Faltan mujeres en el sector de la tecnología. Las razones son variadas, pero la solución es única: apoyarlas y formarlas para que puedan aportar su talento en un sector predominantemente masculino, que se caracteriza por su dinamismo, innovación y creciente oferta de empleo.

“La distribución de las preferencias y habilidades en hombres y mujeres difiere en parte debido a causas biológicas y estas diferencias pueden explicar por qué no vemos una representación igualitaria de las mujeres en tecnología y liderazgo”. Las palabras de James Damore, un ingeniero de Google que envió esta opinión en un memorando interno en julio de 2017, provocaron un agrio debate.

Su teoría, según la cual, las mujeres están menos presentes en el mundo tecnológico porque tienen “más interés en la gente que en las cosas” y un mayor grado de “neurosis” levantaron la polémica y causaron su despido inmediato. Sin embargo, más allá de gestos puntuales y declaraciones de intenciones, lo cierto es que en este gigante empresarial tan solo el 20% de los ingenieros son mujeres, una estadística parecida a la de otras compañías de Silicon Valley.

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¿Por qué no hay más mujeres en el mundo de la tecnología? Las respuestas son muchas: estereotipos sociales, ambientes de trabajo poco integradores según han denunciado empleadas de grandes empresas tecnológicas como la ingeniera Susan Fowler de Uber o la vicepresidenta de Tinder, Whitney Wolfe; falta de conciliación familiar en los horarios de trabajo, brecha salarial… Todo ello está haciendo que la mujer se esté quedando fuera de juego en uno de los sectores que más empleo genera. Ante semejante panorama, algunos movimientos y empresas sociales han tomado cartas en el asunto y han empezado a atacar el problema desde la raíz: la educación.

Las chicas que programan

Girls Who Code, es una organización estadounidense que se ha propuesto cerrar la brecha de género en la tecnología y luchar contra los estereotipos que lastran a las mujeres. Esta compañía cuenta con varios programas formativos y en cinco años ha llegado a más de 40.000 chicas en 50 estados. Su oferta es variada y flexible: desde los clubes “después de la escuela” y los cursos de especialización de verano para niñas y jóvenes de entre 11 y 18 años, hasta cursos veraniegos de siete semanas para adolescentes entre 15 y 17 años. El éxito de la iniciativa se escribe en porcentajes: el 65% de las participantes de los clubes afirman que están considerando hacer una carrera relacionada con la programación gracias a Girls Who Code y nada menos que el 93% de las chicas que han asistido a los cursos, están interesadas en el mundo de la programación.

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Latinoamericanas ‘geek’

BBVA Momentum, el programa de apoyo al emprendimiento social de BBVA,  está impulsando a la compañía latinomericana, Geek Girls Latam (GGL), afincada en Colombia que está formando una comunidad educativa centrada en formar a las niñas, jóvenes y mujeres para que puedan entrar en el mercado tecnológico. “Es una iniciativa totalmente nueva en América Latina”, explican sus fundadoras  Diana Salazar y Joanna Prieto. “Está hecha por comunidades y manos voluntarias, conocedoras de la problemática y empoderadas en esta solución como una oportunidad para reducir la brecha de género en tecnología, ampliando las posibilidades para una próxima generación de mujeres en el sector”. La plataforma se mueve en torno a varios ejes estratégicos: charlas y conferencias (GGTalks), laboratorios de inmersión para niñas que funcionan como clubes (GG Tech Labs), ferias de tecnología (GG Circus), la academia de formación (GGLAcademy) y procesos de formación para mujeres adultas (Apropia).

Geek Girls Latam

Esta autodenominada “hermandad de la tecnología” se comporta de forma local para tener un impacto global: “Estamos constituidos por nodos que acogen localmente una población aproximada de entre 250 y 1000 personas”, explican Diana y Joanna. “Hay consolidados 11 nodos en 8 ciudades en Colombia y 3 fuera del país”. Sin embargo, GGL no quiere quedarse ahí y busca hacer crecer su impacto hasta llegar a todos los rincones del planeta. Sus ambiciosos objetivos han sido plasmados en el GGL Manifiesto donde esta compañía proclama orgullosa: “Creemos que juntos podemos crear una nueva realidad y empezar a escribir una nueva historia para las niñas, jóvenes y mujeres en la tecnología. ¡Por ellas, por nosotras, por Colombia, Latinoamérica y por el mundo!”.

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