Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

¿Qué son los microcréditos y en qué se diferencian de los créditos rápidos y los minicréditos?

¿Qué son los microcréditos y en qué se diferencian de los créditos rápidos y los minicréditos?

Los microcréditos nacieron como una herramienta financiera enfocada a ayudar a personas y comunidades vulnerables. Con un papel social, este tipo de préstamos de pequeñas cantidades sirven para ayudar a aquellos que no pueden acceder a los servicios financieros formales. Hoy, también se han extendido a pymes y emprendedores que requieren una pequeña cantidad de dinero de forma rápida. Analizamos cuáles son sus ventajas y sus inconvenientes, en qué se diferencian de los créditos rápidos y de los minicréditos y qué información hay que tener en cuenta para salvaguardar la salud financiera.

El economista pakistaní Mohammed Yunus quería mejorar la vida de sus vecinos. Conocía a un grupo de mujeres que se dedicaban a fabricar muebles de bambú pero, cuando necesitaban financiación, tenían que recurrir a prestamistas que les sometían a condiciones abusivas, ya que no tenían acceso a los bancos tradicionales. Pero Yunus les dio una oportunidad cuando les prestó 27 dólares sin pedir una garantía a cambio, abriendo así el camino de lo que hoy conocemos como microcrédito. Más tarde, fundó el Banco Grameen, enfocado a este tipo de préstamos, y en 2006 recibió el Premio Nobel de la Paz por su labor.

Desde este episodio que convirtió a Yunus en un icono del microcrédito, el mundo de las microfinanzas se ha regulado y profesionalizado, de forma que allí dónde la sub bancarización y la informalidad son protagonistas, los microcréditos se convierten una fuente de financiación muy importante. No sólo dotan de liquidez inmediata a los pequeños emprendedores con pocos recursos y sin acceso a préstamos y créditos, también cumplen una labor social en las comunidades. “Es gente que tiene muchas capacidades, pero no tienen los medios para salir adelante. Y ese es nuestro rol, tratar de impulsar esas capacidades a través de los servicios financieros, de capacitación y de formación. De esa manera ayudamos a que personas en condiciones de pobreza y de exclusión puedan sacar adelante sus negocios e incorporarse a la economía formal” explica Javier M. Flores, director de la Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA).

Microcréditos para emprendedores

Pero desde que Yunus inició su andadura en los años 70 del siglo pasado, los microcréditos han evolucionado y han dejado de ser únicamente una herramienta para el desarrollo. De ser créditos destinados a poner en marcha pequeños negocios para salir de la pobreza, ahora también sirven para financiar a pymes y medianas empresas. Incluso en algunos países han entrado en el segmento de los créditos al consumo. “Ya no solo están puestos en marcha por organizaciones con carácter social, ahora existen iniciativas más lucrativas. Es una industria enorme que atiende a cientos de millones de personas”, señala Jorge Berezo, presidente de Oikocredit.

Muhammad-Yunu-World Forum-Lille-EFE-BBVA

Muhammad Yunu, en el World Forum de Lille 2014. - Agencia EFE

El microcrédito con carácter social aún es una herramienta muy importante en Asia, África y América Latina. En estas tres regiones se reúnen la mayoría de los 1.700 millones de adultos excluidos financieramente en el mundo, según los datos más recientes del Banco Mundial. Como consecuencia, viven con dificultades para ahorrar, pedir créditos, o incluso recibir subsidios o aportes por parte del Estado. Los microcréditos tienen grandes beneficios para estas personas e incluso sirven como trampolín hacia la inclusión financiera. “Al obtenerse un microcrédito por primera vez se da inicio a la construcción de un historial de crédito, que le permitirá al pequeño empresario seguir hacia adelante, en caso de tener un buen comportamiento de pago, seguir siendo sujeto de crédito”, señala Andrés Felipe Rojas, vicepresidente de Asuntos Corporativos de Asobancaria en Colombia.

Pero también pueden resultar en una opción poco ventajosa, ya que sin un control puede provocar que las personas caigan en un sobreendeudamiento. Además, es necesario que vengan acompañados de otros factores.

En los años 80 y 90 del siglo XX algunos de sus más ardientes defensores afirmaban que los microcréditos eran capaces de acabar con la pobreza de personas y comunidades enteras. Hoy sabemos que “no solo el crédito es importante, sino también otros servicios financieros como los productos destinados al ahorro o los seguros”, afirma Claudio González Vega, experto mundial en microfinanzas y patrono de la FMBBVA. Además, González Vega considera imprescindible que se pongan en marcha programas de educación financiera, bien diseñados para romper el círculo vicioso de la pobreza porque “las buenas decisiones mejoran la probabilidad de salir de las trampas de la pobreza y evitan que se vuelva a caer en ellas, cuando ya habían sido superadas”.

Diferencias entre microcréditos y minicréditos

La dificultad de acceder al crédito por parte de algunos ciudadanos ha provocado también el auge de empresas dedicadas a la concesión de minipréstamos o de minicréditos rápidos online. Muchas personas que necesitan una pequeña cantidad de dinero de manera urgente recurren en la actualidad a este tipo de financiación.
Una de las principales diferencias entre los microcréditos y los créditos rápidos es que estos últimos están enfocados al segmento de los préstamos al consumo. Principalmente, se dirigen a personas que necesitan adquirir un bien o sufragar una deuda, mientras que los microcréditos, como comentábamos, tienen como objetivo impulsar un negocio o proyecto productivo.

Otra de las diferencias es la forma de devolución y los intereses. “Han de devolverse en muy poco tiempo, a un tipo de interés muy alto y con elevadas comisiones que dan lugar a una TAE también por las nubes”, señala el Banco de España en su portal para el cliente bancario.

El banco central añade otra diferencia: algunas de las empresas que ofrecen créditos rápidos no están supervisadas por el regulador español ni por el Banco Central Europeo. Es conveniente, señala la entidad, que el usuario se asegure de que recurre a una entidad regulada antes de acudir a este tipo de financiación.

¿Qué son los microcréditos y en qué se diferencian de los créditos rápidos y los minicréditos?

Ventajas e inconvenientes de los minicréditos

Las ventajas e inconvenientes de los minicréditos (créditos rápidos por un importe muy pequeño) se derivan precisamente de sus características: la rapidez en su concesión viene acompañada de unas condiciones peores que las de otro tipo de operaciones de financiación, por lo que solo están recomendados para clientes que tengan que afrontar un gasto imprevisto o una emergencia y tengan claro que serán capaces de devolver el capital pedido, más sus correspondientes intereses, en el plazo pactado.

Ventajas

  • Una de las principales ventajas que tienen es que son rápidos de contratar. Se suelen conceder el mismo día en que se solicitan y solo se necesita una llamada de teléfono o contactar por internet.
  • Se necesitan pocos trámites y gestiones para su concesión: lo normal es que se requieran únicamente datos personales como nombre, apellidos y DNI y número de cuenta. Además, se asegura la confidencialidad y no es necesario aclarar las razones por las que se necesita el dinero.
  • Se conceden sin demasiadas exigencias económicas o garantías. Lo habitual es requerir un extracto bancario o un justificante de ingresos; que puede ser desde una nómina al recibo de una pensión.
  • Al tener un interés cerrado y un plazo de devolución corto, el cliente siempre sabe cuál será el coste exacto de su préstamo.

Inconvenientes

  • De la misma forma que se recibe el dinero rápido, el plazo de devolución suele ser corto (normalmente un mes) y las condiciones de pago muy poco flexibles: normalmente se debe devolver de forma íntegra y en caso de retraso entran en funcionamiento los intereses por demora.
  • Las tasas de interés que se aplican suelen ser superiores a las habituales de un crédito personal (a partir de un 1% diario).
  • Las comisiones por impago son bastante elevadas.
  • Algunas de las empresas que los ofrecen no están supervisadas por ningún regulador y existen ciberdelincuentes que se aprovechan de la necesidad urgente de los usuarios para estafarlos.
  • La facilidad de concesión de estos préstamos de baja cuantía puede derivar en un sobreendeudamiento, si se recurre a ellos con asiduidad.