres en todo lugar”.

Setenta años después celebramos ese preciso instante en el que nació la Declaración Universal de Derechos Humanos. Desde entonces, el escenario global ha cambiado, sobre todo el rol de las empresas, que se encuentran actualmente implicadas en  jurisdicciones antes reservadas en exclusiva a los estados.

Con este nuevo escenario, en BBVA entendimos que nuestro impacto en la sociedad, positivo y negativo, directo e indirecto, trascendía al negocio y, por ello emprendimos un compromiso en forma de travesía. La travesía era compleja; algunas veces fuimos solos con el impulso de nuestros grupos de interés, otras veces con compañeros del sector, y otras con socios globales, siempre en la misma dirección.

En solitario, trabajamos para que nuestras principales políticas recogieran el compromiso de cumplir con los derechos humanos; desde nuestro primer Código de Conducta lanzado en 2005, con una mención explícita a la septuagenaria Declaración, hasta la Política de Responsabilidad Social Corporativa (2018).  En ese sentido, el eje que nos guía es nuestro Compromiso en Materia de Derechos Humanos, revisado en 2018, y el Plan de acción de Derechos Humanos 2018-2020, derivado de un proceso de debida diligencia realizado en todo el Grupo.  En realidad nunca habríamos podido lograr todo esto sin el empuje de diversos grupos de interés: desde inversores y accionistas con los que dialogamos de forma constructiva, hasta ONGs que nos dieron no solo quebraderos de cabeza, sino nuevos argumentos para seguir en el empeño de cumplir los compromisos asumidos.

A nivel sectorial, nos embarcamos en el ‘Thun Group’ desde sus orígenes. A partir de ese momento, un grupo de bancos nos reunimos frecuentemente con la vocación de aterrizar los Principios Rectores sobre las empresas y los derechos humanos aprobados por Naciones Unidas en 2011. Estos principios, popularmente conocidos como ‘Principios Ruggie’, fueron un gran hito para las empresas interesadas en integrar los derechos humanos en el modo de hacer negocios. Pero necesitaban un aterrizaje común y sectorial para poder ser implantados diligentemente.

A nivel global, nos convertimos en la primera entidad española en firmar tres compromisos clave:

  1. En 2002,  el Pacto Mundial de Naciones Unidas.
  2. En 2004, los Principios de Ecuador asumiendo el reto de integrar la evaluación de riesgos sociales y medioambientales en la financiación de grandes proyectos.
  3. En 2008, los Principios de Inversión Responsable de Naciones Unidas (UN-PRI), incorporando así temas sociales (con especial foco en derechos humanos) y medioambientales al análisis de inversión y en los procesos de toma de decisiones.

El 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos, es un día para celebrar pero también para hacernos preguntas: ¿podemos enfrentar los desafíos relativos a la dignidad de las personas en un entorno de disrupción digital? Nuestro compromiso tiene forma de travesía y en ella, no nos paramos de hacer preguntas. Es continuo, y se adapta a los nuevos retos. Pero, por hoy, nos quedamos con un ¡Feliz 70 Cumpleaños!

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