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Historia 02 jun 2017

Breve historia de BBVA (XIX): Apertura y Plan de Estabilización

La situación económica española pasaba por un momento delicado a finales de los años 50. Tras la Guerra Civil, la dictadura de Franco había conseguido reactivar la economía por medio de un gran intervencionismo en la misma y la imposición de una férrea autarquía que aislaba comercialmente a España de los países occidentales. La economía se impulsó mediante estas severas medidas pero indicadores como la inflación comenzaron a preocupar. Había llegado el momento de modificar, al menos en parte, las reglas de juego.

Primeros pasos de apertura

El surgimiento de la guerra fría entre los dos nuevos bloques antagonistas tras la Segunda Guerra Mundial, favorece a los intereses de la España de Franco dada su conocida posición ante el comunismo. Los EE.UU. de Truman se niegan a condenar el régimen español ante la ONU en 1947, así como a imponerle sanciones adicionales. En 1948, España firma sus primeros acuerdos financieros y comerciales con Francia y Gran Bretaña y un año después el gobierno estadounidense aprueba el primer préstamo de un banco de aquel país a España por valor de 25 millones de dólares.

En noviembre de 1950, la Asamblea General de la ONU revoca la resolución de condena al régimen de Franco que databa de 1946 y a partir de entonces vuelven a España los embajadores de los países occidentales. Con la guerra fría en marcha, los EE.UU. aprecian un enorme valor geoestratégico en España y no tardan en demostrar su aprecio por nuestro país. El nuevo escenario que se plantea con la nueva posición de los norteamericanos, sirve para que sus aliados vuelvan a considerar diplomática y comercialmente a España.

Los pactos de Madrid

España y los EE.UU. negociaron durante meses alcanzar una serie de pactos comerciales y militares que se firmaron en Madrid el 23 de septiembre de 1953. Pese a que el régimen franquista trató de que dichos acuerdos tuvieran la categoría de tratado, finalmente se les confirió el rango de pacto puesto que el Senado norteamericano –contrario a la dictadura española– no habría votado a favor de establecer tratado alguno con España.

Firma del acuerdo de los Pactos de Madrid en 1953.

Los que pasarían a la historia como los Pactos de Madrid abarcaban tres acuerdos. Uno de abastecimiento de material de guerra estadounidense a España por valor de más de 450 millones de dólares, otro de ayuda económica a nuestro país, basado en la sucesiva concesión de créditos hasta alcanzar un valor de 1.500 millones de dólares y el tercero de tipo militar, en el que se recogía el establecimiento de bases militares norteamericanas en territorio español (Torrejón de Ardoz, Rota, Morón y Zaragoza).

Los Pactos de Madrid supusieron el más importante símbolo del fin del aislamiento al que se había visto sometida la España de la dictadura en la última década y media.

Nuevos aires económicos

Si el fin del aislamiento internacional se fue gestando entre finales de los años 40 y comienzos de los 50, para terminar con la autarquía que el franquismo se había autoimpuesto habría que esperar al final de la década, veinte años después de haber sido decretada semejante visión constriñente sobre la economía.

España atravesaba a mediados de los 50 una situación económica complicada y la política dictada desde el Estado comenzaba a dar verdaderos signos de fatiga. En 1956 la inflación se había aupado a un alarmante 15%, dato ante el cual se subieron los salarios de los trabajados de manera considerable, produciendo un efecto que no hizo sino empeorar la situación. Por otra parte, la deuda pública se había disparado y la balanza de pagos presentaba un déficit comercial muy alto que llevó a España a ver cómo se reducían alarmantemente sus divisas.

Navarro Rubio. Ullastres Calvo y López Rodó.

Como consecuencia de todo ello, el gobierno depositó su confianza en tres economistas cuya sólida preparación y visión aperturista sirvieron para comenzar a trabajar en pos del fin de la autarquía. Mariano Navarro Rubio, Alberto Ullastres Calvo y Laureano López Rodó no tardaron en poner en práctica una serie de mediadas en ese sentido:

  • Se unificaron los distintos tipos de cambio y se fijó el cambio del dólar en 42 pesetas.
  • Se elevaron los tipos aplicados por el Banco de España y se fijaron los límites al redescuentos de los bancos en el Banco de España.
  • Se consiguió entrar en el Fondo Monetario Internacional, en la Organización Europea para la Cooperación Económica y en el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento.
  • Se tomaron medidas para controlar y reducir el gasto público.

Las medidas señaladas surtieron un cierto efecto positivo pero pronto se vio que resultaban insuficientes. Había que tomar medidas más ambiciosas y aperturistas.

El Plan de Estabilización

España contó fundamentalmente con la ayuda técnica de los EE.UU. pero también de otros países para idear un plan que permitiera liberalizar la autárquica economía española y tratar de abandonar así la asfixia exterior y no caer en una bancarrota que parecía esperar a la vuelta de la esquina. Fueron los economistas Fuentes Quintana y Juan Sardá Dexeus quienes desde el Estado fueron nombrados para llevar el peso del diseño del que conocemos como el Plan de Estabilización de 1959.

Fuentes Quintana y Sardá Dexeus.

El Plan fue aprobado en julio del 59 mediante un Decreto Ley tras no pocas resistencias del gobierno y del mismo Franco que consideraban la autarquía un valor primordial en lo ideológico para España.

Los objetivos más importantes que se ambicionaban conseguir a través del Plan de Estabilización fueron la estabilidad de la economía, el equilibrio de la balanza de pagos y el fortalecimiento de la peseta. Y así, las medidas principales que se tomaron fueron las siguientes:

  • La convertibilidad de la peseta y una nueva fijación de su cambio con el dólar a 60 pesetas.
  • Reducción del gasto público.
  • Congelación de los sueldos.
  • Incremento de los tipos de interés.
  • Limitación en la concesión de los créditos bancarios.
  • Impulso de la inversiones extranjeras por medio de un cambio de legislación que permitiera la introducción de capital extranjero en empresas españolas.
  • Reforma fiscal para tratar de paliar el déficit público vía aumento de los ingresos.

Como consecuencia de la aplicación del Plan de Estabilización, España comenzó pronto a recoger los deseados frutos. El Banco de España vio incrementar sus reservas de divisas, la balanza de pagos registró un considerable superávit, aumentó la inversión extranjera en España, el turismo internacional comenzó a ser un factor a tener en cuenta y la inflación bajó drásticamente.

Aun así, el cambio en la condiciones de la economía y el incremento en las exportaciones que provocaría el Plan de Estabilización también tuvo repercusiones negativas a corto plazo. El parón que sufrió la producción nacional y la citada congelación de los salarios empeoró la situaciones de una parte de los trabajadores y el paro se disparó en un principio. Una circunstancia que obligaría a un buen número de españoles a salir como emigrantes hacia Europa en busca de un horizonte laboral más próspero.

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