La solidez del sistema bancario mexicano hace imprescindible observar lo que sucede en los bancos de otros países y tomar algunos escenarios como aprendizaje para garantizar un entorno sano y actuar ante ciertas situaciones, disminuyendo los riesgos de un impacto negativo en la banca. Uno de estos temas importantes a analizar es el caso europeo referente al rescate bancario, así lo explica Carlos Serrano Herrera, economista en jefe de BBVA Bancomer en su columna del diario El Financiero, titulada “Resolución de Bancos: Lecciones desde Europa”.

Carlos Serrano destaca que, en los últimos días en España e Italia se han presentado dos procesos de resolución de bancos en dificultades financieras, término que se le da a las acciones que se realizan para lidiar con bancos que tengan problemas de solvencia, que surgieron durante la crisis financiera global que comenzó en 2008. Estos procesos derivados de las discusiones del Comité de Basilea y del Consejo de Estabilidad Financiera, persiguen dos propósitos fundamentales: 1) minimizar las posibilidades de que problemas en un banco se conviertan en sistémicos, es decir, que contagien al resto del sistema bancario, y 2) evitar usar dinero de los contribuyentes para pagar rescates bancarios.

El economista en jefe de Bancomer detalló que la crisis financiera trajo pérdidas de casi toda o en su totalidad de la inversión de los accionistas de muchas instituciones, pero haciendo énfasis en los casos de Lehman Brothers y de Bear Sterns donde ningún inversionista en bonos perdió dinero, provocando reacciones negativas y presentándose el fenómeno conocido como riesgo moral, donde estos inversionistas aun sabiendo que las instituciones financieras enfrentaban serios problemas, invertían en bonos con la clara expectativa de que estos bancos serían rescatados por los gobiernos de sus países y por ende no perderían dinero y obtendrían elevados retornos con menor riesgo financiero.

Ante estas situaciones, Carlos Serrano relata que el Comité de Basilea y el Consejo de Estabilidad Financiera del G20 encargados de homologar la regulación financiera a nivel global acordaron nuevas reglas que cumplen con el objetivo de que los tenedores de bonos bancarios absorban pérdidas cuando un banco enfrente problemas de solvencia, minimizando así las posibilidades de que se tengan que utilizar recursos públicos, surgiendo así los instrumentos contingentes convertibles (CoCos),  que es un bono que se vuelve acciones y pierden su valor ante una quiebra bancaria, igualando la suerte financiera de los inversionistas y accionistas.

México debe implementar una regulación de prácticas de venta que impida la oferta al público en general de instrumentos riesgosos como los bonos bancarios convertibles”

Serrano Herrera, describió casos recientes de rescates bancarios sucedidos en Europa y especificó que después de la crisis financiera se creó el Consejo Único de Resolución de bancos en el continente europeo, con el objetivo de asegurarse que los recursos públicos se utilizarán para resolver los problemas de un banco como última instancia. A través de este Consejo se determinó que el Banco Popular de España era una institución no viable e implementó un proceso de resolución con el cual Banco Santander adquirió la institución bancaria por la simbólica cantidad de un euro, tanto accionistas como lo tenedores de deuda con mayor grado de subordinación perdieron toda su inversión y el gobierno no aportó nada de dinero.

Asimismo, un proceso de resolución bancaria se presentó en dos bancos italianos que dejaron de ser viables (Banca Popular de Vicenza y Banca Veneto) que fueron resueltos por las autoridades italianas, aquí no todos los tenedores de bonos con mayor grado de subordinación enfrentaron pérdidas y el fisco italiano si sufrirá pérdidas, superiores a los 15 mil millones de euros, ya que algunos de los principales afectados eran depositantes de los bancos, no “inversionistas sofisticados”, a quienes no se les explicaron los riesgos que implicaban los instrumentos que adquirieron y por tal motivo las autoridades no quisieron que estos pequeños ahorradores sufrieran pérdidas.

El líder de estudios económicos de BBVA Bancomer finalizó diciendo que México debe implementar una regulación de prácticas de venta que impida la oferta al público en general de instrumentos riesgosos como los bonos bancarios convertibles, que además debería ser una decisión adoptada a nivel global, para garantizar que los pequeños inversionistas que no cuentan con la información y preparación adquieran productos de los cuales no pueden determinar su nivel de riesgo.

La banca en el mundo debe comprometerse día a día para cuidar el dinero de los ahorradores y los inversionistas, asegurar que su toma de decisiones y la oferta constante de productos y servicios garantice siempre la protección, evite un problema que signifique un contagio hacía otras instituciones financieras y por ende ocasione un conflicto a mayor escala en el sistema financiero en su totalidad.

La colaboración completa para el periódico El Financiero se publicó el 7 de julio de 2017 y puede consultarse en el siguiente Link

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