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Educación financiera 24 abr 2020

¿Qué se ha aprendido sobre el ahorro durante el confinamiento?

Atender la salud financiera, una vez que se termine el confinamiento, es importante para contar con cierta tranquilidad y seguridad en cuanto a las finanzas se refiere. Fijarse metas de ahorro y contar con un colchón financiero nos permitirá afrontar cualquier emergencia. Por ello, no está de más continuar algunos de los hábitos que se han generalizado durante el confinamiento y están demostrando su eficacia para el ahorro.

La crisis del coronavirus ha provocado un cambio global en los hábitos de consumo y ahorro. En Estados Unidos, según una encuesta de la compañía financiera Bankrate, la mayoría de los norteamericanos están reduciendo sus gastos y reteniendo sus inversiones, en vez de venderlas. Este comportamiento se está dando a todos los niveles: tanto en el 53% de las familias con ingresos más altos (a partir de 80.000 dólares anuales) como en el 49% de los hogares con rentas más reducidas (menos de 30.000 dólares al año).

La consultora McKinsey & Company ha elaborado un informe en el que traza los escenarios posibles que pueden tener lugar a raíz de la pandemia en las principales economías del mundo. En él, se estima que los consumidores estarían recortando hasta un 40- 50% del gasto en la adquisición de bienes o servicios que no son indispensables. “En cada recesión, la gente reduce las compras que pueden posponerse fácilmente, como automóviles y electrodomésticos, y aumenta el ahorro preventivo por si la crisis empeorara”, explica el informe. “Lo que hace que la crisis del coronavirus sea diferente es que las personas también han eliminado el gasto en restaurantes, viajes y otros servicios que generalmente se reducen, pero no caen a cero”.

Nuevos hábitos

Todo el ahorro que se está favoreciendo por el cambio de hábitos provocados por el confinamiento, puede canalizarse en sacarle el máximo partido cuando, poco a poco, la vida vuelva a la normalidad. Estas son algunas claves para conseguirlo.

Controlar el gasto

Tener más dinero ahorrado, no significa tener más para gastar. Tras el periodo de confinamiento, conviene realizar un presupuesto para reajustar las partidas que hayan variado y reflejar correctamente los gastos. Por ejemplo, probablemente la partida dedicada al transporte o al gasto en combustible aumente en el caso de las personas que se reincorporen a trabajar presencialmente, pero también es posible que se rebaje la dedicada a los costes del hogar. El presupuesto será la mejor herramienta para saber qué dinero se puede destinar al ahorro, al consumo y a eliminar deudas.

La funcionalidad Mis presupuestos es una de las sugerencias que la app de BBVA ofrece a los clientes para mejorar su economía doméstica y anticiparse a posibles imprevistos. Este servicio facilita que no se exceda en gastos en determinadas categorías que el cliente considera innecesarias o en aquellas en las que, debido a la situación actual, se han modificado los hábitos de consumo.

Fijar nuevas metas de ahorro

La vida ha cambiado mucho a raíz de la pandemia global. Es posible que alguna metas de ahorro a largo plazo continúen siendo las mismas, como comprar una casa, reservar un fondo para los estudios de los hijos o comenzar a planificar la jubilación. Pero si una cosa ha puesto de manifiesto la situación que estamos viviendo, es que es muy conveniente contar con un fondo de emergencia entre nuestras metas. Ese colchón nos ayudará a afrontar acontecimientos financieros imprevisibles como los ocurridos.

Aprovechar las ventajas de la digitalización

El periodo de confinamiento ha propiciado una mayor digitalización del consumidor a nivel internacional, según un estudio de la consultora internacional Reply. Los consumidores que estén más familiarizados con el consumo ‘online’ cuentan con ciertas ventajas para ahorrar. Por ejemplo, a la hora de comparar precios fácilmente y estar al tanto de las habituales ofertas y descuentos de los comercios ‘online’. Sin embargo, también puede provocar que se consuma de más ante el bombardeo de seductoras ofertas. Para evitar posibles tentaciones, es necesario valorar si realmente se necesita lo que se va a adquirir o se trata de un capricho que probablemente sea perecedero.

Además con la compra on line se pueden mantener los mismos buenos hábitos de ahorro que cuando se hacía presencialmente. ¿No se dejaban las monedas pequeñas en un tarro de cristal para ir haciendo hucha para los pequeños caprichos? Lo mismo se puede hacer con el Redondeo en Compras en la app de BBVA, que aportará a la cuenta que se indique, los céntimos que faltan para que el importe de la compra sea una cifra redonda en euros sin decimales.

La regla del Redondeo en compras es la más utilizada actualmente por los clientes de Programa tu cuenta. A fecha de hoy, de las 178.000 reglas activas, más de 100.000 son de redondeo.

Consumir de forma sostenible en el hogar

Las personas que se hayan acostumbrado, durante el confinamiento, a seguir unas sencillas pautas de ahorro de energía y agua están colaborando con la salud del medioambiente y también de la cartera. Cuando la situación se normalice, si se siguen realizando gestos como evitar el ‘stand by’ en los aparatos eléctricos, hacer un uso responsable del agua o controlar la temperatura de la casa, por citar sólo unos ejemplos, el beneficio para el bolsillo será notable.

Reforzar la educación financiera

La educación financiera, ante una situación de crisis, es vital para mantener la salud de las finanzas y poner en marcha medidas para hacerlas más resilientes. Entre ellas, tal y como indica la experta María José Roa, miembro del Comité de Investigación INFE/OCDE y una de las ganadoras de las BBVA EduFin Grants 2019 se encuentran:

  • Tener un colchón financiero o ahorros para imprevistos
  • No caer en niveles altos de deuda
  • Llevar una planificación financiera 

La educación financiera no será único remedio a la difícil situación financiera de muchas familias, pero puede jugar una papel fundamental en la recuperación económica. De esta forma, según esta experta, se podrá fortalecer la salud financiera, un término que se asocia con “la libertad de las personas para tomar decisiones financieras, el poder hacer frente a imprevistos, la capacidad de planificar las finanzas personales, y en última instancia, el tomar decisiones que permitan disfrutar de la vida”.

La salud financiera de cada cliente es una de las principales preocupaciones de BBVA. Bajo este objetivo nació Bconomy, una herramienta que brinda a cada cliente una puntuación de 0 a 100 sobre su situación financiera teniendo en cuenta el ahorro mensual, la libertad económica, el gasto que destina a la vivienda y gastos por préstamos o pagos aplazados en tarjeta. Tras el diagnóstico, ‘BBVA Bconomy’ ayuda al cliente con recomendaciones y herramientas personalizadas en función de su situación para tomar mejores decisiones financieras.

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