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Momentum 03 ene 2020

Propósito de Año Nuevo: montar una empresa social

2020 puede ser el año en el que muchos emprendedores sociales inicien sus negocios o se estén planteando comenzar uno. Antes de llevar a cabo una decisión tan importante conviene tener muy claros algunos puntos que son decisivos para la buena marcha de una empresa social.

Tener clara la misión 

El primer paso para poner en marcha una empresa social consiste en definir con claridad cuál va a ser la misión del emprendimiento. “Se necesita estar centrado en el objetivo para poder crear la mejor estrategia posible”, explica la comunidad de apoyo al emprendimiento social, Accion. “Es posible que haya que ser flexible y reinventar el objetivo en el camino, pero al centrarse en un propósito, es más probable que se logre la meta”.

A lo largo de su carrera, el emprendedor social tendrá que explicar la misión de su compañía en múltiples ocasiones a posibles inversores y potenciales clientes. “Los financiadores querrán estar seguros del cambio social en el que invierten y los clientes desearán comprobar que tu empresa es diferente respecto a otras opciones”, asegura School for Social Entrepreneurs en este artículo.

Por eso, es importante tener muy claras las ideas y saber expresarlas con firmeza. BBVA Momentum, el programa de apoyo al emprendimiento de BBVA, hace especial hincapié, durante la etapa de formación de sus participantes, en cómo elaborar correctamente un ‘pitch’ donde se incluya la misión social. Este discurso de presentación de cada empresa será fundamental durante la celebración del ‘Pitch Day’, el evento de clausura de cada edición local al que acude un nutrido grupo de posibles inversores y otros actores importantes del sector.

BBVA Momentum_pitch day_2018

BBVA Momentum hace especial hincapié, durante la etapa de formación de sus participantes, en cómo elaborar correctamente un ‘pitch’ donde se incluya la misión social.

Conocer el mercado

No es posible iniciar un negocio sin saber si el público está interesado en adquirir el producto o servicio que ofrece. Un estudio de mercado es un análisis que debe realizarse previamente para analizar la oferta y demanda existente, la competencia, el público al que se dirige y sus necesidades. Las respuestas a estos puntos deben ser objetivas y, tal y como indica la School for Social Entrepreneurs, basadas en una investigación neutra: “Sé honesto contigo mismo acerca de si hay un vacío que puedas llenar”.

Un buen estudio de mercado permite entrar en la carrera empresarial con la seguridad de que el proyecto es válido y tiene potencial. El esfuerzo que cuesta realizarlo, a la larga, tiene su recompensa. BBVA Momentum da prioridad, en su proceso de selección, a aquellas empresas que han sido capaces de iniciar su proyecto y mantenerse durante un mínimo de dos años, antes de dar el salto al crecimiento. Estas compañías han demostrado que han hecho los deberes antes de lanzarse al mercado, por lo que tienen más posibilidades de superar con éxito los retos que surgen por el camino.

Buscar consejo

Cuando se está a punto de iniciar un camino desconocido, es normal que surjan dudas o se cometan errores. Hace falta contar con el apoyo de un mentor, es decir, un profesional especializado que guíe al emprendedor en el desarrollo de su negocio, aportando su experiencia y conocimientos. “El ‘mentoring’ es una relación cercana entre dos personas”, explica el informe ‘A Review of Formal and Informal Mentoring: Processes, Problems, and Design’ publicado por los expertos Lonnie D. Inzer y C. B. Crawford en el Journal of Leadership Education. Este documento divide a los mentores en dos categorías: formal e informal. El primero, es un profesional asignado por una organización o programa de aceleración de empresas y el segundo establece una unión natural con su pupilo ya que tienen una relación de amistad o profesional previa. 

Los mentores son fundamentales para BBVA Momentum. En su mayoría, se trata de profesionales procedentes de BBVA que trabajan mano a mano con los emprendedores para impulsar su crecimiento. Ellos son los encargados de guiar a los participantes en el proceso de realización de su plan de empresa y ayudarles a pulir aquellos aspectos en los que sea necesario hacer alguna mejora.

Conseguir financiación

Lograr el capital inicial para ponerse en marcha es uno de los grandes obstáculos de los emprendedores. Las vías para lograr la financiación son variadas: créditos, campañas de ‘crowdfunding’, concursos, aceleradoras, inversión de terceros, etc. Hay que tener en cuenta que contar con un capital semilla no es suficiente. Según la sociedad financiera mexicana, Crédito Real, “debe considerarse que la inversión, en algún momento, deberá reforzarse, y por ello es muy importante controlar los mecanismos de reinversión, así como la búsqueda de aliados empresariales o gubernamentales, para que el proyecto no se estanque”.

La búsqueda de financiación es uno de los puntos que más preocupa a los emprendedores de BBVA Momentum. Por este motivo, el programa celebra el ‘Pitch Day’, en el que los participantes tienen la oportunidad de presentarse ante posibles inversores (empresas y organizaciones sociales, fondos de inversión, ‘business angels’ y clientes de BBVA). Estos eventos sirven para hacer ‘networking’ y aumentar la red de contactos de los emprendedores que, de esta forma, amplían sus posibilidades de lograr la ansiada inversión. En algunos de los países donde se celebra BBVA Momentum, como Estados Unidos y Turquía, el programa actúa como financiador al otorgar premios en metálico para las tres empresas más prometedoras de cada edición.

Construir un negocio es como edificar una casa; hay que procurar que los cimientos sean fuertes. Con estos pasos, el sueño de montar una empresa social propia estará un poco más cerca. Solo queda ponerse en acción para conseguir que 2020 marque el comienzo de una gran carrera empresarial.

Si deseas saber más acerca de BBVA Momentum y las empresas a las que ha apoyado haz clic aquí.

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