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Consumo 21 nov 2018

'Buy Nothing Day' o cómo escapar del 'Black Friday' y el 'Cyber Monday'

La temporada prenavideña es también la de la locura por las compras. Las jornadas más consumistas del año: ‘Black Friday’ y ‘Cyber Monday’, empujan a los consumidores con ofertas irresistibles que parecen imposibles de rechazar. Sin embargo, es posible hacerlo siguiendo los consejos que promulga el ‘Buy Nothing Day‘.

El ‘Black Friday’ ya está aquí con su aluvión de ofertas irrechazables, descuentos agresivos, chollos y rebajas para incentivar las compras en la temporada prenavideña. Y justo después llega el ‘Cyber Monday’, el lunes después del Día de Acción de Gracias en Estados Unidos, que llega con toda su fuerza para fomentar las compras ‘online’. Este año, entre ambas jornadas se calcula que se alcanzará un volumen de ventas, solo en Estados Unidos, de más de 90.000 millones de dólares, con una media de gasto por persona de 483,18 dólares, según Finder.com. Otros mercados, como el chino, no son indiferentes a esta fiebre consumista. Alibaba, el gigante del comercio electrónico de este país, ha saldado el ‘Singles Day’ de este año, que tiene lugar cada 11 de noviembre para celebrar la soltería, con unas ventas equivalentes a casi 31.000 millones de dólares.

Ante estas cifras de vértigo, muchos se preguntan si es necesario realizar este gasto para vivir con comodidad y poder celebrar una Navidad en la que no falte de nada. La respuesta a esta inquietud es el ‘Buy Nothing Day‘ (Día sin Compras, en español) que se celebra el cuarto viernes de noviembre y que fue creado por el artista canadiense Ted Dave en 1992.

Se trata de una jornada mundial que protesta contra las compras desenfrenadas y promueve otros modelos de vida y consumo. Aplicar sus principios ayuda a la contribución a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), concretamente al número 12, que fomenta la modalidad de consumo y producción sostenibles. Respetar este principio supone convertirse en un consumidor sensibilizado que lleve a cabo formas alternativas de vida sostenibles. El ‘Buy Nothing Day’ no es aplicar estas directrices durante un día sino tenerlos en cuenta durante todo el año con estos sencillos consejos para llevar a cabo un consumo responsable que, además, supone un buen ahorro a final de mes.

1. Organización

Es una de las tareas más básicas que conviene realizar antes de comprar, pero precisamente por ello suele ser una de las más olvidadas: hacer una lista de los productos que se necesitan. Planificar las compras es la llave para consumir de una forma más responsable y evitar adquirir productos de forma impulsiva que luego no se van a utilizar.

2. Mejor en grupo

Están comenzando a proliferar en las ciudades y son una opción económica que, a la vez, garantiza una compra de calidad. Se trata de los grupos de consumo que compran alimentos de forma periódica y conjunta directamente al productor. Los precios son más económicos al evitar intermediarios y se garantiza una alimentación más sana y natural, con el consiguiente beneficio para la salud y el bolsillo.

3. Una segunda vida

Consumir es inevitable ya que siempre se necesita adquirir algo, pero no siempre hay que deshacerse de ello. Darle un nuevo uso a una prenda o un mueble, con algún arreglo aquí y allá, comprar productos que no sean de un solo uso y reutilizar los envases, pueden suponer una diferencia a final de mes y un cuidado extra para el medio ambiente.

4. Lo necesito, no lo necesito 

Para saber si algo es realmente necesario o solo un capricho tan solo hay que tener algo de paciencia y esperar un tiempo prudencial para poner las cosas en su sitio. Distinguir entre necesidad y deseo implica contener los impulsos y racionalizar el acto de la compra para no adquirir productos que después no se van a utilizar.

5. Sacar partido a la despensa

A la hora de llenar la cesta de la compra conviene tener en cuenta que los alimentos imperecederos, como las latas o las conservas y los productos de higiene y limpieza pueden comprarse al por mayor, a precios más económicos y después guardarse si se tiene espacio suficiente en casa. De esta forma, se planificará mejor el gasto en la cesta de la compra y se ahorrará en este tipo de productos.

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